sábado, 21 de abril de 2012

Hipótesis Teológica

16/04/2012

Hipótesis Teológica

Por Susana Merino.

Buenos Aires.

¿Será demasiado audaz imaginar que el Creador no envió una sola y única vez a la tierra a su hijo bien amado sino que estuvo presente muchas veces bajo diversas manifestaciones humanas y a través de los siglos en diferentes y muy distantes comunidades del planeta?

He estado pensando en esta posibilidad a partir de la convicción de que somos todos hijos de un mismo Padre, único e inmanente hacedor del Universo y que en consecuencia resultaría inexplicable y casi insostenible la bíblica tradición judeo-cristiana de que hubiera elegido tan solo a un pequeño pueblo semítico como único destinatario de su paternal preocupación.

¿Acaso los demás pueblos de la tierra son hijos de otros dioses que han enviado a su vez a otros profetas para guiarlos, orientarlos y sostenerlos y hasta correr el riesgo de generar peligrosos enfrentamientos? Me parece que sería una teoría difícilmente sustentable. Imaginar en cambio que en algunos de ellos se ha encarnado la voluntad de ese Padre para así tratar de encaminar a sus hijos, a todos sus hijos, a seguir un camino de perfección, de superación colectiva y de amor fraterno a través de la palabra y del ejemplo de esos seres iluminados que han ido apareciendo esporádicamente a lo largo de la historia, podría no ser tan descabellado y sería sin duda la mayor revelación del amor del Creador por sus criaturas.

Desde un punto de vista abarcativo, universal, omnisciente, podría tratarse de una teoría casi más racional, aunque tal vez bastante más provocativa también para quienes hemos venido creyendo a pié juntillas en la idea del “pueblo elegido” y de que su pretendidamente innegable heredero sea el cristianismo.

Una primera, aunque fuere superficial aproximación a los contenidos de algunas de las creencias más arraigadas y más difundidas en el Medio y en el Lejano Oriente permite descubrir la existencia de grandes coincidencias de principios, de valores y de objetivos entre el confucionismo, el budismo o hinduismo, el taoísmo, el islamismo y nuestros propias convicciones cristianas, por no citar más que las cuatro o cinco religiones profesadas por la mayor cantidad de creyentes.

¿Quién fue Confucio? Confucio (551 a 479 A.C.) fue un sabio chino que comenzó su prédica a los cincuenta años recorriendo su país seguido por algunos discípulos. Para él las máximas virtudes eran la tolerancia, la bondad, la benevolencia, el amor al prójimo y el respeto a los mayores, la lealtad y la reciprocidad, valores todos imprescindibles en las relaciones humanas, sobre la base de una sujeción a la voluntad del Cielo (cabe aclarar que entre los chinos el Cielo es sinónimo de Dios) que es la realidad primera, fuente máxima de moralidad y de orden.

¿Y Lao Tsé? Fue también otro sabio chino que vivió entre los siglos IV y VI AC. (no hay precisiones) y cuya obra más conocida es el Tao Te Ching, que abarca desde la concepción del cosmos hasta la espiritualidad individual. Su filosofía rechaza la violencia y sostiene que el exceso de leyes y reglas dificultan la vida en sociedad porque restringen las libertades de los pueblos. Según Lao Tsé el Tao (traducido habitualmente como el Camino) es “la primordialidad esencial de todo”, el principio generador del que nacen la tierra y el cielo como manifestaciones de la Naturaleza cuya existencia y mutaciones fueron dando origen a todas las cosas. Lao Tsé rechaza también las reglas impuestas por mandatos jerárquicos y estima que el hombre debe liberarse de ataduras ficticias para poder desenvolverse armónicamente con la naturaleza y de esa forma alcanzar la prosperidad para su vida y el desarrollo del bien común.

Podríamos referirnos también brevemente a Buda, nacido Sidharta Gautama, en Nepal (alrededor del siglo V AC.). Su vida osciló entre una existencia de exacerbados placeres palaciegos y el ascetismo extremo hasta encontrar lo que consideró el “camino del medio” Para él no existen intermediarios entre lo humano y lo divino. El karma rige la existencia de los seres humanos según leyes que dictan la compasión y el amor por la existencia como base de la felicidad de quiénes las ejercen. Su filosofía no es considerada una revelación divina sino tan solo un ejemplo, una guía para quienes deben recorrer la vida por su cuenta, lograr el despertar espiritual, alcanzar la verdad y derrotar a la ignorancia.

Y para no extenderme demasiado mencionaré sintéticamente a Mahoma, otro de los grandes profetas posteriores a Cristo (alrededor del siglo VI DC) pero que en su vida de mercader trashumante fue nutriéndose de principios judíos y cristianos en las comunidades que encontraba a lo largo de sus viajes. Ese es probablemente el motivo por el que es considerado por el Islam como un continuador de sus predecesores Abraham, Moisés y Jesús. Mahoma reunió sus enseñanzas y la base de su doctrina en el Corán cuyos 114 capítulos o azoras le fueron transmitidos según la tradición por el arcángel Gabriel. En él establece las normas fundamentales del Islamismo: el perdón de las injurias, la práctica de la misericordia, la prohibición del adulterio, del homicidio, del robo. En suma un conjunto de preceptos y de recomendaciones éticas y morales y ciertos preceptos relativos a la religión, el matrimonio, el divorcio o la herencia.

Esta brevísima y apretada síntesis de algunos de los rasgos más salientes de las religiones que, además del cristianismo, se han extendido por los cinco continentes trata de poner de relieve el carácter de guías o de recomendaciones tendientes a conseguir el perfeccionamiento de los seres humanos, de sus conductas, de su relación con sus coetáneos y con la naturaleza para lograr lo que las poblaciones indoamericanas han llamado acertadamente “el buen vivir” y que no solo no son contradictorias entre sí, sino que podrían ser suscriptas por casi todos los creyentes de todas las religiones.

Estas conclusiones me remiten a pensar o a imaginar nuevamente que la presencia del Creador, de Dios o del Padre, se ha venido manifestando reiteradamente en la humanidad, de diversas maneras y a través de diferentes profetas, sabios, filósofos o iluminados, instalándose en las diferentes culturas de acuerdo con el sentir y el vivir de los hombres de cada época e inspirando normas de conducta, de convivencia, de superación individual y colectiva que ayuden a sus hijos a constituir pueblos sanos, felices y dignos de habitar esta maravillosa obra de su creación. Es curioso destacar que ninguno de ellos fundó una religión, una iglesia, una secta, sino que enseñaron con el ejemplo y solo buscaron con profunda convicción e incansable prédica honrar con su propia vida y hasta con la muerte los lineamientos espirituales que se sentían comprometidos a propagar.

¡Lástima que los seres humanos nos empeñemos tan empecinadamente en no escucharlos! Y sin embargo… estoy convencida de que todas las utopías son alcanzables! +(PE)

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viernes, 30 de marzo de 2012

RV: Entrevista al sindicalista Rubén "Pollo" Sobrero

 

 

De: Centro Cultural Alejandro Olmos [mailto:centroculturalalejandroolmos@gmail.com]
Enviado el: viernes, 30 de marzo de 2012 04:20 p.m.
Asunto: Entrevista al sindicalista Rubén “Pollo” Sobrero

 

 

 

 

La Olmos

 

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Entrevista al sindicalista Rubén “Pollo” Sobrero

“La sociedad tiene que pedir la reestatización”


por Lucas Pedulla

A un mes de la tragedia, el delegado de los trabajadores del ferrocarril Sarmiento manifestó que la intervención a TBA no produjo “ningún logro importante”, y que la reestatización es “la única posibilidad de que pueda haber algún cambio”. Contó que el gerente de la línea los “invitó a pelear” en medio de una reunión con el interventor, Raúl Baridó. Y sentenció: “Quedó claro que el ferrocarril no puede estar en manos privadas”.

Desde hace una década, Rubén “Pollo” Sobrero lidera el cuerpo de delegados de la ex línea Sarmiento, y es un referente de la lista Bordó, opuesta al histórico líder de la Unión Ferroviaria, José Pedraza, hoy detenido y acusado de haber instigado el accionar violento de la patota que asesinó al militante del Partido Obrero, Mariano Ferreyra, en medio de un reclamo por tercerizados.

