domingo, 11 de septiembre de 2011

Propiedad de la tierra

ECONOMIA › OPINION
11 de septiembre de 2011

Propiedad de la tierra





Por Alfredo Zaiat



La propiedad y uso de la tierra tienen una indudable importancia social, económica y política. Esa relevancia histórica es hoy mayor por la crisis en Estados Unidos y Europa, que determina una marcada incertidumbre sobre el sistema monetario mundial. La debilidad del dólar como moneda de aceptación universal y el deterioro del euro como eventual sustituto están provocando estrategias defensivas de grandes inversores y bancas centrales de países con excedentes para preservar el valor de sus patrimonios. Una de ellas es la compra de activos físicos, inmuebles urbanos y rurales, como también la acumulación de oro como reserva de valor. En ese contexto de reordenamiento en el funcionamiento del capitalismo global, que está lanzado sin certezas sobre cuál puede ser el saldo final, es conveniente poseer de un norma que regule la propiedad, posesión o tenencia de tierras rurales. Demorar el debate o confundirlo, por razones electorales o para proteger intereses de grupos económicos, por fuerzas de la oposición e incluso por dirigentes de la Federación Agraria que han tenido como bandera histórica esa cuestión, sólo favorece a capitales financieros y a potencias emergentes que buscan garantizar su propio abastecimiento de materias primas. El proyecto de ley enviado por el Poder Ejecutivo, que ya ha tenido modificaciones en discusiones de comisión en Diputados, no aborda en toda su dimensión el uso, acceso y propiedad de la tierra. Pero es un avance para empezar a complejizar esa cuestión sensible para el poder económico a partir de un aspecto básico: saber quiénes son los dueños de las tierras a partir de que la norma crea el Registro Nacional de Tierras Rurales y que dispone la realización de un relevamiento catastral y dominial a nivel nacional.



Esta iniciativa tiene la virtud de plantear un debate que ha sido históricamente postergado por el poder político. Una ley de protección al dominio nacional sobre la propiedad, posesión o tenencia de las tierras rurales es una cuestión estratégica para el país en el nuevo orden económico mundial. El proyecto establece una serie de limitaciones a la venta de campos a extranjeros. Esa restricción es un primer paso para generar las condiciones para abrir la discusión acerca de cómo está distribuida la tierra en el territorio nacional, quiénes son los dueños de los campos, qué uso se hace del suelo y cuánto contribuyen al fisco los propietarios de ese recurso natural estratégico.



Uno de los aspectos más complejos de la norma tiene que ver con la nacionalidad de una sociedad anónima, ya que muchas empresas extranjeras suelen adquirir tierras a través de intermediarios locales. Para avanzar en este tema, se prevé la creación de un registro nacional de propietarios, que estará a cargo del Ministerio de Justicia, y la realización de un censo que debería estar finalizado a los 180 días de aprobada la norma. Sin ese relevamiento catastral y dominial de todas las tierras rurales, no podrá regularse fehacientemente la limitación de la tenencia extranjera.



Resulta notable el vacío normativo y de información existente sobre los dueños de campos en uno de los países con mayor cantidad y fertilidad de tierras del mundo. La historiadora y especialista en desarrollo rural Silvia Lilian Ferro señala esa increíble carencia destacando que, de los cuatro países del Mercosur, sólo Argentina no posee un organismo público nacional para fijar políticas de distribución de tierras en su territorio. Detalla que Brasil tiene el Instituto Nacional de Colonizaçao e Reforma Agrária; Paraguay, el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra; Uruguay, el Instituto Nacional de Colonización. Lilian Ferro explica que “en el país existió un Consejo Agrario Nacional, creado en la década del ’30 para ese fin, que después de décadas de paralización por parte de diferentes gobiernos militares fue eliminado en 1980 por el entonces ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz”. El proyectado relevamiento catastral, que deberá superar las resistencias de dependencias provinciales bien dispuestas a las inquietudes de los grandes propietarios de campos, facilitaría la recuperación de ese tipo de organismo.



Esa ausencia informativa del Estado fue ocupada por especialistas que se dedicaron a indagar quiénes son los grandes propietarios de campos. Entre esas investigaciones se destacan las realizadas por Eduardo Basualdo en Flacso, focalizadas en la provincia de Buenos Aires, una de las zonas agropecuarias más ricas. En su libro Estudios de historia económica argentina apunta que, en 1996, en la provincia de Buenos Aires existían en total 1250 propietarios con más de 2500 hectáreas, desagregados de la siguiente manera:



- 740, entre 2500 y 4999 hectáreas.

- 255, entre 5000 a 7499 hectáreas.

- 94, entre 7500 y 9999 hectáreas.

- 107, entre 10.000 y 19.999 hectáreas

- 54, de 20.000 en adelante, incluidos los estados nacional y provinciales.



En conjunto, son dueños de 8,7 millones de hectáreas, algo más del 32 por ciento del total de la provincia.



Basualdo ubica como causa central del predominio dentro del campo argentino de los grandes propietarios de más de 20.000 hectáreas la posibilidad de aprovechar economías de escala. En los últimos quince años, el proceso de transformación en la forma de organización y de desarrollo técnico-productivo del campo ha provocado una acelerada concentración de la producción, y no así la de la tierra. Esta ya se encontraba históricamente en pocas manos. Lo que se ha verificado es una enorme concentración de la producción sobre tierras arrendadas, lo que ha provocado una profunda alteración de la estructura económica y social del campo. La propiedad de la tierra sigue tanto o más concentrada que antes, fenómeno que se asocia ahora con el actual proceso de concentración de la producción. Esta es fruto de la irrupción de nuevas formas de funcionamiento de la actividad para operar con economías de escala, con una elevada participación del capital financiero y extrasectorial que alquila grandes extensiones, apropiándose de gran parte de la rentabilidad agraria sin inmovilizar recursos con la adquisición de tierra.



