domingo, 13 de enero de 2013

América Latina Rechaza Presiones de EEUU sobre Irán

 

América Latina Rechaza Presiones de EEUU sobre Irán

Yusuf Fernandez

El 28 de diciembre, el presidente estadounidense, Barack Obama, firmó la así llamada “Acta para Contrarrestar a Irán en el Hemisferio Occidental”, que busca socavar las crecientes relaciones de Irán con América Latina, una región que ha sido vista tradicionalmente por EEUU como su patio trasero y una esfera de influencia.

El Acta, aprobada por los congresistas a principios de este año, obliga al Departamento de Estado de EEUU a desarrollar una estrategia en el plazo de 180 días para “abordar la creciente presencia y actividad hostil” de Irán en América Latina. El Acta señala que “los lazos comerciales y diplomáticos de Irán son una amenaza a la seguridad nacional de EEUU”. Ella es vista, sin embargo, como otra acción anti-iraní fabricada por el lobby sionista en EEUU.

Poco antes, en julio de 2011, Robert F. Noriega –antiguo secretario de Estado adjunto para Temas del Hemisferio Occidental, ex embajador estadounidense ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y actual profesor visitante en el Instituto de Empresa Americano, una de las entidades controladas por los neocon en EEUU- dijo en una sesión ante el Subcomité sobre Contraterrorismo e Inteligencia que Irán estaba llevando a cabo “ofensiva estratégica” en América Latina.

La presencia iraní en América Latina ha sido duramente atacada igualmente por la extremista pro-israelí Ileana Ros-Lehtinen, presidenta del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, que se considera una especie de baluarte contra la supuesta “amenaza islamo-bolivariana” para la seguridad de EEUU. Ella fue la co-protagonista de un así llamado “documental” titulado “La amenaza iraní (“The Iranian Threat”), en el que dijo, sin ruborizarse, que EEUU debería atacar Irán con el fin de “evitar explosiones con bomba en varias capitales latinoamericanas”. El filme fue emitido por Univision, una emisora estadounidense que es propiedad de una persona que ha ofrecido galas en honor del ocupante ejército israelí.

En 2009, otro ridículo “documental” publicado por Univision implicó a la cónsul venezolana en Miami, Livia Acosta, en una absurda conspiración cibernética contra EEUU, supuestamente promovida por “diplomáticos iraníes y hackers mexicanos”. Éste fue el pretexto utilizado para expulsarla de EEUU en una acción que fue vista ampliamente como una venganza política estadounidense por la política independiente de Venezuela.

En realidad, el acta estadounidense viola groseramente la soberanía de los países latinoamericanos y contiene algunas estúpidas afirmaciones, tales como que la apertura de embajadas o centros culturales iraníes equivale a la “difusión del terrorismo”. El antiguo secretario de Defensa, Leon Panetta, también se hizo eco de estos puntos de vista al afirmar, en una reciente visita a Colombia, que los intentos de Irán para incrementar su influencia en Sudamérica equivalían a expandir el terrorismo. Por supuesto, ninguna prueba ha sido mostrada para apoyar esta risible alegación.

“El carácter paranoico de estas estimaciones y la escasa evidencia presentada para demostrarlas son una extraña reminiscencia de la clase de los temores inducidos por los sectores belicistas que se difundieron durante el período que condujo a la guerra en Iraq. El testimonio proviene de un grupo empeñado en exagerar las amenazas de seguridad y, como Noriega admitió en el testimonio, ni siquiera se muestra de acuerdo de acuerdo con las evaluaciones del Departamento de Estado o las agencias de inteligencia”, escribió el experto John Glaser en un reciente informe.

Las acusaciones contra Irán son también un modo de atacar y arrojar sospechas sobre los musulmanes latinoamericanos. En el Acta, Washington habla de “aislar a Irán y sus aliados” y los responsables estadounidenses acusan a Irán y a otras fuerzas pro-iraníes de “establecer mezquitas o centros islámicos por toda la región” con el fin de hacer avanzar el yihad violento “en nuestro umbral”.