A un mes de la tragedia en la que murieron 51 personas y más de 700 resultaron heridas, producto del choque de una formación del ferrocarril con la estación Once, el dirigente sindical repasó algunos aspectos que quedaron sobre el tintero: la intervención a Trenes de Buenos Aires (TBA, empresa del Grupo Cirigliano concesionaria de las líneas de trenes Sarmiento y Mitre), la lucha por la reestatización, el rol del motorman y la falta de inversión.

-A un mes de la tragedia, ¿qué avances y qué retrocesos hubo?

-Igual o peor. Avances no ha habido ninguno, sino que han retrocedido porque no hicieron ninguna inversión y, aparte de eso, han quedado formaciones fuera de servicio por la falta de seguridad que tenían. Vemos con preocupación la intervención porque a un mes todavía no empezamos a ver ningún logro importante para decir que comenzamos a salir del pozo

-¿Qué se puede decir de la reunión con el interventor, Raúl Baridó?

-El interventor, la verdad, que es una cosa bastante llamativa porque vino solo con dos o tres personas. Y la verdad que para sacar esto adelante vos necesitás otra cosa. Necesitás un equipo de gente que se haga cargo de las áreas principales para poder sacar adelante todo. Un interventor con la misma gente de la empresa no es ninguna solución. Más bien es ganar tiempo.

-¿Llegaron a alguna conclusión?

-No. Particularmente nosotros creemos que es una intervención para ganar tiempo, porque si en verdad quisieran hacer cosas tomarían el control de la empresa e irían a fondo, a cambios profundos. Y acá cambios no se hizo ninguno.

-¿Cuáles serían los cambios profundos?

-Poner gente de confianza en las áreas claves para poder controlar el funcionamiento. Por ejemplo, una de las discusiones que tuvimos fue en los talleres de Castelar, porque no hay repuestos para los trenes. Ahora, hace una semana entramos sin que se enterara la empresa y encontramos un montón de materiales de repuesto que nos decían que no había. Eso obviamente se lo denunciamos al interventor. Ayer tuvimos una reunión, y ahí en ese mismo momento un gerente de TBA nos invitó a pelear; adelante del interventor, en una reunión dentro de la empresa. Una pregunta: ¿ese tipo va a seguir acá? Si un delegado le quiere pegar a un jefe, lo primero que le hacen es quitarles los fueros y echarlo a la mierda. ¿Acá un jefe puede venir, putearte y no pasa nada?

-¿Se puede decir quién fue?

-Daniel Lodola, gerente de la Línea Sarmiento.

-¿Por qué los invitó a pelear?

-Porque están muy nerviosos. Acá queda clara la irresponsabilidad de mucha gente con el choque en el que murieron 51 personas. Porque ahora qué te van a decir: la responsabilidad fue del motorman. Yo no sé qué fue lo que pasó, pero ponele que hubiese sido la responsabilidad del motorman: ¿la seguridad de 2 mil personas recae solamente en una persona que tiene que estar con todas las cosas puestas? En el Roca, el motorman tiene un problema y automáticamente el ATS (Automatic Trains Stop) te para el tren.

-¿Y en el Sarmiento?

-Acá tenemos un sistema de señalización que es de 1923, un sistema de vías que es de 1930, trenes que son del siglo pasado. Cuando se mezcla todo eso, estamos hasta las manos. Hace 8 años venimos planteando la falta de inversión, de métodos de seguridad, el estado de las vías, los trenes. Pasa que nunca fuimos escuchados por nadie. 300 denuncias acumuladas tenemos. Los principales reclamos son el sistema de señalización de vías, de trenes, la falta de seguridad.

-¿Para esos dispositivos hace falta inversión de la empresa?

-Claro. Lo que pasa acá es que el Estado dice que hizo muchas inversiones. Bueno, ¿la plata dónde está? Acá no está. ¿Pero cómo: vos sos estado, das plata libremente a un empresario y no sabés a dónde va? ¿No controlás que no se hagan las obras? Porque si no, vos caés en el Estado bobo. Das plata y plata y eso no te lo controla nadie. Y cuando hay algún accidente de estos lo primero que hacen todos es ver como se zafan las culpas. Porque acá responsabilidades hay de mucha gente. (El ex Secretario de Transporte, Juan Pablo) Schiavi renunció, pero su segundo, Antonio Luna, es Subsecretario de Transporte hace 8 años. Nosotros te venimos denunciando el estado calamitoso en el que estamos laburando y no hiciste nada. “Hay cosas que no puedo hacer porque me frenan”, me dice. Ah, ¿y te quedás? Yo me iría.

-¿La reestatización fue una lucha de siempre?

-Siempre planteamos la reestatizacion con todos los trabajadores y los usuarios. Ahora estuvo cerca, si bien yo creo que bajó un poquito el reclamo. El pueblo en general, los argentinos, tenemos un problema que es de falta de memoria total. Y si esto pasa un tiempito y no lograste dar el golpe ahí, la gente se te olvida. Que es lo que va a pasar aca. Ya pasó un mes, y bajó. No es tapa de ningún diario.

-¿Qué tiene que darse para conseguir la reestatización?

-La sociedad tiene que pedir la reestatización. No puede ser que los únicos que pidamos la reestatización seamos una 3 líneas: Sarmiento, Mitre y Belgrano norte.

-¿Qué beneficios podría traer?

-De TBA sola ninguna. Tenés que reestatizar todo el ferrocarril, para que la carga reemplace el subsidio al pasajero. Así nos podemos mantener. La carga subvenciona al pasajero, que es lo que te deja ganancia. Por eso en muchos países capitalistas, como EE UU el ferrocarril es estatal. Ya quedó claro que el ferrocarril no puede estar en manos privadas. Es la única posibilidad de que pueda haber algún cambio.

martes, 27 de marzo de 2012

Islam en Mar del Plata: Chaco: polémica por relaciones Capitanich-Comando ...

Islam en Mar del Plata: Chaco: polémica por relaciones Capitanich-Comando ...: FUERZA MILITAR NORTEAMERICANA BUSCA PENETRAR EN CONO SUR El gobernador chaqueño recibió a enviados del Comando Sur norteamericano. La noti...

27/03/12


Chaco: polémica por relaciones Capitanich-Comando Sur de EE UU

FUERZA MILITAR NORTEAMERICANA BUSCA PENETRAR EN CONO SUR
El gobernador chaqueño recibió a enviados del Comando Sur norteamericano. La noticia fue que pondrán en funciones un centro de asistencia por catástrofes y enfermedades. Allí detonó la polémica.
Por EMILIO MARÍN

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Ya 2008 había habido acercamientos entre el mandatario chaqueño y la embajada norteamericana, para emprendimientos conjuntos. El justificativo de esa asociación fue la detección temprana de sequías e inundaciones y la coordinación informativa contra enfermedades.

No hace falta ser un lince para darse cuenta que la política pro-estadounidense de Jorge Capitanich estaba metiendo la cola. Si se tratara de una cuestión informática o sanitaria, el Comando Sur del Ejército norteamericano no era la entidad adecuada. Se trata del brazo armado del Pentágono en el subcontinente, que opera básicamente con tropas terrestres, pero también con elementos aéreos y marítimos.

Su jefe desde 2009 es el general de aire Donald Fraser, que en diciembre de ese año visitó a la ministra de Defensa Nilda Garré. Fraser llegó hasta el edificio Libertador en compañía de la embajadora estadounidense Vilma S. Martínez.

En junio de ese año, el Comando Sur y el Pentágono, por más que adujeran completa inocencia, habían impulsado el golpe de Estado en Honduras contra el presidente constitucional Manuel Zelaya. Los jefes militares del putsh eran todos cursillistas del Comando Sur, especialistas en contra-insurgencia y golpes de Estado, como el general Romeo Vázquez.

Ese Comando con sede en Florida montó las siete bases militares propias en Colombia, que tanto escándalo provocó en Sudamérica. Fue uno de los motivos de alejamiento de los gobiernos respecto a Washington y su confluencia posterior en la UNASUR.

Ese Comando también coordina sus movimientos con la IV Flota reactivada por EE UU para navegar alrededor de América Latina y el Caribe. Su lanzamiento no fue ajeno a la preocupación que provocó en la Casa Blanca cierta radicalidad política que creyó ver en el Mercosur, UNASUR y ALBA. Luego de zarpada la IV Flota, para mayor dolor de cabeza de la administración Obama, vio la luz la CELAC, Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

Ese es el marco político y castrense donde cabe analizar la iniciativa de Capitanich. El sabe de lo que se trata y lo mejor habría sido que no avanzara en su convenio con la embajada norteamericana. No solamente lo hizo sino que recibió en su despacho a mandos del Comando Sur, el 18 de marzo pasado, cuando anunció que se pondría en funciones el primer “Centro de Emergencias”, en el predio del aeropuerto de Resistencia, capital de Chaco.

