jueves, 19 de noviembre de 2015

Exgeneral de EE.UU.: "Creamos el Estado Islámico con financiación de nuestros aliados"

Publicado: 21 feb 2015 11:31 GMT
Un general estadounidense retirado ha reconocido que los aliados de Washington crearon el Estado Islámico para hacer frente al movimiento de resistencia libanés Hezbolá.
Wesley Clark, que fue el comandante supremo aliado en Europa de 1997 a 2000, realizó estas declaraciones este martes en una entrevista en la cadenaCNN.
"El Estado Islámico comenzó a través de la financiación de nuestros amigos y aliados", confesó.
"Si se requiere a alguien que luche a muerte contra Hezbolá, se busca afanáticos y fundamentalistas. Solo ellos pueden lidiar contra Hezbolá", destacó.
El general no precisó qué aliados se involucraron en la creación del Estado Islámico.
No son las primeras críticas de Wesley Clark contra Washington. Así, en su libro de 2003 escribía que Estados Unidos llevaba a cabo una campaña de guerra que había comenzado en Irak y que se extendería por Siria, el Líbano, Libia, Somalia, Sudán y, al final, Irán.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

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Hillary Clinton: "Financiamos mal a rebeldes sirios y surgió Estado Islámico"
Publicado: 10 ago 2014 21:04 GMT

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Si Washington hubiera financiado y armado antes y mejor a los insurgentes sirios cuando empezaron las protestas contra Al Assad, el Estado Islámico no estaría avanzando en Oriente Medio, opina la exsecretaria de Estado de EE.UU. Hillary Clinton.
"El fracaso a la hora de ayudar a construir una fuerza de combate creíble con los autores de las protestas contra el presidente sirio, Bashar al Assad, […] dejó un gran vacío que los yihadistas ahora han llenado", afirmó Hillary Clinton, exsecretaria de Estado de EE.UU. durante la primera Administración del presidente Obama, en una entrevista concedida a la revista 'The Atlantic'.

Las declaraciones de la político estadounidense coinciden con lo escrito en su reciente libro de memorias que cubren los años en los cuales estuvo al frente del Departamento de Estado, época en la cual fue considerada como una de los principales partidarios, en la Administración de Obama, de prestar más ayuda a la rebelión siria. Así pues, los actuales simpatizantes de Clinton argumentan que su postura de financiar y proveer de armas a los insurgentes sirios ha sido reivindicada por los recientes acontecimientos, indica el autor del artículo.   

En este sentido, Clinton también dijo en la entrevista que la situación en Siria podría estar desarrollándose de un modo muy distinto "si hubiéramos tardado menos en entrenado y equipar al grupo central del Ejército Libre de Siria". De haber sido así, EE.UU. "por un lado habría tenido un mejor conocimiento de lo que estaba pasando en el terreno y, por otro, habría ayudado a poner en pie a una oposición política creíble".

"En este tipo de conflictos son los hombres duros y armados los que tienen más posibilidades de convertirse en los principales actores de una transición, y no aquellos que solo hablan desde el exterior", afirmó la exsecretaria del Departamento de Estado en referencia a "un grupo de sirios que pretendieron erigirse como la oposición política en el exilio" mientras los insurgentes "luchaban y morían" en el país.

"Por tanto, era necesario averiguar cómo podíamos apoyarlos [a los insurgentes] en el terreno, equiparlos mejor", dijo. Sin embargo, EE.UU. no empezó a aplicar el plan en el momento apropiado, perdió tiempo y su 'lugar vacante como patrocinador' fue ocupado por los yihadistas. Los grupos radicales 'convirtieron' a los rebeldes en sus aliados y actualmente están ganando más terreno en Oriente Medio, concluyó Clinton.