El declive de la influencia de EEUU en América Latina

Sin embargo, la población latinoamericana sabe muy bien que, durante más de 100 años, fue EEUU, y no otro país, el que sembró el terror, la guerra, la pobreza y la represión en toda América Latina en forma de golpes de estado patrocinados por la CIA y el apoyo a los crímenes de las bandas paramilitares, el terrorismo y los regímenes dictatoriales. Militares hallados culpables de las peores violaciones de los derechos humanos en los países latinoamericanos fueron formados y entrenados en la tristemente célebre Escuela de las Américas por oficiales estadounidenses.

En realidad, el Acta es otra evidencia del rápido declive de la influencia estadounidense en América Latina. Los países latinoamericanos han desarrollado sus propias políticas y creado bloques independientes –ALBA, UNASUR y CELAC- mientras que la Organización de Estados Americanos, que incluye a EEUU y Canadá, ha estado perdiendo poder debido a su sumisión a las políticas norteamericanas en temas tales como la participación de Cuba en sus cumbres.

Irán ha estado buscando incrementar sus relaciones con América Latina de forma bilateral y dentro del marco del Movimiento de los No Alineados y otras organizaciones internacionales. Esto ha irritado a Washington, que todavía parece considerar a los países latinoamericanos como vasallos que no tienen derecho a desarrollar una política exterior independiente o a buscar a sus propios socios y amigos. Cualquier acuerdo entre los estados latinoamericanos e Irán –o Rusia y China- siempre levanta sospechas en EEUU.

Varios países latinoamericanos han reforzado sus vínculos diplomáticos y comerciales con Irán en los años recientes, mientras que sus relaciones con EEUU se han visto deterioradas en medio de una demanda popular para poner fin a la dependencia de Washington. Aunque EEUU es todavía el mayor socio comercial de muchos países latinoamericanos, su crisis financiera y económica ha afectado a éstos de manera adversa. Esto ha llevado a algunas naciones, tales como México, a anunciar su intención de diversificar sus socios comerciales en los próximos años.

Como socio internacional, la República Islámica es una de las mejor posicionadas para ayudar a los países latinoamericanos a desarrollar sus economías y sus capacidades científicas y tecnológicas en muchos campos. La industria iraní está altamente desarrollada. El país posee asimismo una notable experiencia en la explotación del petróleo y el gas y en otros sectores que incluyen la salud, la defensa, la agricultura y la tecnología espacial.

Teherán ha ayudado a Venezuela a construir drones no tripulados como parte de su cooperación militar. Refiriéndose a la información de un medio español que señalaba que fiscales estadounidenses estaban investigando la producción de drones en Venezuela, el presidente Hugo Chávez dijo: “Por supuesto que estamos haciéndolo y tenemos el derecho de hacerlo. Somos un país libre e independiente”. En un discurso televisado ante oficiales del Ejército en el Ministerio de Defensa de Venezuela, Chavez dijo que el aparato sólo tenía una cámara y era exclusivamente para propósitos defensivos. Él afirmó que Venezuela planeaba pronto comenzar a exportar el drone. Además, Irán y Venezuela poseen mutuas inversiones por valor de unos 5.000 millones de dólares en fábricas de cemento, satélites y tractores. Los iraníes han ayudado asimismo al país latinoamericano a construir unas 14.000 viviendas.

Teherán ha establecido significativas relaciones económicas y políticas con el gobierno de Evo Morales en Bolivia y con el de Rafael Correa en Ecuador. Los vínculos de Irán con Argentina, donde los círculos sionistas han intentado sin éxito culpar a aquel país por el atentado contra AMIA de 1994, están rápidamente mejorando y el gobierno de la presidenta Cristina Fernández está promoviendo una línea más conciliatoria hacia Teherán.