Ante la información oficial de la prensa del gobierno de Chaco, con la ilustración de fotos de aquella reunión de Capitanich y enviados del Comando Sur, era obvio que los sectores democráticos y progresistas de la provincia y el país iban a protestar.



Información oficial

En el portal de la gobernación chaqueña se colgó la información de esa reunión: http://portal1.chaco.gov.ar/noticia/15156/la-construccion-del-centro-de-emergencias-donado-por-estados-unidos-cerca-de-finalizarse

Allí se informaba a la comunidad que “el gobernador Jorge Capitanich se reunió este viernes (18/3) con representantes del Comando Sur de Estados Unidos con quienes organizó la inauguración de Centro de Emergencias que se construye en el predio del aeropuerto de Resistencia. El inmueble y sus equipamientos serán donados por el país norteamericano a la provincia como parte del programa de Asistencia Humanitaria del cuerpo con el objetivo de brindar una herramienta para estar operar ante cualquier catástrofe”.

Continuaba el reporte oficial: “en la reunión, realizada en el salón de Acuerdo de Casa de Gobierno, estuvieron presentes el comandante Edwin Passmore; la formadora de emergencia de la embajada de Estados Unidos, Silvia Maurizio y el representante de la Agencia de Inversión, Comercio Exterior y Relaciones Internacionales del Chaco, Marcos Sotelo”.

Esta parte del comunicado confirmaba fehacientemente la reunión, el sentido de la misma relativo al “Centro de Emergencias” y la lista de asistentes. La persona identificada como “comandante Edwin Passmore” no fue un asistente pasivo, pues la gacetilla gubernamental lo citó en estos términos: “Passmore detalló que la construcción había sido acordada hace dos años entre Capitanich y el embajador Earl Anthony Wayne. Permitirá que las diferentes áreas de gobierno hablen un mismo idioma operativo a la hora de prevenir, mitigar y superar desastres naturales. Aseguró que el programa, exclusivamente civil, es financiado por el Comando Sur de los Estados Unidos”.

De este modo prácticamente el comandante norteamericano fue el vocero del evento. Y ese rol agradó tanto al gobierno chaqueño que su gacetilla dedicó buena parte de su contenido a reproducir sus declaraciones, más que las del mismo jefe de gobierno provincial.

También es importante recalcar la génesis del polémico emprendimiento provincial. El embajador Wayne, que lo acordó en 2010, terminó su mandato como diplomático en Argentina y desde aquí el Departamento de Estado lo envió como representante a Afganistán, un país ocupado y agredido desde 2001, para recalar posteriormente en México, en 2011. Bien podría ser etiquetado como uno de esos polifuncionales que son al mismo tiempo embajador-general-espía. Un todo terreno. El 28 de mayo de 2011, el diario mexicano La Jornada alertaba sobre su designación en México y decía: “Anthony Wayne es considerado un diplomático especializado en terrorismo”.



¿Sólo vacunas?

Este personaje es el que pactó con Capitanich la instalación del “Centro de Emergencias”. ¿Habrá sido mera casualidad que la oficina se montara cerca de la Triple Frontera, la zona argentino-uruguaya-paraguaya que más interesa controlar al Pentágono? En esa Triple Frontera, hace años que el Comando Sur logró instalar -del lado paraguayo- una base militar, en Mariscal Estigarribia, con centenares de marines.

Es el lugar donde -desde el punto de vista yanqui- se alude al supuesto tráfico de grupos proiraníes y “terroristas”, que dormirían células de ese origen violento para despertarlas en el momento oportuno. Nunca EE UU pudo dar una prueba concreta de esas “actividades ilegales”; más bien la amenaza a la paz regional proviene de esos marines suyos en Paraguay.

Desde el ángulo antiimperialista y de defensa de la paz mundial, en cambio, se alerta contra esa presencia militar en la zona del Acuífero Guaraní, una de las mayores reservas de agua dulce del planeta.

Ayer lunes, el mandatario chaqueño defendió su iniciativa y sostuvo que no había tal base del Comando Sur. “Nosotros hemos tenido la donación de una central de emergencias provista por la Embajada de Estados Unidos, que ni siquiera es un convenio. Es una donación que la provincia la puede recepcionar claramente por gestiones y directivas emanadas de la Cancillería Argentina; no hay nada que sea una base militar del Comando Sur”, manifestó Capitanich.

Reforzando esa desmentida, un comunicado de la secretaría de prensa del gobierno chaqueño planteó que “la construcción de edificio se realizó como resultado de las relaciones de cooperación entre el gobierno del Chaco y la embajada de EE UU. El país norteamericano ofreció a la provincia sus servicios para el diseño, ingeniería, contratación, supervisión y administración del centro”.

Estos son los hechos objetivos: a fines de marzo el gobierno de Chaco inaugurará una oficina dedicada a monitorear datos climáticos y ambientales, que coordinará campañas supuestamente sanitarias. Toda la infraestructura la donó Washington. El trámite lo hizo un diplomático especialista en antiterrorismo (léase terrorismo norteamericano). Se van a ocupar presuntamente de inundaciones y sequías, de enfermedades como dengue. La inteligencia norteamericana, que formará a los especialistas chaqueños, tendrá toda la data. ¿Todo ese caudal de información, será neutro? No. El Comando Sur tendrá en sus manos en tiempo real lo que ingrese como información al “Centro Asistencial” y su uso pacífico nadie puede garantizarlo, ni desde Resistencia ni desde Buenos Aires.

Se podría aceptar que en el aeropuerto de Chaco no habrá hoy base militar del Comando Sur. Habrá sí una central de informaciones montada por esa entidad militar y que será útil a ésta, cuya razón de ser en toda la región es la guerra y no la paz.

Capitanich, funcional al general Fraser, quiere hacer creer a los argentinos que el Comando norteamericano tiene fines sanitarios. Para eso nuestro país tiene el Ministerio de Salud y la Cruz Roja. ¿Se olvidó que el general Bussi, ponía centros de vacunación y sacamuelas en Tucumán, como parte del “Operativo Independencia” y la posterior dictadura? Con esa propaganda encubría los crímenes, torturas y represión ilegal de sus tropas. Había aprendido ese ardid de sus jefes norteamericanos en Vietnam, donde hubo un genocidio mayor con más de 2 millones de vietnamitas muertos.

miércoles, 29 de febrero de 2012

RV: "MALVINAs, una vision alternativa" Por Rina Bertaccini

En respuesta a los colonizados mentales

 

De: Foro Deuda Externa [mailto:forodeudaexternalp@hotmail.com]
Enviado el: miércoles, 29 de febrero de 2012 12:31 a.m.
Para: Foro Regional
Asunto: "MALVINAs, una vision alternativa" Por Rina Bertaccini

 

Damos a conocer otra opinión sobre el documento firmado 17 intelectuales, periodistas, historiadores y periodistas, sobre Malvinas.   

Foro Argentino de la Deuda Externa 

Regional La Plata, Berisso y Ensenada


AGRADECEMOS LA DIFUSIÓN DE ESTE ARTICULO

 

Malvinas, imperialismo cultural y autodeterminación

Por Rina Bertaccini (*)

 

Hace pocos días ha tomado estado público un curioso pronunciamiento suscripto por 17 intelectuales, periodistas, historiadores y periodistas que lleva el título “Malvinas, una visión alternativa”.  Al respecto el diario conservador “La Nación” de Buenos Aires, en su edición del 23 de febrero pasado, sostiene: “uno de los ejes centrales de la propuesta es que el gobierno (argentino) adopte una posición que tenga en cuenta el principio de autodeterminación de los isleños”.

 

En realidad, este reducido grupo de personas, algunas bastante conocidas, repite en el documento  los insostenibles argumentos con que la Corona Británica pretende justificar su presencia colonial en los archipiélagos del Atlántico Sur. El pensamiento colonizado que ellos encarnan se había expresado antes en diversos artículos y amplificado gracias a los medios monopólicos de información.