martes, 6 de octubre de 2015

Ibn al-Haytham, el primer gran científico

Ibn al-Haytham, el primer gran científico



Ibn_al-Haytham
“Es esencial realizar experimentos para comprobar lo que se ha escrito en lugar de aceptarlo a ciegas como verdadero”
Durante la edad de oro de la civilización musulmana, vino al mundo el primer científico que podía calificarse como tal, el primer personaje de la antigüedad en emplear una metodología basada en la verificación de toda hipótesis teórica mediante la experimentación: Ibn al-Haytham (conocido en la cultura occidental como Alhacén). Sus importantes y numerosas aportaciones a las matemáticas, la física, la medicina, la anatomía y la astronomía le convierten en una de las figuras más relevantes de la Historia de la Ciencia.
El Renacimiento islámico comenzó a mediados del siglo VIII con la ascensión al poder de los califas Abasidas que, influenciados por los preceptos del Corán y las tradiciones del Hadiz, daban mucho valor al conocimiento. Bajo su mandato, el mundo musulmán se convirtió en el centro intelectual de la ciencia, las artes, la filosofía, la medicina, la navegación, la literatura y la educación. Se llevaron a cabo importantes aportaciones en todos estos campos al tiempo que se recuperaron y tradujeron al árabe muchas obras de la antigüedad clásica que, de lo contrario, se hubiesen perdido.
Alhacén nació en Basora en pleno esplendor cultural. Ya de joven, tal y como cita en su autobiografía, se interesó por los puntos de vista conflictivos de diversos movimientos religiosos llegando a la conclusión de que ninguno de ellos representaba la verdad. Durante su infancia no cursó  matemáticas ni otras asignaturas académicas como los demás niños sino que se preparó para ejercer lo más parecido a un trabajo en la administración pública. Como resultado, fue nombrado ministro de Basora y de la región circundante. Pero el cargo no fue muy duradero, Alhacén llegó a sentirse tan a disgusto con la profunda formación religiosa que implicaba que decidió tomar otro camino y dedicarse por entero al estudio de la ciencia.
Tiempo después, cuando Alhacén contaba con 31 años y ya era un reputado científico en Basora, Al-Hakim se convirtió en califa. La relación que mantuvieron ambos no se conoce con exactitud puesto que se dispone de diversas fuentes que discrepan entre sí.
Al-Hakim fue un líder cruel y excéntrico que sintió una especial debilidad por la ciencia. Fue mecenas de eminentes científicos como Ibn Yunus, poseía y se interesaba por los instrumentos astronómicos y construyó una biblioteca que llegó a ser la segunda en importancia después de la de la Casa de la Sabiduría que se había erigido en Bagdad 150 años antes.
En los escritos de al-Qifti se cuenta que el califa se enteró de una propuesta de Alhacén para regular el caudal de agua del Nilo y le convocó para encargarle que la llevase a cabo. Por desgracia, cuando el científico navegó por el Nilo y pudo estudiar mejor el  emplazamiento, se dio cuenta de que la construcción que había ideado no era viable. Al regresar a Egipto e informar a Al Hakim, este se mostró decepcionado por la incapacidad científica de Alhacén y lo relegó a un puesto administrativo. Al principio, aceptó la situación sin reparos pero pronto se dio cuenta de lo peligroso que podía llegar a ser el califa y prefirió hacerse pasar por loco y permanecer en arresto domiciliario hasta que este muriese en 1021. Durante el periodo de reclusión desarrolló una brillante y extensa producción científica que publicó al ser liberado y demostrar que había fingido su demencia. Después de este episodio, pasó el resto de sus días cerca de la mezquita de Azhar, en El Cairo, escribiendo textos de matemáticas, ejerciendo de profesor y ganando dinero como copista.
Según otra fuente, Alhacén, después de fracasar en su misión de regular el Nilo, huyó a Siria para pasar allí el resto de su vida. Este relato no parece muy verosímil puesto que existen informes en los que hay constancia de que Alhacén estuvo en Egipto en 1038. Incluso la obra del propio científico titulada La respuesta de Alhacén a una pregunta geométrica dirigida a él en Bagdad parece rebatirla.  Resulta más plausible pensar que es cierta la primera versión y que, tras la muerte del califa, pasó algún tiempo en Siria antes de volver a Egipto.