La mayor presencia de capitales extranjeros en la propiedad de la tierra se observa en áreas extrapampeanas. En zonas donde se concentran otros recursos naturales, como el agua, petróleo o minerales, en la Patagonia, en los esteros del Iberá, y en áreas de seguridad de frontera, entre las más importantes. En los últimos veinte años ha habido una creciente inversión de capitales del exterior en amplias extensiones de tierras, y ahora se han manifestado voluntades de incrementarla, como el proyecto de China en Río Negro o el emprendimiento de capitales privados de India, según el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, o el plan para el Impenetrable chaqueño del sheik Mohamed Alkhorayef de Arabia Saudita.



Esa creciente participación de capitales del exterior se verifica al mismo tiempo de la expansión de la frontera agropecuaria, que genera un proceso de concentración de la producción, además de venta de campos por parte de pequeños productores. En el debate sobre la tenencia de la tierra y la limitación a extranjeros es necesario vincular, como propone Basualdo, la distribución de la propiedad rural con la producción de los campos pertenecientes a los grandes propietarios.



azaiat@pagina12.com.ar

viernes, 2 de septiembre de 2011

Cipriano Reyes, uno de los artífices del 17 de octubre


Entrevista al director de cine Marcelo Galvez

Cipriano Reyes, uno de los artífices del 17 de octubre

Publicado el 31 de Agosto de 2011

Lisandro Gambarotta Para Tiempo Argentino
Cómo se filmó Cipriano, la película de ficción cuyo personaje es el mítico dirigente sindical partícipe del nacimiento del peronismo.
 
En 1942 el joven Cipriano Reyes llegó a Berisso, donde las empresas frigoríficas Armour y Swift daban trabajo a 14 mil obreros en condiciones inhumanas y degradantes. Pero en poco más de tres años el joven construyó una enorme fuerza político-sindical que dobló el brazo de las multinacionales y fue clave para lograr la movilización popular del 17 de octubre de 1945, donde miles de trabajadores salieron a la calle exigiendo la libertad del entonces coronel Perón. En pleno siglo XXI la cinematografía rescata la vida y obra del líder sindical en el film de ficción Cipriano. Su director es el también berissense Marcelo Galvez, quien aún emocionado recuerda su primer encuentro con Reyes. “Lo conocí en el año 1995 cuando yo estaba haciendo una serie de documentales para un canal de Berisso, era un mito viviente de 89 años muy lúcido. Tiempo después leí su libro autobiográfico Yo hice el 17 de octubre, donde visualicé claramente escenas de una posible película, y ahí me terminé de decidir por hacer el film.”

–¿Cómo fue el financiamiento de la película?
–No hubo sostén económico privado ni del INCAA, el respaldo lo dio la pasión, no solamente mía sino también de un grupo de gente que decidió apostar al proyecto. Por ejemplo en el caso del vestuario, donde realizamos una cuidadosa reconstrucción de época, Norberto “Pelusa” Donato, un profesional que trabaja en el Teatro Argentino, fue una pieza clave. Además se sumó el apoyo de distintas personas que iban trayendo vestidos y trajes de sus propios roperos. La película se realizó en base a un trabajo comunitario, codo a codo técnicos y actores.
–¿Por qué ficción y no documental?   
–En mi carrera profesional exploré bastante el documental testimonial de archivo, pero no me pareció el género acorde en este caso. No me interesaba hacer este film sólo con testimonios. Además hay un hecho clave: no hay registro audiovisual de Cipriano de la época. Hay documentales muy posteriores en los que él participa pero siendo ya una persona grande.
–¿Fue complejo decidir ficcionalizar a Perón?   
–Sí, fue una apuesta riesgosa, incluso desde lo estético. Era caminar por una línea muy delgada, podía llegar incluso a caer en lo bizarro, que por supuesto no era la intención. Sucede que el film está basado no solamente en el libro de Cipriano, sino también en los relatos de muchas personas de Berisso que vivieron esa época, quienes me contaron que varias veces, y sorpresivamente, a principios de la década de 1940 Perón visitaba esa ciudad por las noches para tomar mate con los obreros y conocer sus problemas. Son varios los que lo cuentan, aunque no queda claro cuánto hay de verdad o leyenda al respecto, pero igual me pareció un elemento interesante para reflejar. Si la gente lo dice hay que confiar y representar a su Perón. Y lo digo así porque no es el Perón que hoy todos conocen, es el Perón antes de Perón, es el camino en la construcción del líder.
–¿Las locaciones son también en Berisso?
–Sí, hay lugares de esta ciudad que están como detenidos en el tiempo, entonces hice una cuidadosa elección de los encuadres para que resulten verosímiles con la época. Filmar en los escenarios donde ocurrieron en la realidad los hechos le dio mucha fuerza al grupo, porque por ejemplo estar en el edificio donde funcionaba el frigorífico Swift es como viajar en el tiempo. Y eso generó una carga especial muy motivadora.         
–Luciano Guglielmino, el actor que personifica a Cipriano, logra una destacada composición de su personaje, ¿cómo fue esa elaboración?
–Es un actor de una gran capacidad compostiva. Entró al personaje por la voz y en base al trabajo con el archivo la modeló, dándole un tono roto, gastado. Después fue tomando la personalidad a partir de estar durante muchos días hablando con la familia de Cipriano sobre cómo había sido él y su intimidad. Pero yo destaco más allá de la composición, que por supuesto es muy importante, el aspecto humano de Luciano, porque por su rol protagonista terminó conteniendo a casi 80 personas entre actores principales y extras. Es una película sobre un personaje colectivo con un matiz en un individuo.  <
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Histórico: las exportaciones fabriles casi están al mismo nivel que las agrícolas

Jugó un papel clave el rol del estado

Histórico: las exportaciones fabriles casi están al mismo nivel que las agrícolas

Publicado el 31 de Agosto de 2011

Según Industria, las manufacturas de origen fabril treparon en 2011 al 34% mientras que las de procedencia agropecuaria alcanzan el 35%.
 