 

Entre esas personas, un caso paradigmático –y en cierto modo patético- es el de la reconocida intelectual Beatriz Sarlo, columnista de La Nación. En su artículo del 27 de enero de 2012, sostiene, entre otras cosas, que “Malvinas es un absceso envenenado de la sensibilidad patriótica nacional”. Ironiza además sobre la leyenda que las Madres de Plaza de Mayo escribieron oportunamente en sus pañuelos blancos: “las Malvinas son argentinas y los desaparecidos también”, sin entender el profundo significado de esa consigna. Y trasunta un gran desprecio por el pueblo argentino al sostener, por ejemplo, que “es una pobre identidad la que se sostiene como identidad territorial”; conclusión falsa de toda falsedad.

 

Por cierto, que los firmantes del documento, por gozar de un elevado nivel de instrucción y poseer, en conjunto, suficientes conocimientos históricos y jurídicos, no ignoran que la actual población de Malvinas, por definición, no constituye un “pueblo” y, por lo tanto, no puede ser sujeto del derecho de autodeterminación. Saben asimismo que reconocer –como lo hace la Constitución Nacional Argentina- el “respeto al modo de vida” y los intereses de los isleños, es bien distinto de reconocer la autodeterminación de una población trasplantada a las islas tras un acto violento de desalojo de la población original.

 

Es por eso legítimo concluir que estamos en presencia de un caso de imperialismo cultural (o imperialismo en lo cultural) según lo definen diversos autores. Dicho de otro modo, de un intento de “ejercicio de la hegemonía (…) a través de un proceso consciente de manipulación, tergiversación, subestimación, destrucción y suplantación del sistema de valores” que es patrimonio de una sociedad determinada, siempre con el propósito de consolidar o perpetuar la dominación. El imperialismo en lo cultural ha alcanzado su identidad “con contenidos de métodos, procedimientos, objetivos y fines concretos, preconcebidos y sistemáticamente aplicados; a raíz del arreglo a planes diseminados ex profeso por especialistas al servicio del poder de las sociedades dominantes” (1). 

 

Desde este enfoque, resulta coherente que los autores de la denominada “visión alternativa” subestimen intencionadamente la cuestión de la soberanía argentina en los archipiélagos del Sur y desprecien el legítimo patriotismo de nuestro pueblo  que pretenden igualar con un despectivo “patrioterismo”. Es natural que pongan en duda la soberanía argentina en Malvinas como lo hace el historiador Luis Alberto Romero en un artículo publicado en La Nación. 

 

El imperialismo cultural va de la mano de la adopción del discurso del imperio dominante y el silencio sobre el papel de la OTAN como nave insignia de la política de guerra del imperialismo real que militariza el Atlántico Sur, roba escandalosamente los recursos naturales que pertenecen al pueblo argentino y amenaza la paz en la región.

 

Digamos por fin que este lamentable documento, afortunadamente, no es representativo del conjunto de la intelectualidad argentina. Es que mientras la inmensa mayoría de nuestro pueblo hace de Malvinas una causa nacional, mientras millones de personas, entre ellas decenas de miles de jóvenes y trabajadores de la cultura han ganado las calles en los festejos del bicentenario de la independencia patria, quienes lo suscriben están expresando un pensamiento al parecer anclado en un pasado que ya no se corresponde con los vientos de renovación que soplan con fuerza en el continente como preludio de una nueva época.

 

 

(*) Rina Bertaccini, presidenta del Mopassol de Argentina y vice presidenta del Consejo Mundial por la Paz.

 

  1. Ver “Imperialismo cultural en América Latina”, compilador Robert Austin, Págs. 3 y 4. Ediciones CECATP, Santiago de Chile, 2006.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jueves, 23 de febrero de 2012 

 

Malvinas: una visión alternativa

A tres décadas de la trágica aventura militar de 1982 carecemos aún de una crítica pública del apoyo social que acompañó a la guerra de Malvinas y movilizó a casi todos los sectores de la sociedad argentina. Entre los motivos de aquel respaldo no fue menor la adhesión a la causa-Malvinas, que proclama que las islas son un “territorio irredento”, hace de su “recuperación” una cuestión de identidad y la coloca al tope de nuestras prioridades nacionales y de la agenda internacional del país.

Un análisis mínimamente objetivo demuestra la brecha que existe entre la enormidad de estos actos y la importancia real de la cuestión-Malvinas, así como su escasa relación con los grandes problemas políticos, sociales y económicos que nos aquejan. Sin embargo, un clima de agitación nacionalista impulsado otra vez por ambos gobiernos parece afectar a gran parte de nuestros dirigentes, oficialistas y de la oposición, quienes se exhiben orgullosos de lo que califican de “política de Estado”. Creemos que es hora de examinar a fondo esa política a partir de una convicción: la opinión pública argentina está madura para una estrategia que concilie los intereses nacionales legítimos con el principio de autodeterminación sobre el que ha sido fundado este país.

Una revisión crítica de la guerra de Malvinas debe incluir tanto el examen del vínculo entre nuestra sociedad y sus víctimas directas, los conscriptos combatientes, como la admisión de lo injustificable del uso de la fuerza en 1982 y la comprensión de que esa decisión y la derrota que la siguió tienen inevitables consecuencias de largo plazo. Es necesario poner fin hoy a la contradictoria exigencia del gobierno argentino de abrir una negociación bilateral que incluya el tema de la soberanía al mismo tiempo que se anuncia que la soberanía argentina es innegociable, y ofrecer instancias de diálogo real con los británicos y –en especial– con los malvinenses, con agenda abierta y ámbito regional. En honor a los tratados de derechos humanos incorporados a la Constitución de nuestro país en 1994, los habitantes de Malvinas deben ser reconocidos como sujeto de derecho. Respetar su modo de vida, como expresa su primera cláusula transitoria, implica abdicar de la intención de imponerles una soberanía, una ciudadanía y un gobierno que no desean. La afirmación obsesiva del principio “Las Malvinas son argentinas” y la ignorancia o desprecio del avasallamiento que éste supone debilitan el reclamo justo y pacífico de retirada del Reino Unido y su base militar, y hacen imposible avanzar hacia una gestión de los recursos naturales negociada entre argentinos e isleños.

La República Argentina ha sido fundada sobre el principio de autodeterminación de los pueblos y para todos los hombres del mundo. Como país cuyos antecedentes incluyen la conquista española, nuestra propia construcción como nación es tan imposible de desligar de episodios de ocupación colonial como la de Malvinas. La Historia, por otra parte, no es reversible, y el intento de devolver las fronteras nacionales a una situación existente hace casi dos siglos –es decir: anterior a nuestra unidad nacional y cuando la Patagonia no estaba aún bajo dominio argentino– abre una caja de Pandora que no conduce a la paz.

Como miembros de una sociedad plural y diversa que tiene en la inmigración su fuente principal de integración poblacional, no consideramos tener derechos preferenciales que nos permitan avasallar los de quienes viven y trabajan en Malvinas desde hace varias generaciones, mucho antes de que llegaran al país algunos de nuestros ancestros. La sangre de los caídos en Malvinas exige, sobre todo, que no se incurra nuevamente en el patrioterismo que los llevó a la muerte ni se la use como elemento de sacralización de posiciones que en todo sistema democrático son opinables.

Necesitamos abandonar la agitación de la causa-Malvinas y elaborar una visión alternativa que supere el conflicto y aporte a su resolución pacífica. Los principales problemas nacionales y nuestras peores tragedias no han sido causados por la pérdida de territorios ni por la escasez de recursos naturales, sino por nuestra falta de respeto a la vida, los derechos humanos, las instituciones democráticas y los valores fundacionales de la República Argentina, como la libertad, la igualdad y la autodeterminación. Ojalá que el 2 de abril y el año 2012 no den lugar a la habitual escalada de declamaciones patrioteras sino que sirvan para que los argentinos –gobernantes, dirigentes y ciudadanos– reflexionemos juntos y sin prejuicios sobre la relación entre nuestros propios errores y los fracasos de nuestro país.

* Firman Emilio de Ipola, Pepe Eliaschev, Rafael Filippelli, Roberto Gargarella, Fernando Iglesias, Santiago Kovadloff, Jorge Lanata, Gustavo Noriega, Marcos Novaro, José Miguel Onaindia, Vicente Palermo, Eduardo Antin (Quintín), Luis Alberto Romero, Hilda Sábato, Daniel Sabsay, Beatriz Sarlo, Juan José Sebreli.