LA CIENCIA DE ALHACÉN

Alhacén defendía que toda hipótesis teórica debía ser probada con evidencias. Este requerimiento le alejaba de la creencia de los griegos de que el hecho científico podía descubrirse a través de la razón. Para él, la experimentación era imprescindible para comprobar si los desarrollos matemáticos que elaboraba tenían sentido. Su forma de proceder, alejada de la practicada en la Antigüedad, guardaba gran similitud con lo que entendemos por método científico cuyo origen suele establecerse en el siglo XVII.
El erudito científico escribió casi un centenar de obras de las que se conservan más de 55. Si bien comprenden un amplio abanico de materias, me centraré en sus contribuciones a la óptica.
Alhacén escribió un tratado de óptica de siete volúmenes titulado Kitab al-Manazir(traducido al latín como Opticae tesauro Alhazeni) que muchos consideran su obra magna y que supuso la siguiente contribución fundamental a la óptica después de la publicación del Almagesto de Ptolomeo. En su inicio deja claro que su investigación se basa en la evidencia experimental y no en teorías abstractas. También resalta cómo siendo el objetivo la búsqueda de la verdad, es imprescindible no dejarse llevar por prejuicios u opiniones preconcebidas.
"Opticae Thesaurus" Traducción al latín del "Kitab al-Manazir"
“Opticae Thesaurus” Traducción al latín del “Kitab al-Manazir”
Una breve mirada a la obra de Alhacén sobre óptica revela no sólo su revolucionaria naturaleza, sino también su gran amplitud. Tocó todas las ramas conocidas de la óptica modificando el significado de la misma. La Óptica ya no se limitaba a ser una teoría de la visión, sino que también afectaba a la teoría de la luz, su propagación, y sus efectos como agente material. Alhacén revolucionó la Óptica y, con ella, la propia física.
Alhacén estableció una distinción clara e inequívoca entre la luz como entidad física y el ojo como detector. Como resultado, la Óptica se organizó en dos partes: por un lado, la teoría de la visión, la fisiología asociada al ojo y la psicología de la percepción; y, por el otro, la teoría de la luz que engloba la óptica geométrica y la óptica física. Esta nueva situación quedó reflejada en la composición y ordenación de su obra que dedicó capítulos diferenciados a cada uno de los aspectos. La reforma también dio lugar a la aparición de nuevos problemas, como El problema de Alhacén en catóptrica; al estudio de la lente esférica como instrumento óptico en dispositivos basados en la refracción; y al empleo del control experimental como método general de investigación.
Las aportaciones de Alhacén lograron superar bastantes de las dificultades que habían planteado modelos anteriores como la llamada teoría de las emisiones, introducida por Empédocles de Agrigento en el siglo V a.C. El poeta, médico y filósofo griego sostenía que el fuego, que era uno de los cuatro elementos fundamentales que formaban el ojo, emitía efluvios luminosos que viajaban en línea recta hasta los objetos, que al recibirlos, emitían sus propios efluvios en respuesta. Demócrito y Platón, formularon las primeras teorías granulares sobre la luz, describiendo dichas emisiones como chorros de partículas moviéndose a velocidad finita. Medio siglo más tarde, Aristóteles de Estagira introdujo la primera teoría dinámica confiriendo a los efluvios la capacidad de cambiar las cualidades del medio al inundarlo de forma instantánea.
Basándose en el hecho de que el color con que se ven los objetos está en consonancia con la luz que los ilumina, pensó que la luz debía ser considerada como una entidad independiente del objeto y del ojo que hace de intermediario en la visión. Esto significaba el entierro de los supuestos rayos emitidos por los ojos.
Su Libro de óptica (1021) está considerado uno de los tratados más influyentes en la historia de la física. Por primera vez utilizó procedimientos del método científico para demostrar la propagación rectilínea de la luz. Estudió la reflexión, la refracción y la dispersión en colores, y realizó varios experimentos con dióptricos y espejos.
Fue el primero en dar una interpretación clara del funcionamiento de la cámara oscuraque consistía en un cajón oscuro con un pequeño orificio en una de sus paredes que, al ser atravesado por un rayo de luz, proyectaba la imagen invertida del objeto exterior. A partir de la cámara oscura, planteó un modelo de visión según el cual la imagen óptica se formaba en el interior del ojo de forma semejante a como lo hacía en la cámara. Los rayos de luz emitidos por cada punto del objeto iluminado atravesaban el pequeño agujero de la pupila para formar el punto correspondiente de la imagen en una “pantalla interior”. Recuperó la hipótesis corpuscular de Demócrito y Platón considerando que la luz consistía en un flujo de pequeñas partículas que viajaban en línea recta a gran velocidad que eran percibidas como un continuo.
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La concepción de la visión y de la imagen óptica de Alhacén se sustentó en varios conceptos novedosos. Dos de los más importantes fueron considerar las fuentes luminosas extensas como conjuntos de fuentes puntuales que emiten rayos en todas las direcciones; y distinguir entre fuentes de luz propia y fuentes secundarias. Según Alhacén, si podemos ver objetos que no emiten luz propia, deben entenderse como fuentes secundarias de luz.
En sus estudios, consideró los rayos de luz como trazos rectos de cuyo comportamiento geométrico se podían derivarse consecuencias ópticas. Al estudiar la reflexión y la refracción, fue el primero en descomponer los rayos en componentes horizontal y vertical e incluso encontró un resultado precursor a la ley de Snell de la refracción, aunque no lo expresó matemáticamente. Estos avances le permitieron explicar varios fenómenos de visión indirecta como la forma en la que observamos los objetos sumergidos en el agua.
Su modelo de visión superó muchos vacíos anteriores pero erró al considerar que cada punto del objeto correspondía a un solo punto en el ojo porque era evidente que para objetos extensos, a cada punto del ojo llegaban múltiples rayos de los diferentes puntos del objeto. Trató de soslayar el problema afirmando que solo eran percibidos los rayos que incidían perpendicularmente en el ojo y por tanto no eran refractados. Argumentó con una analogía física que, al igual que una pelota lanzada perpendicularmente a una tabla puede romper el tablero, mientras que una lanzada oblicuamente rebotaría,  los rayos perpendiculares eran más fuertes que los refractados y eran los únicos percibidos por el ojo. Como sólo había un rayo perpendicular que entrase en el ojo en un punto, y todos estos rayos convergían en el centro del ojo en un cono, existía una correspondencia biunívoca que resolvía la confusión. Lo que no explicó es porqué sólo se percibían los rayos perpendiculares y no se veían los oblicuos aunque fuese más débilmente. Más tarde afirmó que otros rayos se refractaban a través del ojo y se percibían como si fuesen perpendiculares, pero esto tampoco resultaba convincente. Sin embargo, a pesar de sus debilidades, ninguna otra teoría de la época fue tan amplia y completa. Aunque estudió las lentes y dióptricos esféricos y semiesféricos, partía de demasiado atrás para poder formular las leyes cuantitativas de la refracción y esta fue la causa de la insuficiencia de las explicaciones comentadas.
Alhacén está considerado como uno de los físicos más importantes de la Edad Media. Si bien sus estudios fundamentales se refirieron a la óptica, hizo aportaciones destacadas en muchos otros campos como las matemáticas, la astronomía, la física o la filosofía.  Su trabajo ejerció una profunda influencia en científicos posteriores. Alhacén fue el mayor de los gigantes sobre el que subió Sir Isaac Newton.
En el 2015, el Año Internacional de la Luz y de las tecnologías basadas en la luz proclamado por la UNESCO, se celebra el milenio de la publicación del tratado de óptica de Alhacén  Kitab al-Manazir”. Podéis consultar todas las actividades que se organizarán en España en: http://www.luz2015.es/
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domingo, 20 de septiembre de 2015

El primer republicano español llevaba turbante

En las clases de historia siempre nos han enseñado que la primera república española se proclamó en el año 1873, tras la abdicación de Amadeo de Saboya. Sin embargo, pocos saben que en realidad el primer experimento republicano en España se produjo más de ocho siglos antes, concretamente durante la etapa de Al-Ándalus y la dominación árabe en nuestro país. Los ciudadanos de la ciudad de Córdoba destituyeron al último califa omeya y proclamaron una república en el año 1031, seleccionando al líder de la ciudad por primera vez por un procedimiento electivo y meritocrático. Resulta sorprendente por ello, que cuando en las facultades de Ciencias Políticas de nuestro país se enseña teoría del poder, estudiándose las repúblicas de Florencia o Venecia como primeros ejemplos de estructuras estatales no monárquicas posteriores a la antigüedad clásica, no se mencione nunca que los españoles tuvimos el orgullo de ser uno de los pueblos pioneros en proclamar una floreciente república en tiempos medievales, cuando el resto de Europa vivía en el oscurantismo. Por ello, esta semana hablaré de la ciudad-estado de Córdoba y del gobernante hispano-árabe Abu-al-Hazm Ibn Yahwar: el primer republicano español.