El Ministerio de Industria destacó ayer a través de un comunicado de prensa que por primera vez en la historia de la Argentina la participación de las manufacturas de origen industrial (MOI) alcanzan casi el mismo nivel que las manufacturas de origen agropecuario (MOA) en el total de las exportaciones.
A la hora de explicar el fenómeno, la cartera atribuyó esa tendencia a “los incentivos a la inversión productiva brindados por el Estado Nacional, sumados al aumento de la oferta, la mejora de la productividad y la sustitución de importaciones”. De acuerdo con el informe, las exportaciones de manufacturas de origen industrial en el PBI triplican la registradas en la década de los ’90. Esos resultados se alcanzaron con una mayor diversificación de productos, de mercados y de participación de pymes en las exportaciones de nuestra historia, rompiendo la tradicional dicotomía mercado interno versus exportación”, destacó Industria. Otro aspecto a resaltar es que el país achicó el déficit industrial en U$S 3721 millones de dólares, un 16% respecto del año récord de nuestra economía, anterior a la crisis internacional. Ese resultado se observa al comparar los saldos de comercio de manufacturas de origen industrial (MOI) de enero-octubre de 2010, respecto del mismo período de 2008. “Esta reducción es el resultado de mayores exportaciones MOI (U$S 1108 millones y menores importaciones de productos industriales (2613 millones)”, precisa el comunicado. Durante los últimos años aumentó la participación de productos de mediana y alta tecnología en las exportaciones: del 20,7% a finales de los ’90 se pasó al 24,7% en 2010. La Argentina, por otra parte, –concluye el informe–“exporta más volumen y a mayor cantidad de destinos; y además esas exportaciones están compuestas cada vez más de productos manufacturados”.<
(Fuente: Tiempo Argentino) 

viernes, 26 de agosto de 2011

Tierra del Fuego: Se aprobó la ley gaucho Rivero

 

 

De: Centro Cultural Alejandro Olmos [mailto:centroculturalalejandroolmos@gmail.com]
Enviado el: viernes, 26 de agosto de 2011 04:00 p.m.
Asunto: Tierra del Fuego: Se aprobó la ley gaucho Rivero

 

 

 

 

 

La Olmos

CENTRO CULTURAL ALEJANDRO OLMOS
en PROYECTO NACIONAL
Secretaría de Prensa
Cervantes 50 - Villa Luro - Capital Federal
Tel.: 3535 - 2174
Correo: centroculturalalejandroolmos@gmail.com
Página: http://centroculturalalejandroolmos.blogspot.com

 

 

Se aprobó la Ley gaucho Rivero


Por la tarde de hoy jueves 25, la legislatura de la provincia aprobó la ley "gaucho Rivero", prohibiendo el amarre a barcos de bandera británica o de conveniencia que contribuyan al saqueo de los recursos naturales de la Patria...
Ushuaia.- Tras un arduo debate que prevalecía sobre si se aprobaba como una simple declaración o como una ley, finalmente tras un cuarto intermedio, los diputados de la Provincia de Tierra del Fuego aprobaron el proyecto, que se transformó en algarabía para el puñado de patriotas que esperaba ansioso la aprobación de la ley que se ha denominado "Gaucho Rivero", héroe que en 1833 izó la bandera argentina por sobre la británica tras la usurpación de enero de aquel año.


LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DE TIERRA DEL FUEGO, ANTÁRTIDA E ISLAS DEL ATLÁNTICO SUR SANCIONA CON FUERZA DE LEY:
Artículo 1º.- Reafirmanse los imprescriptibles derechos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y sus espacios marítimos circundantes como parte integrante del territorio de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur conforme lo estipula la Ley nacional 26.552.
Artículo 2°.- Prohíbase la permanencia, amarre o abastecimiento u operaciones de logística en territorio provincial de buques de bandera británica o de conveniencia, que realicen tareas relacionadas con la exploración, explotación de recursos naturales, buques militares, dentro del ámbito de la cuenca de las Islas Malvinas sobre la plataforma continental argentina.
Artículo 3º.- Comuníquese al Poder Ejecutivo Provincial.

Libia OTAN y después/como los buitres

 

 

De: Centro Cultural Alejandro Olmos [mailto:centroculturalalejandroolmos@gmail.com]
Enviado el: jueves, 25 de agosto de 2011 06:42 p.m.
Asunto: Libia OTAN y después

 

 

 

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Libia OTAN y después

Las contradicciones de las protestas en el mundo árabe

por Guillermo Caviasca

Finalmente después de siete meses de guerra civil e intervención armada imperialista, el gobierno del coronel Kadafy se extingue. Lo hace después de 41 años de audaces e innovadores proyectos y virajes conservadores; de enfrentamientos con el imperio y asociación con él; de presentar un liderazgo dinámico y carismático o ser un original y extravagante señor del desierto. Si el coronel sobrevive a los combates por la capital del país podrá exiliarse, ser capturado y asesinado o replegarse con leales al interior a una lucha clandestina esperando que el caos y el tiempo le den una nueva oportunidad, aunque eso parece muy improbable. En cualquier caso el pueblo libio ingresa en una nueva, difícil e impredecible etapa de su historia. Donde dependerá de sus propias fuerzas e iniciativa para salir adelante y eludir las maniobras de occidente que pretenderá esclavizarlo nuevamente. La construcción de una fuerza que haga posible a los libios ser dueños de su futuro es algo que en este conflicto no aparece claro y que configura una de los principales desafíos de las protestas del mundo árabe.