 

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sábado, 4 de febrero de 2012

SABIDURIA DE VIEJO

Febrero 3, 2012 | Archivado bajo Misceláneas

 

 

SABIDURIA DE VIEJO

Por Tato Contissa (fallecido hace pocos días)

De a poco uno va sintiendo los años, de a poco. Es mentira que te caen de golpe, que de un jueves a un viernes le ponés al espejo del baño dos caras que se llevan una década. No. Uno envejece de a poco, como para ir acostumbrándose. Lo que pasa es que no nos miramos, no nos vemos, no tomamos nota de los otros, y los otros hacen lo mismo.

Claro, por eso es que tenés esa sensación de que el tiempo te pega manotazos que te cargan de arrugas, de canas, de desmejoras, porque nunca falta el que te dice: ¡Che…como te estás viniendo abajo! Y a veces son amigos, amigos que te quieren. Ocurre que si bien están con vos todos los días, un día te ven, y entre la última vez que te vieron y la del comentario han pasado cuatro años. Por eso el tipo, que es una bestia pero es tu amigo se sincera con ese doloroso comentario. Ni que hablar que tu amigo también siente como se le anquilosan las bisagras, y entonces sangra por la boca. Capaz que esa misma mañana la mujer le hizo el comentario respecto de cómo la buzarda había decidido írsele para el lado de los pies. Entonces inconscientemente, es decir sin intención, se le escapó ese decir tan inevitablemente cierto como innecesario.

Uno envejece, también nos vamos a morir, pero eso no le da derecho a la gente a recordártelo cada dos horas.

Quiero decir, en eso no podemos decidir.

Pero hay una libertad, un albedrío. Sí podemos decidir en qué clase de treintón, cuarentón, cincuentón o sesentón queremos convertirnos, ya que después de los setenta te da lo mismo.

Por ejemplo vos podés ser un treintón seriote, aplicado, que se viste como si esa fuese la última pilcha que se va a poner, trajes oscuros, anteojos de marco de carey, zapatos abotinados con suela de goma. Así tenés la ilusión de que ya sentaste cabeza, que te van a tomar en serio y que le podés apuntar a las minas diez años mayores que vos, agrandando el espectro, por supuesto.

O la otra es ser un cuarentón de camisa fuera del pantalón, chaquetas de cuero, zapatos de nobuk claritos, chalecos de hilo, resultando lo mismo porque en este caso el espectro lo agrandás para abajo, hasta las de veintipico.

A los cincuenta y a los sesenta podés hacer esas rebajas, o podés no hacer ninguna. Porque todo es ilusión. Pero eso es bueno, la vida sin ilusión, sin ilusionistas y sin ilusionados no es una buena vida para nadie.

Es decir vos podés ser y hacer lo que quieras a la edad que tengas, porque la división en décadas es un guille del sistema de consumo para diversificar la moda y poder vender un poco más. Vos podés ser y querer ser lo que quieras. Lo que no podés ser es un viejo de mierda, porque eso nos envejece a todos.

Agenda de Reflexión 3/2/12

lunes, 30 de enero de 2012

Fidel: "Perón fue capaz de diseñar una política independiente y de raíz obrera"

Jueves 26 de Enero de 2012 19:59

Escrito por Agencia Paco Urondo

8 Comentarios

 

En su nuevo escrito, Fidel Castro elogia fuertemente a Hugo Chávez, y a los militares patriotas de América. Entra para leer el texto competo.

En Cuba Debate l La genialidad de Chávez

El presidente Chávez presentó ante el Parlamento de Venezuela su informe sobre la actividad realizada en 2011 y el programa a ejecutar en el año actual. Después de cumplir rigurosamente las formalidades que demanda esa importante actividad, habló en la Asamblea a las autoridades oficiales del Estado, a los parlamentarios de todos los partidos, y a los simpatizantes y adversarios que el país reúne en su acto más solemne.

El líder bolivariano fue amable y respetuoso con todos los presentes como es habitual en él. Si alguno le solicitaba el uso de la palabra para alguna aclaración, le concedía de inmediato esa posibilidad. Cuando una parlamentaria, que lo había saludado amablemente igual que otros adversarios, solicitó hablar, interrumpió su informe y le cedió la palabra, en un gesto de gran altura política. Llamó mi atención la dureza extrema con que el Presidente fue increpado con frases que pusieron a prueba su caballerosidad y sangre fría. Aquello constituía una incuestionable ofensa, aunque no fuese la intención de la parlamentaria. Sólo él fue capaz de responder con serenidad al insultante calificativo de “ladrón” que ella utilizó para juzgar la conducta del Presidente por las leyes y medidas adoptadas.

Después de cerciorarse sobre el término exacto empleado, respondió a la solicitud individual de un debate con una frase elegante y sosegada “Águila no caza moscas”, y sin añadir una palabra, prosiguió serenamente su exposición.

Fue una prueba insuperable de mente ágil y autocontrol. Otra mujer, de incuestionable estirpe humilde, con emotivas y profundas palabras expresó el asombro por lo que había visto e hizo estallar el aplauso de la inmensa mayoría allí presente, que por el estampido de los mismos, parecía proceder de todos los amigos y muchos de los adversarios del Presidente.

Más de nueve horas invirtió Chávez en su discurso de rendición de cuentas sin que disminuyera el interés suscitado por sus palabras y, tal vez debido al incidente, fue escuchado por incalculable número de personas. Para mí, que muchas veces abordé arduos problemas en extensos discursos haciendo siempre el máximo esfuerzo para que las ideas que deseaba trasmitir se comprendieran, no alcanzo a explicarme cómo aquel soldado de modesto origen era capaz de mantener con su mente ágil y su inigualable talento tal despliegue oratorio sin perder su voz ni disminuir su fuerza.

La política para mí es el combate amplio y resuelto de las ideas. La publicidad es tarea de los publicistas, que tal vez conocen las técnicas para hacer que los oyentes, espectadores y lectores hagan lo que se les dice. Si tal ciencia, arte o como le llamen, se empleara para el bien de los seres humanos, merecerían algún respeto; el mismo que merecen quienes enseñan a las personas el hábito de pensar.

En el escenario de Venezuela se libra hoy un gran combate. Los enemigos internos y externos de la revolución prefieren el caos, como afirma Chávez, antes que el desarrollo justo, ordenado y pacífico del país. Acostumbrado a analizar los hechos ocurridos durante más de medio siglo, y de observar cada vez con mayores elementos de juicio la azarosa historia de nuestro tiempo y el comportamiento humano, uno aprende casi a predecir el desarrollo futuro de los acontecimientos.

Promover una Revolución profunda no era tarea fácil en Venezuela, un país de gloriosa historia, pero inmensamente rico en recursos de vital necesidad para las potencias imperialistas que han trazado y aún trazan pautas en el mundo.

Líderes políticos al estilo de Rómulo Betancourt y Carlos Andrés Pérez, carecían de cualidades personales mínimas para realizar esa tarea. El primero era además, excesivamente vanidoso e hipócrita. Oportunidades tuvo de sobra para conocer la realidad venezolana. En su juventud había sido miembro del Buró Político del Partido Comunista de Costa Rica. Conocía muy bien la historia de América Latina y el papel del imperialismo, los índices de pobreza y el saqueo despiadado de los recursos naturales del continente. No podía ignorar que en un país inmensamente rico como Venezuela, la mayoría del pueblo vivía en extrema pobreza. Los materiales fílmicos están en los archivos y constituyen pruebas irrebatibles de aquellas realidades.

Como tantas veces ha explicado Chávez, Venezuela durante más de medio siglo fue el mayor exportador de petróleo en el mundo; buques de guerra europeos y yankis a principios del siglo XX intervinieron para apoyar un gobierno ilegal y tiránico que entregó el país a los monopolios extranjeros. Es bien conocido que incalculables fondos salieron para engrosar el patrimonio de los monopolios y de la propia oligarquía venezolana.

A mí me basta recordar que cuando visité por primera vez a Venezuela, después del triunfo de la Revolución, para agradecer su simpatía y apoyo a nuestra lucha, el  petróleo valía apenas dos dólares el barril.