En primer lugar quiero dedicar unas líneas a contextualizar brevemente la situación histórica de nuestro país en aquellos siglos medievales. La llegada de los árabes a la península Ibérica se tradujo en la construcción de un faro de civilización, tolerancia, ciencia y progreso que supuso una excepción revolucionaria en medio de una Europa feudal dominada por el oscurantismo y el fundamentalismo religioso católico. Los árabes fusionaron los elementos científicos y culturales del helenismo, de Persia y de la India, trayendo a España (país que ellos denominaban Al-Ándalus) todas las aportaciones del saber, el arte, la ciencia, la ingeniería y el lujo del esplendor oriental de dichas civilizaciones. De esta manera, España fue el centro neurálgico del saber europeo, ya que desde nuestro país se importó a la atrasada Europa feudal todo el caudal del conocimiento grecorromano y helenístico que los paleocristianos del final del Imperio romano habían quemado y destruido por ser textos paganos (la célebre biblioteca de Alejandría por ejemplo). Los musulmanes sin embargo, apreciaron la filosofía y la ciencia griega, realizando copias al árabe de las más importantes obras clásicas de diversas materias, las cuales se vieron completadas por la ciencia oriental (persa e india). Además, la tolerancia religiosa del Islam hizo que los judíos gozasen por primera vez de una total libertad, lo que posibilitó que se viviese la Edad de Oro de la cultura hebrea. Por su parte, los hispanos que deseaban mantener sus creencias cristianas también pudieron hacerlo dentro de este clima de tolerancia, pasando a ser conocidos como "mozárabes".

Todo este crisol de cultura, conocimiento y esplendor (verdadera cuna del posterior Renacimiento) se vio complementado además con la hegemonía geopolítica a partir del año 929, ya que en esa fecha, el emir Abd-al-Rahmán III rompía su dependencia político-religiosa con respecto al califato de Bagdad y fundaba su propio califato con capital en Córdoba, lo que convertía a Al-Ándalus además de en el centro cultural europeo en el ente político más poderoso del Mediterráneo. En aquellos años Córdoba tenía mezquitas, universidades, bibliotecas, alumbrado público, innumerables termas, calles empedradas, jardines floridos, acequias y fuentes, una administración eficiente, lujo palatino, confort ciudadano y un floreciente comercio de mercancías exóticas, cuando en el resto de la Europa feudal se vivía en la ruralidad, el analfabetismo y la inseguridad. Esta madurez intelectual combinada con la prosperidad de los comerciantes y el bienestar ciudadano alcanzó su cenit en el momento en que el califato se disolvió, ya que los cordobeses llegaron a proclamar una república burguesa que gobernó la ciudad durante casi medio siglo, siendo una de las primeras repúblicas de la historia junto con las ciudades-estado italianas. La tradición republicana en España es por lo tanto de las más antiguas del mundo. Por ello, no es de extrañar que la Córdoba andalusí fuese conocida por los viajeros que la visitaban como la "Perla de Occidente".

Y es en esta Córdoba floreciente donde aparece no por casualidad la figura de Abu-al-Hazm Ibn Yahwar. Este aristócrata cordobés musulmán proveniente de una importante familia andalusí y descendiente de un visir de los Omeyas, fue elegido por una asamblea de notables como gobernante de la nueva República de Córdoba en el año 1031, surgida tras la destitución del último califa, Hisham III. Dicha asamblea estaba formada por los cabezas de familia más importantes de la ciudad, tanto aristócratas como comerciantes. Su elección se debió a que gozaba de un gran prestigio popular y era considerado un hombre justo, honorable, prudente y con grandes dotes para la política y la administración, ya que había demostrado su buen juicio durante los convulsos años finales del califato. Ibn Yahwar, en su nuevo cargo republicano, imprimió a la ciudad un marcado carácter burgués que hizo florecer de nuevo el comercio, restauró los edificios públicos que habían sido destruidos durante la desintegración del califato, creó una milicia ciudadana entregando armas a los comerciantes para garantizar el orden público, y sometió en todo momento sus decisiones a la asamblea. Asimismo, consolidó la soberanía de Córdoba al mantener una equilibrada política de alianzas con las taifas vecinas, llegando por su prestigio de gobernante ecuánime a arbitrar disputas entre ellas, lo que benefició enormemente a la república. Consecuente con su forma republicana de entender el poder, Ibn Yahwar no se trasladó a vivir al palacio califal ni nombró sucesor. La próspera república que había dejado como legado le sobrevivió otros 20 años, hasta que fue finalmente invadida por la taifa de Sevilla.

En resumen: el primer republicano español fue un hispano-árabe de la esplendorosa ciudad de Córdoba en tiempos medievales. Obviamente, llevaría un turbante en la cabeza, estaría armado con una cimitarra bajo el cinto y profesaría el islam como religión, pero al margen del exotismo, lo cierto es que el legado político y cultural de Al-Ándalus también llega hasta el punto de que hoy los españoles podamos rescatar esta curiosidad histórica y utilizarla como otro ejemplo de la larga tradición republicana de nuestro país. Igualmente, creo que redescubrir este primer conato republicano también plantea el debate de los discursos políticos civilizatorios, recuperando el legado oriental y mostrando que no solamente la cultura cristiana occidental es la depositaria de la tradición republicana y modernizadora. Como vemos, en otras civilizaciones también surgieron experiencias emancipadoras para la ciudadanía, y España, como crisol de pueblos y culturas que ha sido siempre, pudo ser protagonista y testigo de una de las primeras repúblicas de la historia en plena Edad Media, bajo la hegemonía árabe y con claras influencias orientales.