Desde el mismo momento en que la OTAN definió el apoyo a la rebelión armada, el desenlace de la guerra se transformó en un juego de paciencia de ambas partes. La incapacidad de los rebeldes de estructurar una fuerza militar seria, unificada, que en poco tiempo se hiciera del gobierno, obligó a la OTAN a desnudar que “proteger a la población civil” era proteger a los rebeldes, frenando los ataques del ejército libio leal a Kadafy, que en varias ocasiones pareció estar a punto de aplastar la rebelión. Mientras que del lado del gobierno se lograba, superando el caos inicial, estructurar una base de apoyo, mostrando que conservaba apoyo popular (al menos de una parte del pueblo). Reordenando el control de una importante parte del país, (entre ella la capital que concentra la mitad de la población). Y buscando correr el eje del conflicto por reformas hacia una confrontación con el imperialismo. Si el tiempo provocaba que la OTAN relajara su intervención militar antes de que los rebeldes contaran con una fuerza eficiente como para imponer el control territorial, Kadafy se sostendría en el poder. Pero eso no sucedió. Finalmente los rebeldes ya mejor organizados y equipados entraron en  la capital. Es importante recordar que la situación social en Libia (país de solo cinco millones de habitantes con enormes recursos petroleros) era mejor que en el resto de la región, a pesar de que las reformas neoliberales de los últimos años deben haber provocado cierto deterioro y desigualdades notorias. Buenos servicios de salud, educación e infraestructura para la vida cotidiana subsistían desde la época en que la “revolución verde” era “árabe y socialista”. Por lo cual no debemos dudar de que Kadafy haya sostenido una base social de apoyo importante (combinado con el enorme peso de los recursos de un Estado petrolero en un país poco poblado).

Si bien esta clara la naturaleza imperialista de la intervención extranjera, no hay un análisis lo suficientemente satisfactorio para explicar los motivos efectivos de la misma. Se reclama que es el petróleo la principal razón de los occidentales para jugarse en esta partida. Sin embargo hace ya casi dos décadas que el gobierno libio comenzó un camino de apertura a occidente, que no debe ser ignorado al evaluar la actual situación. Detallemos algunas cuestiones: Se dieron generosas concesiones petroleras a multinacionales que operaban con absoluta libertad y garantía en suelo libio. Se privatizo la banca para garantizar el flujo de capitales y dividendos, tal es así que Libia fue considerada una nación que mejor había seguido los consejos del FMI en la región. Se entregaron las reservas a la banca extranjera, con la consecuencia de su robo por occidente con el inicio de la intervención y la negativa actual de devolverlas al nuevo gobierno sin antes “discutir” en que se van a usar. Políticamente se acusa a Kadafy de asesinar al fundador de Hezbollah. De expulsar  a 30000 palestinos del suelo libio. De acordar con Mubarak el aislamiento de la franja de Gaza. De desmantelar los campamentos y entregar  las listas de los guerrilleros del IRA que se habían entrenado en su territorio. También tuvo actitudes conciliadoras con occidente en la guerra con Irak, y se proclamó adalid de la lucha contra el terrorismo y el fundamentalismo, además que se propuso ante occidente como el hombre que podían utilizar para frenar a los migrantes.

Con toda esta lista de concesiones que Kadafy realizo a occidente después de la caída del muro de Berlín pareciera ilógico la actual intervención extranjera a favor de “rebeldes” poco seguros.  Pero no fue así. Hay varios elementos que pueden servir para explicar por qué. Si dudas hace años que Kadafy archivo sus ideas tercermundistas y socialistas del “Libro Verde”, pero eso no significa que haya pasado a ser solo un peón de occidente. Mantuvo la decisión política estratégica en sus manos, con negociaciones tanto con Europa accidental como con China y Rusia. De sus prioridades resultó que los EEUU tienen poca incidencia en Libia. Como podemos ver en el inicio del conflicto: fueron los franceses, ingleses, italianos y alemanes protagonistas centrales y los yanquis aparecieron casi como pares en las decisiones mas allá de la imprescindible necesidad del poder militar de estos últimos para las potencias europeas en estos tiempos de crisis. Esto no significa que los EEUU no se reserven un rol central en la “transición”, pero sí que no fueron los actores más importantes de principio. Las otras dos potencias, Rusia y China mantuvieron posiciones diferenciadas. Una lucha económica por recursos entre potencias en este momento de crisis mundial aparece detrás de estas diferencias.

Otro elemento explicativo en la necesidad de occidente de operar políticamente sobre el movimiento de las masas árabes. Estas a lo largo de toda la región aparecen como una ola sin liderazgos ni programas, pero que expresa una gran disconformidad popular. Este movimiento tomo de sorpresa no solo a los gobiernos de diferente signo de la región sino también a las potencias occidentales. Podemos proponer que se trata de un movimiento por reformas democráticas y nacionales que se produce en reacción a casi dos décadas de retrocesos, falta de proyectos hacia el futuro y reformas neoliberales.  No son temas de esta nota analizar Egipto o Túnez. Pero podemos afirmar que en todas las situaciones nacionales el imperialismo se introduce, opera y conspira para encontrar una resolución lo más favorable a sus intereses. Por ello en los regímenes satélites apoya abiertamente la represión sin preocuparse por los costos en vidas. Si la represión no basta, y el régimen se muestra débil y agotado, comienza a buscar salidas, amigos dentro de la oposición que sean un recambio favorable. Nadia protesta por las represiones en Arabia Saudita, Marruecos, Argelia, Yemen, Barhein. Creemos que la inestabilidad y movilización de las masas árabes abre un terreno de disputa en el que el imperialismo opera de acuerdo a como se presenta cada situación, poniendo en juego a los grupos pro-ccidentales “dormidos”, que desde años atrás viene siendo preparados en los EEUU. Pero esta certeza de intervención extranjera no debe negar la existencia de descontento popular.