Cuando viajé después para asistir a la toma de posesión de Chávez, el día que juró sobre la “moribunda Constitución” que sostenía Calderas, el petróleo valía 7 dólares el barril, a pesar de los 40 años transcurridos desde la primera visita y casi 30 desde que el “benemérito” Richard Nixon había declarado que el canje metálico del dólar dejaba de existir y Estados Unidos comenzó a comprar el mundo con papeles. Durante un siglo la nación fue suministradora de combustible barato a la economía del imperio y exportadora neta de capital a los países desarrollados y ricos.

¿Por qué predominaron durante más de un siglo estas repugnantes realidades?

Los oficiales de las Fuerzas Armadas de América Latina tenían sus escuelas privilegiadas en Estados Unidos, donde los campeones olímpicos de las democracias los educaban en cursos especiales destinados a preservar el orden imperialista y burgués. Los golpes de Estado serían bienvenidos siempre que estuvieran destinados a “defender las democracias”, preservar y garantizar tan repugnante orden, en alianza con las oligarquías; si los electores sabían o no leer y escribir, si tenían o no viviendas, empleo, servicios médicos y educación, eso carecía de importancia siempre que el sagrado derecho a la propiedad fuese sostenido. Chávez explica esas realidades magistralmente. Nadie conoce como él lo que ocurría en nuestros países.

Lo que era todavía peor, el carácter sofisticado de las armas, la complejidad en la explotación y el uso del armamento moderno que requiere años de aprendizaje, y la formación de especialistas altamente calificados, el precio casi inaccesible de las mismas para las economías débiles del continente, creaba un mecanismo superior de subordinación y dependencia. El Gobierno de Estados Unidos a través de mecanismos que ni siquiera consultan a los gobiernos, traza pautas y determina políticas para los militares. Las técnicas más sofisticadas de torturas se trasmitían a los llamados cuerpos de seguridad para interrogar a los que se rebelaban contra el inmundo y repugnante sistema de hambre y explotación.

A pesar de eso, no pocos oficiales honestos, hastiados por tantas desvergüenzas, intentaron valientemente erradicar aquella bochornosa traición a la historia de nuestras luchas por la independencia.

En Argentina, Juan Domingo Perón, oficial del Ejército, fue capaz de diseñar una política independiente y de raíz obrera en su país. Un sangriento golpe militar lo derrocó, lo expulsó de su país, y lo mantuvo exiliado desde 1955 hasta 1973. Años más tarde, bajo la égida de los yankis, asaltaron de nuevo el poder, asesinaron, torturaron y desaparecieron a decenas de miles de argentinos, y no fueron siquiera capaces de defender el país en la guerra colonial contra Argentina que Inglaterra llevó a cabo con el apoyo cómplice de Estados Unidos y el esbirro Augusto Pinochet, con su cohorte de oficiales fascistas formados en la Escuela de las Américas.

En Santo Domingo, el Coronel Francisco Caamaño Deñó; en Perú, el General Velazco Alvarado; en Panamá, el General Omar Torrijos; y en otros países capitanes y oficiales que sacrificaron sus vidas anónimamente, fueron las antítesis de las conductas traidoras personificadas en Somoza, Trujillo, Stroessner y las sanguinarias tiranías de Uruguay, El Salvador y otros países de Centro y Sur América. Los militares revolucionarios no expresaban puntos de vista teóricamente elaborados en detalles, y nadie tenía derecho a exigírselos, porque no eran académicos educados en política, sino hombres con sentido del honor que amaban su país.

Sin embargo, hay que ver hasta donde son capaces de llegar por los senderos de la revolución hombres de tendencia honesta, que repudian la injusticia y el crimen.

Venezuela constituye un brillante ejemplo del rol teórico y práctico que los militares revolucionarios pueden desempeñar en la lucha por la independencia de nuestros pueblos, como ya lo hicieron hace dos siglos bajo la genial dirección de Simón Bolívar.

Chávez, un militar venezolano de humilde origen, irrumpe en la vida política de Venezuela inspirado en las ideas del libertador de América. Sobre Bolívar, fuente inagotable de inspiración, Martí escribió: “ganó batallas sublimes con soldados descalzos y medio desnudos [...] jamás se peleó tanto, ni se peleó mejor, en el mundo por la libertad…”

“… de Bolívar -dijo- se puede hablar con una montaña por tribuna  [...] o con un manojo de pueblos libres en el puño…”

“… lo que él no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy; porque Bolívar tiene que hacer en América todavía.”

Más de medio siglo después el insigne y laureado poeta Pablo Neruda escribió sobre Bolívar un poema que Chávez repite con frecuencia. En su estrofa final expresa:

“Yo conocí a Bolívar una mañana larga,

en Madrid, en la boca del Quinto Regimiento,

Padre, le dije, eres o no eres o quién eres?

Y mirando el Cuartel de la Montaña, dijo:

‘Despierto cada cien años cuando despierta el pueblo’.”

Pero el líder bolivariano no se limita a la elaboración teórica. Sus medidas concretas no se hacen esperar. Los países caribeños de habla inglesa, a los que modernos y lujosos buques cruceros yankis le disputaban el derecho a recibir turistas en sus hoteles, restaurantes y centros de recreación, no pocas veces de propiedad extranjera pero que al menos generaban empleo, agradecerán siempre a Venezuela el combustible suministrado por ese país con facilidades especiales de pago, cuando el barril alcanzó precios que a veces superaban los 100 dólares.

El pequeño Estado de Nicaragua, patria de Sandino, “General de Hombres Libres”, donde la Agencia Central de Inteligencia a través de Luis Posada Carriles, después de ser rescatado de una prisión venezolana, organizó el intercambio de armas por drogas que costó miles de vidas y mutilados a ese heroico pueblo, también ha recibido el apoyo solidario de Venezuela. Son ejemplos sin precedentes en la historia de este hemisferio.

El ruinoso Acuerdo de Libre Comercio que los yankis pretenden imponer a la América Latina, como hizo con México, convertiría los países latinoamericanos y caribeños no solo en la región del mundo donde peor está distribuida la riqueza, que ya lo es,  sino también en un gigantesco mercado donde hasta el maíz y otros alimentos que son fuentes históricas de proteína vegetal y animal serían desplazados por los cultivos subsidiados de Estados Unidos, como ya está ocurriendo en territorio mexicano.

Los automóviles de uso y otros bienes desplazan a los de la industria mexicana; tanto las ciudades como los campos pierden su capacidad de empleo, el comercio de drogas y armas crece, jóvenes casi adolescentes con apenas 14 ó 15 años, en número creciente, son convertidos en temibles delincuentes. Jamás se vio que ómnibus u otros vehículos repletos de personas, que incluso pagaron para ser transportados al otro lado de la frontera en busca de empleo, fuesen secuestrados y eliminados masivamente. Las cifras conocidas crecen de año en año. Más de 10 mil personas están perdiendo ya la vida cada año.

No es posible analizar la Revolución Bolivariana sin tomar en cuenta estas realidades.

Las fuerzas armadas, en tales circunstancias sociales, se ven forzadas a interminables y desgastadoras guerras.

Honduras no es un país industrializado, financiero o comercial, ni siquiera gran productor de drogas, sin embargo algunas de sus ciudades rompen el record de muertos por violencia a causa de las drogas. Allí se yergue en cambio el estandarte de una importante base de las fuerzas estratégicas del Comando Sur de Estados Unidos. Lo que allí ocurre y está ocurriendo ya en más de un país latinoamericano es el dantesco cuadro señalado, de los cuales algunos países, han comenzado a salir. Entre ellos, y en primer lugar Venezuela, pero no solo porque posee cuantiosos recursos naturales, sino porque los rescató de la avaricia insaciable de las transnacionales extranjeras y ha desatado considerables fuerzas políticas y sociales capaces de alcanzar grandes logros. La Venezuela de hoy es otra muy distinta a la que conocí hace solo 12 años, y ya entonces me impresionó profundamente, al ver que como ave Fénix resurgía de sus históricas cenizas.

Aludiendo a la misteriosa computadora de Raúl Reyes, en manos de Estados Unidos y la CIA, a partir del ataque organizado y suministrado por ellos en pleno territorio ecuatoriano, que asesinó al sustituto de Marulanda y a varios jóvenes latinoamericanos desarmados, han lanzado la versión de que Chávez apoyaba la “organización narco-terrorista de las FARC”. Los verdaderos terroristas y narcotraficantes en Colombia han sido los paramilitares que le suministraban a los traficantes norteamericanos las drogas, que se venden en el mayor mercado de estupefacientes del mundo: Estados Unidos.