Miguel Candelas, es autor del libro "Cómo gritar Viva España desde la izquierda"
Twitter: @MikiCandelas

http://www.ecorepublicano.es/
El primer republicano español llevaba turbante
Os otomanos tinham uma grande afeição por gatos, tanto que houveram vários hospitais estabelecidos em cidades por todo o império dedicados exclusivamente ao atendimento de gatos, alguns dos mais notáveis sendo o hospital para gatos em Üsküdar e um em Dolmabahçe, Istambul. Fundações (Vakif) foram estabelecidas para garantir que os gatos fossem alimentados e bem cuidados pelo governo. O barão Wenceslas Wratislow observou em suas memórias, publicadas em 1599, o amor extraordinário que os otomanos tinham pelos gatos, que estava em grande contraste com a visão europeia sobre estes animais, sempre considerados na cultura europeia cristã como simbolo do mal e associados a bruxas.
"Em Constantinopla, existem grandes jardins, cercados com muros, onde gatos saltam e brincam, à espera de certas pessoas que estão por vir e dar-lhes esmola. Pois é habitual para os turcos ferver ou assar fígado e pedaços de carne, e carregá-los em baldes de madeira para cima e para baixo da cidade, alimentando os gatos, que se reuniam em grupos grandes e ficavam atentos. "O barão continuou, observando que as matronas turcas forneciam pedaços de carne, pronunciando orações ao mesmo tempo.
Os otomanos foram inspirados pelo Profeta Muhammadﷺ a amar gatos, pois é parte da religião islâmica o bom trato com os animais. Uma das histórias mais conhecidas sobre o Profeta Muhammadﷺ foi que ele teria cortado a manga de sua roupa fora, quando ouviu o chamado para oração, ao invés de sua perturbar seu gato, Muezza, que tinha adormecido sobre a roupa. Um dos companheiros do Profeta Muhammadﷺ foi nomeado Abu Huraira, "Pai do gatinho" por causa de seu amor por um pequeno gato que ele costumava levar com ele onde quer que ele fosse. Em outra narrativa, o profeta Muhammad contou a seus companheiros de ter visto uma mulher ser condenada ao inferno por ter deixado seu gato preso em casa morrer de fome.
Em todo o Oriente Médio, os gatos foram cuidado por seu valor como caçadores de ratos e outros animais nocivos. Eles eram considerados puros e eles eram bem-vindos na casa das pessoas.
Los otomanos tenían una gran afecto por gatos, tanto que houveram varios hospitales establecidos en las ciudades por todo el imperio dedicados exclusivamente al servicio de gatos, algunos de los más notables y el hospital para gatos en üsküdar y un en dolmabahçe, estambul. Fundaciones (vakif) fueron establecidas para garantizar que los gatos fueran alimentados y bien cuidados por el gobierno. El barón wenceslas wratislow miraba en sus memorias, publicadas en 1599, el amor extraordinario que los otomanos tenían por los gatos, que estaba en gran contraste con la visión europea sobre estos animales, siempre considerados en la cultura europea cristiana como simbolo del mal y asociados La brujas.

" en constantinopla, existen grandes parques, corrales con muros, donde los gatos saltan y juegan, a la espera de ciertas personas que están por venir y darles limosna. Porque es habitual para los turcos hirviendo o pastelería hígado y trozos de carne, y bien subiéndolos en cubos de madera hacia arriba y hacia abajo de la ciudad, alimentando los gatos, que se reunían en grupos grandes y estaban atentos. " el barón continuó, observando que las matronas turcas proporcionaban trozos de carne, tjce oraciones al mismo tiempo.

Los otomanos fueron inspirados por el profeta muhammadﷺ la amar gatos, pues es parte de la religión islámica el buen trato a los animales. Una de las historias más conocidas sobre el profeta muhammadﷺ fue que él habría cortado la manga de su ropa fuera, cuando escuchó el llamado para oración, al contrario de tu perturbar tu gato, muezza, que había dormido sobre la ropa. Uno de los compañeros del profeta muhammadﷺ fue nombrado abu huraira, "padre del gatito" por causa de su amor por un pequeño gato que él solía llevar con él donde quiera que él fuera. En otra narración, el profeta muhammad ha contado a tus compañeros de haber visto una mujer ser condenada al infierno por haber dejado su gato atrapado en casa morir de hambre.

En todo el medio oriente, los gatos han cuidado por su valor como cazadores de ratones y demás alimañas. Ellos eran considerados puros y ellos eran bienvenidos en la casa de las personas.