Los países latinoamericanos, especialmente aquellos que siguen una política independiente, confían en Irán porque saben que los iraníes no pueden ser presionados para traicionar un acuerdo que moleste a EEUU o sus aliados. Ésta una de las principales razones para la creciente popularidad de Irán en América Latina a pesar de la propaganda de los medios de comunicación sionistas y las acciones políticas y diplomáticas estadounidenses.

De este modo, las naciones latinoamericanas no permitirán que EEUU dicte su política exterior en el tema de sus relaciones con Irán o cualquier otro país. De hecho, Washington ha tenido ya una señal de esto cuando intentó presionar a estos países para que se opusieran a la iniciativa de Palestina para conseguir el estatus de estado observador en las Naciones Unidas. Sin embargo, sólo un país, Panamá, cuyo gobierno tiene fuertes vínculos con Israel y el lobby sionista, votó en contra de la misma.

Source: Diverso

11-01-2013 - 15:09 Última actualización 11-01-2013 - 16:06 | 213 visitas

 

sábado, 5 de enero de 2013

"Están intentando recuperar cierta mística que tuvo YPF"

“Están intentando recuperar cierta mística que tuvo YPF”

Sábado 13 de Octubre de 2012 21:52

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Entrevista con Hernán Palermo, autor del libro “Cadenas de oro negro en el esplendor y ocaso de YPF”. Analiza el pasado y el presente de la empresa y sus trabajadores.

APU (Por Enrique De la Calle): Contanos en qué consiste este libro que es laburo de un estudio de antropología del trabajo.

Hernán Palermo: El libro es parte de una investigación dentro del marco de la tesis de doctorado de la UBA, la Facultad de Filosofía y Letras y de alguna manera recopila casi 10 años de investigación en torno al desarrollo de YPF, su privatización y todo el período de REPSOL. La idea fue intentar reconstruir la experiencia de los trabajadores de YPF, como fue todo ese devenir dentro de la empresa en el período estatal, el momento de la privatización, cómo fue vivida, la cuestión de los retiros voluntarios, de los despidos y todas las características que tuvo la privatización. Intentar abordar desde la experiencia de los trabajadores el período de REPSOL.

El trabajo de investigación se hizo en distintos puntos donde estuvo YPF, en Comodoro Rivadavia, ahí se hizo el estudio de campo, en el Norte, en Salta Gral. Mosconi, Vespucio, la refinería de La Plata, una de las más importantes en Argentina y en Diagonal Norte donde está la sede central de YPF. En todos estos lugares donde estuvo YPF hicimos todo este trabajo de investigación tratando de captar esa particularidad que tenía YPF que es la extensión territorial en toda la Argentina.

APU: El libro se da en el marco de todo un estudio de antropología del trabajo. ¿Vos sos antropólogo?

HP: Exactamente, soy antropólogo.

APU: Contanos qué es antropología del trabajo.

HP: Empezamos en el 2006 a juntarnos un grupo de antropólogos preocupados por los estudios del trabajo, dentro de la antropología general no es muy común que se aborden los estudios del trabajo y de los trabajadores, está más vinculado a pueblos originarios u otros grupos y particularmente está más asociado a la sociología del trabajo. Nos juntamos una serie de compañeros vinculados a la antropología para pensar desde la antropología, recuperando estudios importantes que hay en Latinoamérica sobre trabajo y trabajadores, la conflictividad que se vive dentro de las fábricas. En este grupo hay varios compañeros, yo trabajo sobre los petroleros, otro compañero trabaja en siderúrgico, otra compañera en Ledesma, los trabajadores del azúcar, otro compañero trabaja en Ford. Una serie de estudios que de alguna manera intentamos repensar cuales son las relaciones y la conflictividad de capital-trabajo que se da dentro de las fábricas.

APU: Hace un par de meses habíamos charlado con vos en el marco de YPF y habíamos hecho un recorrido por lo que fue la privatización anterior durante la década de los 90 ¿Cuáles son los núcleos más problemáticos que tiene la privatización?