Todos los argumentos usados para la intervención fueron insostenibles, y podrían ser usados como un calco para ser difundidos por la prensa occidental en la intención de legitimar cualquier intervención (el caso sirio merece atención). Mas allá de que nosotros rechazamos cualquier excusa para intervenir en los asuntos internos de otro país y que creemos que los pueblos deben resolver sus problemas ellos mismos. Las masacres no existieron, al menos no fueron mayores que en Egipto, y los cadáveres se fueron amontonando con el estallido de la guerra civil y de la intervención extranjera. Las tremendas violaciones a los DDHH, tampoco fueron mayores que en los países árabes amigos de occidente, seguro menores que las de Israel y las del propio EEUU. Y si el régimen era tan asesino como para obligar a una intervención, no se entiende como hasta principios de este año Kadafy era recibido en los países occidentales con honores y amistad sorprendente. Sin dudas se fue definiendo una estrategia sobre la marcha, sacar partido donde más conveniente sea. Libia a pesar del giro de los últimos años, seguía siendo, bajo el gobierno de Kadafy, un socio incomodo, con pretensiones de juego propio, con el cual se debía negociar y que podía cambiar de posición. En cambio una rebelión triunfante gracias al apoyo extranjero, dividida en fracciones políticas de ideología y objetivos diferentes,  en un país desbastado y dependiente de acuerdos con el extranjero, en el peor de los casos, sería más manipulable. Y sin dudas, a través de alguna de sus fracciones, permitiría a occidente controlar directamente los recursos y establecer una base geoestratégica en la región. Ese parece ser el razonamiento de occidente, acosado por la crisis y necesitado de cotos de saqueo. Recordemos además que los EEUU si bien siguen siendo una potencia económica de primer orden, no basan hoy su hegemonía solo en su potencia económica. Por el contrario su poder militar es el más importante argumento para intentar un comportamiento de única superpotencia. Por lo tanto la opción militar aparece siempre entre las más rápidamente utilizadas.

Un tema aparte es el tratamiento del conflicto libio por la izquierda. De un lado un cierto optimismo romántico hace pensar a una parte de la misma que cualquier atisbo de levantamiento popular es, en sí mismo una “revolución”. Que cualquier régimen nacionalista, ex nacionalista, o ex comunista será derrocado por masas que luchan conscientes por llevar a término los ideales traicionados. Creemos que para que las rebeliones árabes sean catalogadas de revoluciones no será suficiente, solo, que se produzcan cambios de gobierno. Debemos ver si en un plazo más largo se ve un cambio de políticas, y de ruptura de la dependencia y el atraso económico. Un cambio de las clases sociales que se beneficiaban con el régimen derrocado por otras más amplias. Si no sería como pensar que la transición democrática argentina o chilena fue una revolución. La movilización de las masas populares abre un abanico de posibilidades. En las movilizaciones  no se ve una dirección política, ni programas mínimos, mas allá de  lo que intuimos como expectativas de las masas. Por lo tanto los que resuelvan a nivel estatal la cuestión serán los que le pongan la orientación a la revuelta (aunque también tengan que responder a ese espíritu de las masas movilizadas). Sin  embargo, muchos aferrados a no aprender nada de la historia, insisten en un excesivo optimismo en la espontaneidad popular.

Otros, principalmente desde la usina ideológica que hoy representa Venezuela. Se colocaron en la vereda de la defensa irrestricta del líder libio. Una posición que admitimos posible de ser aceptada si sabemos que debemos estar siempre en frente de la vereda del imperialismo. Pero esto es así con sus matices. La información de Telesur era tan apologética del régimen que generaba dudas, ya que chocaba con las imágenes que el mismo canal transmitía y con una evolución de los hechos contraria. Tal es así que se ponían en dudas afirmaciones inmediatas anteriores de los mismos periodistas del canal. La agresión extranjera no transforma automáticamente a Kadafy en un líder antiimperialista después de veinte años de agachadas. También es difícil creer que el poder en Libia fuera ejercido por el pueblo en forma directa y que por ello no había constitución, ni instituciones y se estuviera disolviendo el ejército. Casi una utopía anarquista. Si el pueblo ejercía el poder directamente ¿cómo no derroto a algunas bandas de mercenarios extranjeros pagados por Al Qaeda? (afirmación también muy dudosa propalada por el gobierno, sin dudas para confundir a occidente).  Mucha de la información transmitida parecía más bien una forma de estructurar una contrainformación entendida esta como dar vuelta, decir lo contrario que los yanquis.  Entonces, es difícil entender como los rebeldes parecen muchas veces gente común, o las mezquitas instan a la rebelión, o hay manifestaciones de apoyo a los rebeldes. Pueden estar equivocados y podemos nosotros creer que lo mejor es que siga Kadafy antes que se instaure una semi-colonia de la OTAN. Pero no podemos inventar historias como forma de propaganda y buscar teorías conspirativas para salvar las anomalías evidentes de nuestros  planteos. La contrainformación es algo más complejo que “decir lo contrario” que las cadenas noticiosas occidentales. Igualmente es un hecho positivo de que un canal de acceso libre en América Latina transmitiera la versión kadafista de la historia.