sábado, 1 de agosto de 2015

Gral. Ing. Manuel Savio

General Manuel Savio
“Entendemos que la industrialización del país es imprescindible e impostergable como factor de equilibrio económico social (…) Entendemos también (…) que la industria comúnmente llamada ‘pesada’ es primordial para desarrollar la de carácter manufacturero (…) y que, por lo tanto, si el país renuncia a contar con ella perderá la oportunidad de ocupar… en el concierto universal el nivel que le corresponde por su potencial moral y material, pues dependerá en forma excesiva de la buena voluntad extraña a sus propios y vitales intereses.”
El 15 de marzo de 1892 nacía uno de aquellos hombres que más tarde serían recordados como “Los Generales del Pueblo”, Manuel Savio. Este Ingeniero Militar, que luego alcanzaría el grado de General de División, hizo suyo el objetivo de industrializar la Nación, que por aquellos momentos se caracterizaba por su modelo agro-exportador, sin mayores emprendimientos industriales.
El General Savio fue el heredero de fray Luis Beltrán y el continuador del legado materializado por el general Enrique Mosconi en YPF durante las presidencias de Yrigoyen. Este patriota de acero tenía como objetivo central la transformación de una economía agro exportadora y dependiente, en una economía industrializada que, de la mano de el Estado, asegure el desarrollo de la Patria en el plano de la independencia económica, que a su vez posibilitara la soberanía política y la justicia social.
En 1936, con 44 años, Savio fue designado al frente de la dirección de Fabricas Militares. Desde ese lugar impulsaría el desarrollo de la industria pesada nacional, enviando un proyecto de ley por el cual se crearía la Dirección General de Fabricaciones Militares (FM) y se autorizaba a realizar exploraciones y explotaciones de metales de valor estratégico, como cobre, hierro, plomo, estaño, manganeso, wolframio, aluminio y berilio, al igual que no metales, como el azufre, minerales que no serian destinados a su exportación, sino que servirían como insumos básicos para la industria nacional. Los hallazgos y explotaciones que se realizaron desde FM fueron numerosos, siendo los más destacables los del hierro de Puesto Viejo, al sur de Palpalá, en Zapla; las arcillas y caolines bonaerenses, el uranio de Comechingones y de la mina “Soberanía”, de Mendoza; el cobre de Los Aparejos, en Tinogasta, Catamarca; el mineral del Paramillo, de Uspallata, Mendoza; la mina de hematita La Santa, Pastos Grandes, Salta; y el cobre y la rodocrosita de Capillitas, entre otras.
Para el año 1943, a menos de 7 años de su creación como organismo autárquico, el Gral. Savio había inaugurado 9 fábricas nuevas: Fábrica de Acero y Pólvora y Fábrica de Explosivos de Villa María, Fabricaciones Militares de Armas Portátiles “Domingo Matheu”, Tolueno Sintético, Munición de Artillería Río Tercero, Munición de Artillería “Borghi”, Vainas y Conductores Eléctricos E.C.A., Munición de Armas Portátiles “San Francisco”, Materiales Pirotécnicos y Altos Hornos Zapla), que se sumaban a las 3 ya existentes (Fábrica Militar de Equipos, Fábrica de Material de Comunicaciones y Fábrica de Aviones.
Ya para el 7 de marzo de 1944, tendría lugar un hito de la industria siderúrgica nacional, el comienzo de la construcción de la Planta Industrializadora de Palpalá, cuyo horno se construiría en hormigón armado (único en el mundo) por la escasez de materiales imperante en ese tiempo y cuyo fuego seria alimentado por carbón vegetal ante la falta de carbón mineral (para esto Savio activó el Vivero de Pirané, con 30 millones de eucaliptos y 15.000 hectáreas).
Llegado el 11 de Octubre de 1945, apenas 1 año y 7 meses después del comienzo de las obras, surgiría del Alto Horno el primer chorro de hierro, sobre el cual Savio expreso que “iluminará el camino ancho de la Nación Argentina”.
Luego de esto se realizaron otros importantes logros, como la adquisición de la Sociedad Electrometalúrgica SEMA, rebautizada como Fábrica Militar de Vainas y Conductores Eléctricos (latón militar para vainas, metales para la industria manufacturera y una amplia gama de conductores eléctricos), además de la inauguración de la Fabrica Militar de Materiales Pirotécnicos y de la Fábrica Militar de Material de Comunicaciones y Equipos.
En 1946, ante la abrupta caída en el consumo nacional de hierro y la escasez de materiales, el Gral. Savio suscribe su Plan Siderúrgico, que luego seria transformado en ley, con el objetivo de producir acero en el país utilizando materias primas y combustibles argentinos (complementando en caso de ser necesario con materiales importados), para así ofrecer el suministro a las industrias de transformación y terminado de acero, fomentando la instalación de plantas de transformación y logrando de esa manera el desarrollo de la industria nacional.
Savio sobre el acero y la independencia económica
El Plan Siderúrgico, enmarcado en el Primer Plan Quinquenal del gobierno de Juan Perón, daría a luz a una empresa emblema de la industria nacional, SOMISA - Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina -, para realizar en el país el proceso completo de producir acero a partir del mineral de hierro. Desgraciadamente, en pleno desarrollo de su plan, el Gral. Manuel Savio murió a raíz de un paro cardíaco, el 31 de julio de 1948, a la edad de 56 años, estableciéndose ese día como el Día de la Siderurgia Argentina.
En los años posteriores, esta empresa contribuyó a la industrialización del país, aportó grandes cantidades de dinero al fisco, exportó cifras considerables y tuvo una facturación extraordinaria. Además, como si fuera poco, promocionaba economías regionales y se abastecía de mineral nacional. Es decir, constituía un factor estratégico de nuestra economía en manos del Estado.
En el marco del neoliberalismo antipatria, SOMISA fue desguazada y luego privatizada, pasando a formar parte del nefasto grupo privado Techint, que pagó un mínimo porcentaje de su valor real. Altos Hornos Zapla sufrió el mismo destino en 1999, siendo rematada por un precio cercano al de su producción anual, y pasó a manos del empresario buitre Sergio Taselli.
Desde La Baldrich, rescatamos el legado y la epopeya del General Savio en pos de la industrialización de la Patria, y ponemos en la mesa de discusión la necesidad actual de un Plan Siderúrgico Nacional en beneficio de la economía argentina. Por ello, manifestamos con fuerte ímpetu: Industrias para la Defensa – Altos Hornos Zapla – SOMISA ¡luche y vuelve!
“Necesitamos barcos, ferrocarriles, puertos y máquinas de trabajo, y no nos podemos detener a la espera de milagros… ello es ya un imperativo en nuestro progreso, porque es un mandato de la argentinidad, porque lo requiere nuestra soberanía dentro de un programa que no persigue ninguna autarquía deformada por exacerbado nacionalismo, sino porque aspira a contar con un mínimo de independencia” Gral. Manuel Savio
(Fuente: http://www.labaldrich.com.ar/)

viernes, 31 de julio de 2015


Gil- Benumeya: "Madrid es la única capital europea de origen islámico"

Daniel Gil- Benumeya (Rabat, 1970) es arabista, coordinador del libro 'De Mayrit a Madrid', desarrollado por Lunwerg Editores y Casa Árabe; y autor de 'Madrid Islámico', editado por La Librería.
¿Cómo relaciona Madrid con el mundo islámico?
Trabajé varios años en Casa Árabe, donde se realizó un proyecto relacionado con la Exposición Universal de Shanghai. En el pabellón de Madrid, Casa Árabe tuvo la iniciativa de relacionar la ciudad con esta cultura y me encargó el proyecto. Madrid es una ciudad que ha llegado tarde a la multiculturalidad. Su primera mezquita es de finales de los años 80, cuando la primera de París es de los años 20.