Nunca hablé con Marulanda, pero sí con escritores e intelectuales honrados que llegaron a conocerlo bien. Analicé sus pensamientos e historia. Era sin dudas un hombre valiente y revolucionario, lo cual no vacilo en afirmar. Expliqué que no coincidía con él en su concepción táctica. A mi juicio, dos o tres mil hombres habrían sido más que suficientes para derrotar en el territorio de Colombia a un ejército regular convencional. Su error era concebir un ejército revolucionario armado con casi tantos soldados como el adversario. Eso era sumamente costoso y virtualmente imposible de manejar.

Hoy la tecnología ha cambiado muchos aspectos de la guerra; las formas de lucha también cambian. De hecho el enfrentamiento de las fuerzas convencionales, entre potencias que poseen el arma nuclear, se ha tornado imposible. No hay que poseer los conocimientos de Albert Einstein, Stephen Hawking y miles de otros científicos para comprenderlo. Es un peligro latente y el resultado se conoce o se debiera conocer. Los seres pensantes podrían tardar millones de años en volver a poblar el planeta.

A pesar de todo, sostengo el deber de luchar, que es algo de por sí innato en el hombre, buscar soluciones que le permitan una existencia más razonada y digna.

Desde que conocí a Chávez, ya en la presidencia de Venezuela, desde la etapa final del gobierno de Pastrana, siempre lo vi interesado por la paz en Colombia, y facilitó las reuniones entre el gobierno y los revolucionarios colombianos que tuvieron por sede a Cuba, entiéndase bien, para un acuerdo verdadero de paz y no una rendición.

No recuerdo haber escuchado nunca a Chávez promover en Colombia otra cosa que no fuera la paz, ni tampoco mencionar a Raúl Reyes. Siempre abordábamos otros temas. Él aprecia particularmente a los colombianos; millones de ellos viven en Venezuela y todos se benefician con las medidas sociales adoptadas por la Revolución, y el pueblo de Colombia lo aprecia casi tanto como el de Venezuela.

Deseo expresar mi solidaridad y estima al General Henry Rangel Silva, Jefe del Comando Estratégico Operacional de las Fuerzas Armadas, y recién designado Ministro para la Defensa de la República Bolivariana. Tuve el honor de conocerlo cuando en meses ya distantes visitó a Chávez en Cuba. Pude apreciar en él un hombre inteligente y sano, capaz y a la vez modesto. Escuché su discurso sereno, valiente y claro, que inspiraba confianza.

Dirigió la organización del desfile militar más perfecto que he visto de una fuerza militar latinoamericana, que esperamos sirva de aliento y ejemplo a otros ejércitos hermanos.

Los yankis nada tienen que ver con ese desfile y no serían capaces de hacerlo mejor.

Es sumamente injusto criticar a Chávez por los recursos invertidos en las excelentes armas que allí se exhibieron. Estoy seguro de que jamás se utilizarán para agredir a un país hermano. Las armas, los recursos y los conocimientos deberán marchar por los senderos de la unidad para formar en América, como soñó El Libertador, “…la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riqueza que por su libertad y gloria”.

Todo nos une más que a Europa o a los propios Estados Unidos, excepto la falta de independencia que nos han impuesto durante 200 años.

Fidel Castro Ruz
Enero 25 de 2012
8 y 32 p.m.

 

lunes, 23 de enero de 2012

El baúl del pensamiento nacional

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Tiempo argentino accedió al archivo personal de rodolfo puiggrós, oculto durante 60 años

El baúl del pensamiento nacional

Publicado el 23 de Enero de 2012

Daniel Enzetti

 
Son 50 cajas con documentos, conferencias, borradores de libros y textos, en muchos casos inéditos, que su mujer Delia Carnelli donó a la Universidad de Lanús y que están siendo digitalizado por el Archivo Nacional de la Memoria para su consulta.
 

Apuntes manuscritos, borradores de libros, documentos, actas de asambleas en el Partido Comunista, papeles referidos a Juan Domingo Perón, recortes subrayados y conferencias brindadas en el exterior es solo parte de un material que perteneció al escritor Rodolfo Puiggrós al que Tiempo Argentino tuvo acceso exclusivo, en medio de un proceso de digitalización que está llevando a cabo el Archivo Nacional de la Memoria.

Se trata de casi 50 cajas con textos que en muchos casos son inéditos –salvados de la destrucción de la Triple A y de la dictadura militar que asaltó el poder en 1976–, gracias a la mujer del pensador, Delia Carnelli, que escondió todo y logró que sobreviviera a razias, exilios, mudanzas y algunos otros peligros más domésticos, como la humedad y el deterioro por el paso del tiempo.

El archivo de uno de los cuadros más lúcidos de la resistencia peronista abarca desde la década del 40 hasta su muerte en 1980. Pero también hace alusión a momentos anteriores que lo marcaron para siempre, como por ejemplo el viaje que a los 20 años realizó por Bélgica, Holanda, Portugal, España y sobre todo la Unión Soviética, en plena revolución bolchevique. Antesala de una formación intelectual que después arrancaría con sus estudios de Economía, la incursión en el periodismo y sus primeros libros: 130 años de la Revolución de Mayo, De la colonia a la revolución, y La herencia que Rosas le dejó al país. 

“Él era secretario comunista hasta que se fue del partido en 1946 –sostiene Delia a Tiempo–, y siempre se encargaba de redactar los apuntes de las reuniones. Son informes hasta hoy desconocidos, que ayudarían a reconstruir muchas cosas de aquella época”. Se refiere a la renuncia del intelectual al PC, disgustado por la actitud que tomaron sus autoridades al adherir a la Unión Democrática en medio del surgimiento de Perón como nuevo líder de masas. 

Los papeles que ahora se conocen públicamente, donados por Delia a la Universidad Nacional de Lanús, llevan ya tres años de preparación y clasificación, y recorren distintos acontecimientos de aquellos años. Se puede ver una convocatoria dirigida especialmente a los militantes comunistas que apoyaban al peronismo; artículos escritos para Clase Obrera que se creían perdidos; declaraciones para boletines internos del MOC (Movimiento Obrero Comunista); trabajos sobre Filosofía y Religión subrayados por el escritor y tomados como base para sus propios libros; e investigaciones referidas al petróleo, los ferrocarriles y las reservas energéticas.

 

Puiggrós y el peronismo. “Al principio él se llamaba ‘peronólogo’, peronista fue después”, sostiene Delia, afiliada con Puiggrós al movimiento en 1972. Y agrega: “Uno de los materiales más valioso de las cajas es el relacionado con Perón, antes y después de su derrocamiento en 1955, y la manera en que aportó todo lo que pudo a la resistencia que empezó en esa década.” Entre las muchas cosas destacadas de esta parte del archivo se encuentra una copia que Puiggrós conservaba del artículo “¿Y ahora, Coronel?”, escrito por Rodolfo Walsh en Azul y Blanco en 1958; un poema redactado a máquina de Raúl González Tuñón titulado “A las armas”; los documentos “Apoyatura sobre organización revolucionaria” y “Bases informativas para la resolución de los problemas tácticos”; un ejemplar original del artículo “Cuando nos prestan con nuestra propia plata”, del ex diputado justicialista Diego Muñiz Barreto, asesinado en 1977; apuntes sobre José López Rega; y una extraña perla: varios minutos de una vieja cinta magnetofónica donde se escucha la voz del general, en un registro de agosto de 1971. 

La pareja se conoció en 1967, cuando “mi tía María Luisa Carnelli –agrega Delia–, compañera de militancia de Rodolfo, nos presentó sin imaginar que después seguiríamos juntos”. A partir de ese momento, Delia se convirtió en su mujer y su secretaria personal. Pasaba en limpio los borradores de los libros, lo ayudaba a corregir notas periodísticas, le daba una mano con sus conferencias, y mientras tanto, clasificaba y archivaba. Puiggrós venía de un matrimonio anterior y vivía en México desde 1960. Había fundado varios diarios (como El Día, donde redactó editoriales hasta 1978), era un respetado columnista político, se dedicaba a la docencia y de a poco crecía como investigador. “Cuando nos vimos por primera vez, estaba en el país visitando a sus hijos y a varios amigos, y de repente, sin que nadie diera alguna explicación, las autoridades mexicanas le prohibieron regresar. No podíamos entenderlo. Tuvo que empezar de nuevo porque no conseguía trabajo en ningún lado, era un exiliado económico.”