Vamos a hacer un paralelismo válido, no por ser equivalente,  sino por ser de sentido común. Saddam Hussein no enfrento ninguna rebelión popular significativa. Los mercenarios y fuerzas preparadas por occidente para dividirle el frente interno no contaron con apoyos suficientes ni siquiera en la última invasión, donde no hubo disidencias hasta después de la toma de Bagdad. Esta fue obra exclusiva de fuerzas extranjeras y después de 10 años de bloqueo salvaje y  bombardeos periódicos. El partido dirigente e inclusive una buena parte de la oposición se unieron ante la agresión imperialista, tampoco hubo disidencias significativas en esos 10 años. Y los basistas fueron la cabeza de la resistencia durante años. Cuando las fuerzas aliadas se retiraban de una zona, inmediatamente resurgían las viejas autoridades basistas, y aun cuando se intentó armar una nueva fuerza iraquí satélite los oficiales demostraron continuar con las antiguas lealtades como en el caso de Falluja. Se necesitaron varios años mas de incentivar conflictos sectarios y masacrar la población para desarmar a l antiguo régimen del Baas. Indudablemente Saddam era más sólido que Kadafy, el cual sufrió disidencias notables desde el primer día.  Hoy Iraq es una semi-colonia, y el país más pobre de la región, cuando solía ser reconocido como uno de los de más alto nivel de vida y de progreso. Esto último es lo único que emparienta los dos países, los libios deben mirar en Iraq su futuro si no logran salvar su independencia y su Estado nacional.

Entonces, tenemos en Libia un actor que no conocemos. Los “rebeldes”. Que son estos rebeldes apoyados por la OTAN. No basta, como  se esperanzan los ingenuos, pensar que son “la juventud de la primavera árabe que pelea por libertad y democracia”. Una visión muy occidental, twitera, de izquierda o derecha. Más bien pensamos que debemos recurrir a la historia. Allí tenemos tres ejemplos. Las revoluciones de colores. La intervención de mercenarios contra Jacobo Arbenz en Guatemala. Y los rebeldes afganos contra el gobierno pro soviético. Quizás en Libia haya un poco de las tres. El régimen libio esta desgastado y estancado como los antiguos gobiernos de Europa oriental y una parte de las masas buscan nuevos horizontes.  Hay apoyo militar directo logístico y aéreo como en Guatemala. Y existe una base local de heterogéneos grupos dispuestos a tomar las armas como en Afganistán. Pero en Guatemala el gobierno instalado fue una monolítica dictadura bananera. Y en Europa oriental la caída del comunismo instauro democracias liberales que empobrecieron y volvieron más injustos aún los antiguos países “comunistas”. En Afganistán en cambio el incomprensible tablero político del país resulto incontrolable para los EEUU, tal es así que después de un romance inicial el país volvió a ser invadido en una guerra que se prolonga hasta hoy. Aunque Afganistán un país muy atrasado es un ejemplo poco auspicioso para la mucho más moderna  y culta Libia.

Pero creemos que estos ejemplos dan cuenta principalmente de algunas formas de intervención imperialista y solo en menos medida de las condiciones internas de los países intervenidos. Para nosotros los sucesos libios se originan en la misma ola de movilización popular que tiene lugar en el mundo árabe. Que, a diferencia de lo que muchos piensan, no son agitaciones de jóvenes que buscan una democracia occidental y las formas de vida de occidente (aunque en occidente se esfuercen por potenciar a los grupos de elite pro-occidentales). Por el contrario, visto desde una perspectiva regional e histórica, están movilizaciones se vienen incubando hace más de diez años, desde la invasión a Iraq, con el pasaje de todos los gobiernos del mundo árabe-islámico al campo del imperialismo (salvo el caso sirio parcialmente, y el iraní, y de las monarquías del golfo que siempre fueron pro-occidentales). Esta derrota iraquí coincidió con la caída del bloque soviético y el auge del neoliberalismo. Y con ello el ataque a la identidad colectiva y las expectativas populares en proyectos nacionales. Con la crisis mundial y las consecuencias de la penetración occidental en la estructura de estas naciones, los viejos regímenes esclerosados no tienen capacidad de respuesta. Y entonces a nivel “sociedad civil” se manifiesta la agitación, en una situación en la que años de gobierno fuertes destruyeron a toda oposición política que representara un desafío. Por eso estos movimientos tienen una forma tumultuaria y sin referencias (y son “operables” por el imperialismo).

Según se dice en el conglomerado rebelde libio hay nacionalistas, basistas, marxistas diversos, islamistas de diferentes tendencias, pro-occidentales, liberales, kadafistas disidentes,  monárquicos, mercenarios, jóvenes rebeldes. Se habla de treintaiuna fuerzas y en ese análisis no debe ignorarse una importante presencia de tribus de estructura  clánica, con intereses contrapuestos, ligazones diversas con el Estado, las empresas y el imperio. Conglomerado que  Kadafy logro unir en su contra con algunas muy desacertadas políticas de sus últimos años como la ejecución de unos 1200 presos políticos comunistas e islamistas a los que acuso de terroristas, las privatizaciones y quita de subsidios, o el apoyo a los regímenes de Ben Alí y Mubarak durante las rebeliones inmediatamente anteriores a la guerra civil libia, el arresto del abogado de DDHH defensor de los familiares de los presos ejecutados en 1996 y la amenaza por los medios masivos de que iba a matar a cualquier opositor (acompañada de represiones concretas, aunque mucho menores de las difundidas en occidente y de las que Kadafy amenazaba). Pero esa unidad no sobrevivirá a la caída del régimen.  Sin dudas occidente estará trabajando para lograr que el nuevo gobierno libio esté en manos de alguien muy dócil. No será preocupación de occidente ni la unidad nacional, ni el progreso social ni la libertad (para un espejo podemos ver que estos tres ítems retrocedieron enormemente en Iraq). Mientras que Libia sea una base segura  para las empresas extranjeras, mientras no tenga ningún juego propio significativo, mientras la recolonización del país sirva para ayudar a rescatar al capitalismo occidental en crisis. Occidente habrá triunfado. Pero nosotros guardamos esperanzas de que los libios sepan sacar fuerzas para seguir adelante y vuelvan sus armas contra las potencias que pretenden valerse de este momento de guerra civil para apropiarse del país. El capítulo final de esta historia aún no se ha escrito.