HP: La primera consecuencia que tuvo fue el desguase de una empresa de casi 70 años de construcción. Desde 1922 que se creó YPF de la mano del Gral. Mosconi hasta 1990 son casi 70 años de construcción, de avance científico técnico, de desarrollo y que en 4 años se desguasa una empresa por completo que fue a partir de 1990 con la gestión de Estenssoro. Otra de las consecuencias fue el desguase que tuvo el laboratorio más importante que había en Latinoamérica que es el laboratorio de Florencio Varela, de YPF que fue hasta ese entonces uno de los laboratorios más importante que hubo en la región y que asesoraron a laboratorios de Brasil, de México, asesoraron una serie de laboratorios en Latinoamérica que eran modelos.

Eso se destruyó por completo porque en 1994 ese laboratorio fue cerrado y otra de las consecuencias fue que del 90 al 94 se despidieron casi 36 mil trabajadores. Si la desocupación en la Argentina iba en ascenso, los pueblos donde estaba YPF se disparaba directamente el 30 %, porque todos los pueblos giraban en torno a YPF. Estos 36 mil trabajadores despedidos durante esos 4 años generaron una desestructuración, no sólo laboral, sino también familiar, social porque todo giraba a la dinámica de la empresa YPF.

APU: ¿Cómo es posible que en determinado momento se llevara a cabo ese desguase en una empresa estratégica para el desarrollo nacional?

HP: Creo que todavía no hemos comprendido en profundidad las transformaciones que hemos vivido en los 90. Si bien la década de los 90 fue una de las que más se ha escrito, creo que todavía no tomamos conciencia del cambio estructural que causó el desguase de las empresas, de las industrias, desguase de todos los recursos del país, de las relaciones sociales. En este contexto, no sólo la privatización de YPF, la privatización de ENTEL, de Obras Sanitarias. No olvidemos la privatización de Gas del Estado que se hizo con la presencia de un diputado trucho, no sé si se acuerdan que en la Cámara de Diputados, en el recinto una persona levanta la mano y no era diputado y así se aprueba la privatización de Gas del Estado.

Creo que no entendemos las profundas consecuencias que devienen de esa época de los 90. De acá en adelante me parece muy auspiciosa la cuestión de la nacionalización. Acá hay que marcar una diferencia entre una empresa de gestión privada y una empresa ahora de gestión en manos del Estado, el beneficio social tiene que estar casi de la mano de la maximización de la ganancia que es el único objetivo que persiste en una empresa privada cuando en una empresa del Estado debe estar unificado con el beneficio social.

APU: En el marco de las resistencias que marcábamos cuando se privatiza, vos trabajabas la resistencia obrera. ¿Nos podés comentar cómo fue ese momento de los trabajadores resistiendo para que no pase lo que pasó?

HP: En el libro abordo tres organizaciones de ex trabajadores de YPF porque algo que me parece muy particular es que a partir de la privatización, éstas empiezan a surgir en todo el territorio argentino. Trabajo sobre tres, una es la Unión de Trabajadores Desocupados de Mosconi, norte de Salta, otra es la Agrupación Mosconi de La Plata y la otra es el Grupo Moreno que es un grupo de ex trabajadores de distintas empresas del Estado –más profesionales que operarios- que también se conjugaron para pelear a partir de la privatización y para reclamar la reestatización.

A lo largo de la Argentina, a partir de la privatización de YPF, hubo una serie de luchas, de resistencias por parte de los trabajadores y muchas de ellas siguen estando, como la Unión de Trabajadores Desocupados en el norte. A pesar de lo 20 años transcurridos siguen teniendo un rol social en esos territorios que va más allá del reclamo, en su momento, de la reestatización de la empresa.

APU: En ese marco, era también muy importante el lugar de YPF como también se puede llegar a pensar con ferrocarriles, en espacios concretos, esto que decís de la presencia en todo el país, esos pueblos que fueron desapareciendo a partir de la privatización.