Enseñaba marxismo, daba clases de Historia, y se las arreglaba para esquivar las amenazas de la derecha peronista, antecesora de lo que después se convertiría en la fuerza de choque de la Triple A. A ese período corresponden, también conservados dentro de esta colección, varios originales de Puiggrós escritos a máquina, entre los que se destacan los artículos “Perón no pasó a la historia, está en la historia” (El Día de México, 18 de julio de 1974); “El problema de la revolución nacional justicialista”; y “La renta de la tierra en la Argentina”.

Delia explica: “Conservé todo durante 40 años, hasta que dije basta, esto hay que ordenarlo para que pueda ser consultado por cualquiera. Entonces, después de clasificarlo por áreas, lo doné a la Universidad de Lanús, donde trabajé durante varios años como traductora y asesora de biblioteca. Me ayudó mucho la rectora de la UNLa, Ana María Jaramillo, y el Archivo Nacional de la Memoria también es clave en esto, porque ellos están armando la versión digital última.”

Durante el acto de clausura del Congreso de los Hombres de Buena Voluntad el 21 de octubre de 1951, y delante de Perón como presidente de la Nación, Puiggrós tuvo la responsabilidad de brindar el discurso final. La versión taquigráfica de puño y letra de ese día también forma parte del material. Que, por otro lado, contiene cursos dados en universidades, informes redactados para el Movimiento Argentino de Solidaridad Latinoamericana (MASLA), declaraciones de apoyo al socialismo después del asesinato de Salvador Allende en Chile, conferencias, entrevistas de Puiggrós a Perón, y otras efectuadas por distintos periodistas y militantes al propio escritor, como la que le hace Tomás Saraví. 

 

Historia de un “argenmex” montonero. En medio de la efervescencia camporista, el 31 de mayo de 1973 Puiggrós fue nombrado rector interventor de la UBA, que pasó a llamarse Universidad Nacional y Popular de Buenos Aires. “Se terminó eso de la universidad libre pero a espaldas del pueblo, no habrá revolución tecnológica sin revolución cultural”, fue lo primero que dijo, antes de firmar una disposición que declaraba la “incompatibilidad entre cargos docentes y desempeño jerárquico en empresas multinacionales”. Como parte de lo conservado por Delia, el archivo muestra apuntes desconocidos relacionados con aquellas medidas –casi un centenar, a pesar del corto lapso de gestión–, enmarcadas dentro de un contexto que el mismo docente describió al llegar al cargo: “Debemos tener en cuenta que, aunque las universidades no hacen la revolución, en cambio, de su seno pueden salir los revolucionarios.” Entre esas iniciativas se recuerdan dos: la tarea encargada a Rogelio García Lupo y Arturo Jauretche de “reflotar el perfil original de EUDEBA” con una serie de trabajos dedicados al pensamiento nacional, y la creación del Instituto del Tercer Mundo, que motivó que el entonces rector fuera invitado por el presidente de Argelia a la Cuarta Cumbre de Países No Alineados de ese año 1973. 

“No habían pasado muchos años de cuando nos conocimos –recuerda Delia–, pero influenciada por Rodolfo, yo ya estaba convencida de mi apoyo al peronismo, aunque mi familia no lo aceptara. De cualquier manera, debo decir que mi madre terminó apreciándolo mucho, lo llamaba ‘mi querido yerno’”.

Con la muerte de Perón, y la carta blanca de la Triple A para cazar seres humanos en la calle, Puiggrós pasó a ocupar uno de los primeros lugares de la lista. Delia explica que “el clima era insostenible, y veíamos que caían compañeros todos los días. Rodolfo Ortega Peña, Julio Troxler, Atilio López, Silvio Frondizi, el hijo de Raúl Laguzzi. Oscar, el hermano de Rodolfo, era de derecha, pero se llevaban bien. Lo primero que nos dijo fue que pidiéramos asilo, y pensamos en México, por los contactos que él conservaba en ese lugar. Los pasaportes estaban vencidos, pero la embajada accedió, y después de dos días de tenernos refugiados, pudimos viajar el 24 de septiembre de 1974.”

Buena parte de los textos que se están digitalizando para su consulta libre tienen que ver con el paso de Puiggrós por ese país, un lugar “solidario por excelencia –afirma Delia–, y en donde además de argentinos había chilenos, uruguayos y nicaragüenses. A Rodolfo se le ocurrió armar un Comité de Solidaridad Latinoamericana, que llegó a incorporar 14 países y en el cual aportaba mucho Gabriel García Márquez”.

Además de notas periodísticas en El Día, el archivo guarda informes publicados en la revista Sucesos, investigaciones para la Universidad Nacional de México, columnas aparecidas con el seudónimo de “Alfredo Cepeda”, y una serie de entrevistas a distintas personalidades de la política y la literatura, como Vicente Solano Lima, Oscar Alende, Blas Alberti, Bernardo Alberte, Américo González, el general Juan José Torres, Alberto Asseff y Jorge Abelardo Ramos. 

“Muchas cosas se pudieron salvar gracias a que mi familia las guardó durante los peores años de la represión –comenta–, arriesgando la vida. La verdad es que el grupo familiar no aguantaba que yo fuera peronista, y que encima Rodolfo militara en el Peronismo Revolucionario. ‘¿Es montonero? Bueno, ya se le va a pasar’, me cargaban (se ríe), pero por suerte el material estuvo a salvo de cualquier cosa.” Y finaliza: “Yo sufrí mucho con la muerte de Néstor Kirchner, tan inesperada, y la comparo con el golpe que me produjo la de Rodolfo. Por eso, no estando él, lo que quiero es que se conozca toda la producción que generó. Fue uno de los intelectuales más importantes que dio este país.”

Intelectual que sostuvo, en  un manuscrito inédito: “Mi acción política y mi inspiración ideológica son propias, y el resultado de muchos años de luchas, de sacrificios, y sobre todo, de meditación autocrítica. Tal vez si a algún exégeta o biógrafo se le ocurre en el futuro examinar mis 36 libros, las cinco publicaciones que fundé y dirigí, y mi evolución política, descubrirá que no me quedé estancado, y que permanentemente traté de ver más claro en los destinos del hombre y en el porvenir de la Argentina.”   <

Tía comunista entre Siqueiros y Diego Rivera 

Informe confidencial del coronel mexicano Marcelino Inurreta, 31 de diciembre de 1948: “En conversación tenida el día de ayer por uno de nuestros agentes con elementos conectados íntimamente con Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, se juzgaba como improcedente y fuera de los métodos comunistas mexicanos actos de sabotaje, y menos que dichos pintores, que profesan ideas marxistas, fueran a dirigirlos.”

En plena Guerra Fría, era común que los servicios de inteligencia aztecas, el Estado Mayor Presidencial (EMP) y la Dirección Federal de Seguridad (DFS) husmearan la vida privada de los artistas plásticos, como parte de un grupo que incluía también a Frida Kahlo y a distintos cuadros del comunismo mexicano. Y que, a fuerza de seguimientos e informes de buchones, identificaran los lugares donde se juntaban las que consideraban “células peligrosas”. Como por ejemplo “La casa de María Luisa Carnelli”, centro de “reuniones de carácter político-comunistas”, según el reporte del coronel de Infantería Santiago Piña Soria del 1 de junio del mismo año. Lugar muy frecuentado, además, por Jesús Nava, Carlos Graef, Juan Ortega Arenas, José Ledesma y Juan Grijalvo.

Cuadro destacado del PC en la Argentina, Carnelli, la tía de Delia, había nacido en La Plata en 1898. Fue periodista de Caras y Caretas, cantora de tangos, y amiga (y después pareja) de Enrique González Tuñón. Trabajó con el poeta Carlos de la Púa (Carlos Muñoz) y los hermanos De Caro. Con el seudónimo de Mario Castro para firmar algunas composiciones, María Luisa le puso letra a “Moulin Rouge”, “Primer agua” y “Se va la vida”. Sus textos reos fueron cantados por Azucena Maizani, Agustín Magaldi y Carlos Gardel.

Se desempeñó como corresponsal durante la Guerra Civil Española y frecuentó un círculo mítico de personalidades de la época, entre las que se encontraban la fotógrafa Tina Modotti (estrella del cine mudo), el comandante Carlos Contreras, Pablo Neruda, Rafael Alberti, André Malraux y Ernest Hemingway.  

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