 

Como los buitres

Pugnan empresas europeas por reparto de recursos libios

Cinco meses después del inicio de la agresión de la OTAN contra Libia, empresas europeas pugnan por el reparto de los recursos energéticos y petrolíferos del país norafricano.

Según diversos analistas en el Viejo Continente, la corporación italiana Eni y la francesa Total podrían estar entre las más beneficiadas por un eventual gobierno del autodenominado Consejo Nacional de Transición (CNT).

 

Para el consejero delegado de la Eni, Paolo Scaroni, el futuro de su compañía en Libia está garantizado y agrega que desde el pasado 3 de abril mantienen contactos casi diarios con el CNT.

 

"Hemos sido la primera empresa internacional en reunirse con el CNT", dijo Scaroni y añadió que ayudan a los opositores a cubrir sus necesidades.

 

Eni, la compañía italiana con mayor presencia en territorio libio, envió a un equipo técnico para reactivar sus instalaciones en el país árabe, donde aún continúan las agresiones de la OTAN.

 

Mientras, las diplomacias italiana y francesa ya negocian con los opositores priorizar a petroleras y empresas de construcción en futuras inversiones, según informó el diario español La Vanguardia en su sitio digital.

 

"Francia e Italia pugnarán por repartirse el tesoro libio", es el título del artículo, que denuncia el trasfondo económico de la agresión.

 

Recuerda que el Ministerio de Economía francés organizó en junio una misión comercial en Bengasi, donde participaron 10 empresas, entre ellas Total, mientras que el presidente de ese país, Nicolas Sarkozy, ha recibido en tres ocasiones a un representante del CNT.

 

Si las agresiones de la OTAN logran desplazar del poder al gobierno de Muamar el Gadafi, Francia y otros países entre ellos Italia, que dominó Libia como colonia, reclamarán su parte en el pastel energético y petrolero, señala La Vanguardia.

 

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, declaró la víspera que las agresiones contra Libia constituyen un atropello a ese país y una amenaza al mundo.

 

"Lo que quiere el imperio yanqui y las potencias europeas que han agredido Libia es el petróleo", denunció Chávez.

 

Antes de la agresión, el país árabe extraía un millón 600 mil barriles de petróleo diario y se ubicaba en el lugar 17 de los mayores productores mundiales.

 

 

martes, 23 de agosto de 2011

Comunicado contra la extranjerización de la tierra en la Argentina
17/08/11

Saludamos la iniciativa presidencial de impulsar el debate en el Congreso Nacional del proyecto de ley contra la extranjerización de la tierra, manifestada en la conferencia de prensa ofrecida por la presidenta CFK con motivo del triunfo electoral en las internas abiertas y obligatorias obtenido el domingo 14.

En tanto entendemos imprescindible, la creación de dicho instrumento legal que ponga freno al proceso extranjerizador, en virtud de la voracidad de los capitales extranjeros, que ante la profundización de la crisis global del sistema capitalista, no dudarán en intentar descargarla sobre las espaldas de los pueblos de la región, en especial utilizando como moneda de cambio la presión de compra de comodities agrarios a cambio de tierras. Desde hace mucho tiempo y hasta nuestros días intentan apropiarse de las mejores tierras de patrimonio nacional, con destino a la extracción de ganancias y posicionamiento dominante estratégico, tanto mediante la agriculturización intensiva como la extracción de recursos naturales estratégicos con lo que afectan profundamente nuestra soberanía nacional.

Dicha iniciativa abre la posibilidad de instalar en nuestro país un debate que aspiramos, se profundice en dos direcciones principalmente, uno orientado hacia la imprescindible discusión sobre el uso y tenencia de la tierra, y el otro hacia explotación de los recursos naturales con independencia y soberanía.

Al mismo tiempo convocamos a las organizaciones de la mesa coordinadora nacional de organizaciones campesina, de agric. familiares y pueblos originarios, a los dirigentes y organizaciones de base de la FAA, que se acaban de manifestar abiertamente enfrentados a la conducción claudicante de Eduardo Buzzi, con el noble objetivo de que la entidad retome las banderas históricas del Grito de Alcorta, así como a la corriente agraria CANPO, todas fuerzas que necesariamente deberemos actuar en forma articulada para lograr la sanción de dicho proyecto.

Rescatamos este momento de derrota electoral contundente, a las fuerzas de la derecha destituyente, como oportunidad histórica que no debemos desperdiciar, para avanzar en la profundización de cambios estructurales que garanticen la soberanía e independencia nacional del pueblo Argentino. www.ecoportal.net

José Luis Livolti

Movimiento Campesino Liberación

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¿De qué se trata la ley de propiedad de tierras que impulsa el Gobierno?
15/08/11


La Presidenta anunció en conferencia de prensa que espera que “las fuerzas políticas apoyen” el tratamiento de la iniciativa que propone limitar la venta a extranjeros y crear un registro de propietarios. El proyecto fue presentado el 27 de abril.


La presidenta Cristina Fernández de Kirchner llamó hoy a que “las fuerzas políticas apoyen un proyecto de ley de de la propiedad de la tierra en la República Argentina”, que fue adelantado por ella en el inicio de sesiones del actual año legislativo, el pasado 1 de marzo, y enviado al recinto para su tratamiento el 27 de abril.