La primera mezquita moderna.
Claro. Ahí está la paradoja. Si estudiamos un arco temporal más largo, resulta que Madrid estuvo en la multiculturalidad mucho antes que cualquier capital europea. De hecho, el primer templo de Madrid fue una mezquita. Esta paradoja de estar en la encrucijada de la multiculturalidad en el largo término y estar rezagada en lo multicultural en la época actual fue un poco lo que se quiso explotar. Se quiso poner en relación el pasado araboislámico con la multiculturalidad actual.

¿Cuál es el origen de ese pasado?
Madrid es la única capital europea de origen islámico. El problema es que la historia científica convive con una cultura popular que no reconoce ese origen islámico. En la cultura popular, el origen de Madrid está relacionado con el momento en que se convierte en capital. Cuando Felipe II decidió que fuese capital, quedaba un poco raro que la ciudad principal del gran imperio católico fuese de origen musulmán y humilde, ni siquiera una ciudad como Córdoba o Granada. Simplemente, una ciudad de frontera. Entonces, se dedicaron a inventar unos orígenes mitológicos relacionados con la antigua Grecia, con Roma, e, incluso, haciendo de Madrid una ciudad más antigua que Roma; remitiendo el culto de la virgen de La Almudena a un momento en que la propia virgen no había muerto. Esas fabulaciones fueron desapareciendo pero se mantuvo la tradición de desvincular a Madrid de su origen islámico. Esta tradición se ha mantenido hasta hoy. Cuando se dejó de fabular con orígenes mitológicos, se fabuló con sus orígenes visigodos. Se dijo que era un poblado visigodo conquistado por los árabes, aunque no haya ninguna constancia documental ni arqueológica. Y la última jugada ha sido que, puesto que no se puede demostrar que Madrid tuvo un origen visigodo, se acepta que tuvo fundación musulmana, aunque se dice que no fundaron una ciudad, sino un cuartel. Hay un empeño constante por quitar el mérito de la fundación de la capital de España a una identidad que resulta incómoda.

¿Cómo era ese Madrid musulmán?
Madrid fue inicialmente una fortaleza y, enseguida, las fuentes comienzan a hablar de una medina, en el caso de las musulmanas, y de ciudad, en el caso de las cristianas. El concepto de ciudad no era como el de hoy día. Se trataba de una población pequeña, con un recinto amurallado de unas cuatro hectáreas y varios arrabales a su alrededor. El arrabal de Las Vistillas era el más antiguo y, seguramente, surgió en la época en que se construyó la propia fortaleza para dar cobijo a los constructores de las murallas. Luego hubo otros dos arrabales en el camino de Alcalá, entre el palacio y la Puerta del Sol. Existía dentro de Madrid una mezquita que hoy ya no existe pero que, durante mucho tiempo, estuvo ubicada donde luego se construyó la iglesia de Santa María de La Almudena. Es decir, al igual que en otas muchas ciudades, el templo principal fue en su origen una mezquita. Esta iglesia se mantuvo hasta 1868 pero, como estaba orientada hacia La Meca y mantener la planta de la mezquita, provocaba un gran estrechamiento en la calle Mayor, por lo que, cuando se quiso alinear con Bailén, se derribó la iglesia. Esa mezquita era una aljama que atraía a musulmanes de la zona en el sermón del viernes, lo cual quiere decir que Madrid era la capital de una pequeña comarca, y eso es lo que significa en este sentido el término ciudad: tener una función administrativa.

Supongo que la obra del Museo de Colecciones Reales sacará a la luz varias de estas infraestructuras.
La verdad es que debería pero no sé en qué estado quedarán. En las excavaciones del museo se ha encontrado el mayor grupo de ruinas del Madrid islámico que existe y que, probablemente, exista. El problema es que no se sabe en qué estado pueden quedar porque los edificios del período estaban en un nivel más alto que el actual, lo que supone un problema. Se han encontrado un lienzo de muralla más grande que el del parque del emir Mohamed, calles y casas. También sé que es un hallazgo un poco incómodo para el museo porque no se esperaban ese hallazgo y no saben muy bien cómo integrarlo. Supongo que exhibirán una parte.

¿Madrid era una ciudad de acogida o de emigrantes?
Había un doble movimiento de personas. Es verdad que había personas que emigraban desde Madrid a otras ciudades más grandes. Personajes como Maslama, el madrileño musulmán más famoso que, curiosamente, no aparece en ningún diccionario de madrileños ilustres a pesar de que fue un matemático muy importante a nivel internacional, le llamaban 'El Madrileño' porque vivía en Córdoba. También hubo un sabio de Talamanca muy famoso que viajó por todo el mundo y regresó a morir a su ciudad, por poner otro ejemplo. Pero Madrid, al ser un lugar de frontera, atraía a mucha gente para hacer el 'ribat'. Era una práctica entre militar y ascética, a la que se sumaban muchos místicos y sabios, que consistía en viajar a una ciudad de frontera, participar en la defensa de las fronteras del Islam y vivir de una manera frugal como los soldados.

Dice que Madrid era una ciudad fronteriza, como otras de la región.
Madrid formaba entonces parte de una zona de frontera denominada Marca Media. Era una zona de frontera porque no era como las fronteras actuales, con una línea imaginaria y aduanas, sino un territorio ancho donde los poderes competían entre sí en una zona parecida al salvaje oeste o, mejor dicho, de salvaje norte. Esta región estaba controlada por una federación de tribus beréberes. No hay que olvidar que cuando hablamos de árabes, en su mayor parte, eran tribus del norte de África que traían sus propias costumbres y lengua. La Marca Media estaba controlada por los Banu Salim. Fueron los que fundaron Madrid y el primer nombre propio relacionado con Madrid es de un miembro de esta tribu. Madrid estaba dentro de un sistema de fortalezas y atalayas para controlar el territorio y asentar el poder del emirato de Córdoba. En el caso de Madrid o Talamanca, el objetivo era doble. Por un lado, proteger el territorio de las incursiones cristianas del norte. Y por otro, cortar las comunicaciones de Toledo con esos reinos cristianos. Porque Toledo era una ciudad permanentemente insumisa al poder de Córdoba. Por eso, querían aislarla para reducirla a la obediencia.