"Es un punto muy importante demostrar a la sociedad, a los sectores productivos y al mundo la idea que las fuerzas políticas tenemos sobre un recurso estrtégico y vital como es la tierra", dijo en una conferencia de prensa que brindó en el Salón Sur de la Casa de Gobierno. “Los acuerdos tiene que traducirse en políticas”, subrayó.

“El tratamiento de este tema que va a tener mucho que ver con la situación actual en materia de capitales”, agregó la primera mandataria.

Cristina Fernández de Kirchner presentó el 27 de abril un proyecto de ley que limita la venta de tierra a extranjeros. Entre los principales puntos de la iniciativa, se establece que los titulares de otra nacionalidad no podrán tener más del 20 por ciento del total de tierras rurales a nivel nacional, que una persona física o jurídica no podrá adquirir más de 1000 hectáreas en la zona núcleo o su equivalente en otras regiones del país y que se creará un registro nacional de propietarios.

“Esta es una ley que tiene por objeto conservar en el dominio nacional, no estatal, una cuestión que es de todos los argentinos y fundamentalmente de aquellos que tienen capacidad de producir e invertir en esa tierra que tiene beneficios para todos”, dijo la Presidenta al presentar el proyecto.

Para redactar el proyecto de ley, se atendió a las reformas planteadas por Francia, Italia, Canadá, Brasil, Australia y Bolivia. “Con esto procuramos efectivizar el derecho irrenunciable del gobierno nacional al ejercicio de su soberanía y la preservación de la titularidad de los pueblos sobre sus recursos y riquezas naturales”, consideró el ministro de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez .


Elargentino.com


Etiquetas: argentina


lunes, 22 de agosto de 2011

Los negocios de Monsanto

 

 

De: Centro Cultural Alejandro Olmos [mailto:centroculturalalejandroolmos@gmail.com]
Enviado el: jueves, 18 de agosto de 2011 03:35 p.m.
Asunto: Los negocios de Monsanto

 

 

 

La Olmos

CENTRO CULTURAL ALEJANDRO OLMOS
en PROYECTO NACIONAL
Secretaría de Prensa
Cervantes 50 - Villa Luro - Capital Federal
Tel.: 3535 - 2174
Correo: centroculturalalejandroolmos@gmail.com
Página: http://centroculturalalejandroolmos.blogspot.com

 

 

 

Los negocios de Monsanto


por Carlos del Frade

 

El hambre es un negocio.

Las proyecciones de los investigadores dicen que la población mundial duplicará hacia 2050 la demanda de alimentos.

 

Este dato, una verdadera vergüenza para la humanidad es leído, sin embargo, como una oportunidad para los que hacen negocios en estas pampas ubérrimas.

 

Según el profesor de política agropecuaria de la Universidad de Illinois Bob Thompson: “El rol de América del Sur y de la Argentina es muy importante porque tienen más potencial de productividad que otras regiones, tienen los mejores suelos del mundo y el mundo los necesita. En los próximos 40 años se va a incorporar una población equivalente a dos veces China para alimentar. A lo que se suman las perspectivas de reducción mundial de la pobreza y el incremento de gente con mejores ingresos que accederá a una dieta balanceada”, indicó en diálogo con diferentes medios de comunicación. Para los estudiosos, en la primera mitad de este siglo la demanda mundial de alimentos podría duplicarse por el crecimiento de la población mundial, mientras que la otra mitad responde al incremento de los ingresos de cada vez más personas en los países de bajos recursos.

 

Esta es una reflexión por lo menos curiosa porque el sistema genera una repetición de su propia lógica: los ricos son cada vez más ricos y los pobres son cada vez más pobres.

 

Quizás esta interpretación es una máscara de falsa conciencia para aplacar el verdadero espíritu del negocio floreciente. El hambre termina siendo una ocasión inmejorable para ciertas empresas que manejan, a nivel mundial, el comercio de granos y derivados.

 

Y una de las multinacionales que se anotan en la línea de largada de este fenomenal paquete de dinero a costa de las necesidades alimentarias de millones en Monsanto, la firma que factura 10 mil millones de dólares anuales, mil de los cuales los vende en la Argentina donde además cuenta con 50 mil hectáreas de tierras en la provincia de Buenos Aires, en la zona de Rojas.

 

Según el vicepresidente ejecutivo de sustentabilidad de Monsanto, Jerry Steiner, la biotecnología “será una parte importante de la solución, al abrir nuevas fronteras para mejorar el contenido nutricional de los granos, aumentar su tolerancia a la sequía o altas temperaturas y reducir el uso de pesticidas”. Agrega que “esta realidad plantea un contexto favorable para la Argentina, que por tener similares condiciones agroecológicas a Estados Unidos, pero en el hemisferio sur, puede nutrirse de las nuevas tecnologías e investigaciones de forma más rápida que Brasil”, sostuvo el funcionario de la multinacional que produce semillas y agroquímicos de cuestionables efectos en la salud humana.

 

Lo cierto es que ante el avance de las urgencias humanas, las grandes multinacionales se frotan las manos celebrando el dinero que harán a costillas de los saqueados permanentes. El capitalismo, envuelto en las crisis financieras que genera, planifica el futuro. Diagrama el escenario de los próximos cuarenta años y ratifica la continuidad de la devastación del medio ambiente, la irracional explotación de los recursos no renovables y la pauperización de la vida de los que son millones. Y, al mismo tiempo, vende productos para saciar el hambre que impulsa y multiplica. La perversión llevada al extremo. La creación de masas de empobrecidos para que luego sean los estados nacionales los clientes que compren productos para responder a esas demandas mínimas. Entre los que piensan el futuro y los negocios del mañana a partir del hambre de los que son más en esta cápsula espacial llamada Tierra, están las grandes multinacionales de la semillas y los agroquímicos, como Monsanto.

Una verdadera filántropa de la humanidad.