Tras la conquista cristiana, quedaron reductos de comunidades islámicas.
Los mudéjares de Madrid -población musulmana que quedó viviendo bajo poder cristiano- eran muy pocos pero fueron muy importantes porque dominaban determinadas profesiones, como la de constructor o alarife. Eran los que proyectaban las nuevas casas, rehabilitaban y emitían informes urbanísticos. En Madrid quedan numerosas referencias de arquitectura mudéjar pero también participaron en otro tipo de construcciones. Por ejemplo, el famoso hospital de la Latina, de estilo renacentista fue obra de un alarife mudéjar llamado maestre Hassan. Casi todos los herreros de la ciudad eran mudéjares. Cuando llegaron los Reyes Católicos y empezaron con su política de 'apartheid', recluyendo a judíos y musulmanes en lugares específicos, los herreros se pusieron en huelga, obligando a que se retirase la disposición real contra ellos.

Madrid fue una ciudad que se opuso a la expulsión de los moriscos.
Los moriscos, que ya no tenían nada de árabes y estaban ya integrados en la sociedad castellana, eran un contingente importante. No solo eran los de la ciudad sino los emigrados desde Granada tras la rebelión de las Alpujarras. Muchos vinieron a parar aquí. Hoy en día, se sabe que las expulsiones de los moriscos no fueron completas. Hubo muchos que consiguieron sustraerse a la expulsión. Muchos que se escondieron. Muchos que fueron expulsados y volvieron. En el caso de Madrid, el asunto está casi sin tratar. Yo he estudiado los archivos de la Inquisición y el Archivo Histórico Nacional, y, por lo que parece, Madrid fue una de las pocas ciudades de las que los moriscos no fueron expulsados. El conde de Salazar se quejó de que en la Corte no había manera de censarlos ni de localizarlos porque tenían a muchas personas que los encubrían y apoyaban. Finalmente, se dio por imposible. Se expulsó a trescientos moriscos en 1610 de tres mil que se pensaba que había censados, aunque, probablemente, había muchos más. La presencia islámica en Madrid no se ha cortado nunca desde los tiempos de Al-Ándalus.

La presencia diplomática también se mantuvo.
Madrid fue el lugar al que vinieron los embajadores. La Corona española tenía relación con la monarquía marroquí, que en aquella época era un imperio de la dimensión del español y ellos mandaban sus embajadores mutuos y sus exiliados mutuos. En Madrid hubo varios casos de personajes marroquíes que, en un momento dado, se exilian por razones políticas y, una vez aquí, acaban convirtiéndose al Cristianismo. El caso más famoso fue el de Felipe de África. Era un príncipe que se bautizó en El Escorial, apadrinado por Felipe II, y tuvo un palacete en la calle de El Príncipe, a la que, al parecer dio nombre, porque era un personaje que no pasaba desapercibido.

También Madrid fue una de las paradas de los viajeros románticos árabes del siglo XIX.
Comparan a España con la imagen idealizada de Al-Ándalus y lo buscan en sus viajes. Creían que era un paraíso perdido que, aunque engrandecido, en cierto modo lo fue para la época. Y luego lo comparaban con el resto de Europa, que habían recorrido en sus viajes. Después de visitar París o Viena, llegaban a Madrid y les parecía una capital humilde, más bien pobre, y la impresión que sacaban era de atraso y que había perdido mucho con respecto a la idea que ellos traían.

Se crearon varias instituciones para formalizar relaciones hispanoárabes.
Comienzan con el protectorado español de Marruecos. Se crean una serie de instituciones para afianzar esa relación. Se crea una escuela para hijos de notables marroquíes para que vinieran a estudiar a Madrid en lo que es hoy día la Residencia de Estudiantes, que comenzó siendo un internado donde iban los hijos de los cadíes y de los leales a España. El equipo de baloncesto Estudiantes contó en sus orígenes con muchos jugadores marroquíes porque el centro dependía del Colegio Ramiro de Maeztu.

En la Guerra Civil, hubo musulmanes en ambos bandos.
Los soldados magrebíes en el bando nacional son más conocidos, aunque también los hubo en el bando republicano. Normalmente a través de las Brigadas Internacionales. De hecho, hubo un palestino enviado por la Tercera Internacional que vino a Madrid a hacer una propaganda a los 'moros' del otro bando que estaban en la Casa de Campo para que se pasasen a su lado. Creó la Asociación Antifascista Hispanomarroquí para tratar de atraerlos. Curiosamente, topó con la negativa de la Junta de Defensa de Madrid republicana, a la que no le interesaba el discurso del marroquí como pueblo oprimido por el imperialismo español que se había visto forzado a alistarse. El Gobierno republicano realizaba una propaganda en sentido opuesto, explotando todos los tópicos antimoros, sacados de la época de la Reconquista. Al final, le boicotearon, fusilaron a los soldados marroquíes que se pasaron a su bando y se tuvo que ir.

¿Cuál es la situación del mundo islámico en Madrid hoy día?
Es una realidad bastante viva. Hay dos mezquitas principales e innumerables pequeñas. En Lavapiés puede haber diez, por ejemplo. Es una población importante, sobre todo, de Marruecos, Senegal y Bangladesh. Y hay un sinfín de asociaciones culturales y sociales islámicas como Casa Árabe, el antiguo Instituto Hispano Árabe de Cultura que se integró en la Agencia Española de Cooperación Internacional, la Fundación de Cultura Islámica o el Centro Cultural Islámico. Es una vida islámica importante pero no la que puede haber en ciudades como París, o en Berlín, o en Londres. Se está recuperando esa multiculturalidad. Pero no tiene nada que ver con ese origen islámico de la ciudad. Es una historia que está bastante olvidada, incluso para las propias comunidades islámicas.