HP: Claro, porque YPF no sólo era la explotación de un recurso estratégico como lo es el petróleo –estratégico en el sentido del sistema mundial- sino que, además, YPF construyó toda una infraestructura, instituciones, recreacionales, educativas, de salud, destinadas a los trabajadores y sus familias que, de alguna manera, moldeaban esos territorios tanto del norte como del sur, del este y del oeste y le daban dinámica no solamente a la economía local sino también a las relaciones sociales. De alguna manera, muchas de estas ciudades crecieron y se desarrollaron al calor de lo que era el desarrollo de YPF.

APU: La última vez que charlamos estábamos muy encima de la estatización. Ahora ya pasó algún tiempo. ¿Tenés alguna valoración de lo que está haciendo, hasta el momento, la gestión de YPF en manos estatales?

HP: Sí, tengo algunas puntas que pueden llegar a ser interesantes. En primer lugar, lo que todos medianamente sabemos del objetivo planteado es el autoabastecimiento y la única forma de lograrlo es reinvertir todas las utilidades que va generando la empresa en desarrollo para la empresa. Esto es un cambio radical porque antes, siendo una empresa en manos de accionistas privados, esas utilidades suponen ganancias que muchas veces se fugan fuera de los límites del territorio nacional. Me parece, por el trabajo de campo que estuve haciendo hace muy poco, que dicha reinversión es fundamental para alcanzar el objetivo de autoabastecimiento.

En segundo lugar, está sucediendo algo muy interesante: Están intentando recuperar cierta mística que tuvo YPF en la época estatal y hubo una convocatoria que me parece interesante para nuevos trabajadores pero, fundamentalmente, para los hijos de los ex trabajadores de YPF como una forma de recuperar la práctica de la empresa de asegurar el trabajo a los hijos de los trabajadores que me parece que es otro punto para pensar. Otro punto que pude observar mientras entrevistaba a trabajadores de la actual YPF es que empieza a darse como una problemática el tema de la excesiva tercerización que comenzó en 1990 y que se profundizó con Repsol. Esto empieza a ser un problema porque, en términos más pragmáticos, YPF no tiene control de lo que pasa en los campos de perforación, en los cerros, porque todas las empresas son tercerizadas y esto puede llegar a transformar hasta las relaciones laborales

(Agencia Paco Urondo)

viernes, 4 de enero de 2013

"Tenemos 900 mil jóvenes de 16 a 24 años que no estudian ni trabajan".

Jóvenes que no estudian ni trabajan

"El problema social más grave de la Argentina"

Viernes 04 de Enero de 2013 07:03

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Entrevista con Daniel Arroyo, especialista en políticas sociales y exministro de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires. "Tenemos 900 mil jóvenes de 16 a 24 años que no estudian ni trabajan".

AGENCIA PACO URONDO: Sos especialista en políticas sociales y además fuiste Ministro de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires ¿Es así?

Daniel Arroyo: Sí, primero fui Viceministro de Desarrollo social de la Nación y luego Ministro de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires.

APU: Queríamos charlar sobre un tema que en algún momento se discutió, se abordó, luego quedó fuera de agenda. Ahora volvió a primer plano a raíz de los hechos que ocurrieron a fines del año pasado y que tiene que ver con los saqueos y con alguna interpretación que propusieron muchos especialistas en cuanto al protagonismo de los llamados “ni-ni”, es decir, el universo de jóvenes que ni trabaja ni estudia. Primero, hagamos una descripción sobre lo que estamos hablando. ¿A qué nos referimos y de cuántos jóvenes estamos hablando?

Daniel Arroyo: La Argentina tiene 900 mil jóvenes de 16 a 24 años que no estudian ni trabajan. Cuando alguien habla de un pibe que no estudia ni trabaja habla de un chico que está en la esquina sin hacer nada o está un tiempo en la escuela, no logra mantenerse y está afuera y lo mismo con el trabajo, no se mantiene y se queda afuera. No se mantienen ni en el mundo educativo ni en el mundo laboral, ahí estamos hablando de los jóvenes que ni estudian ni trabajan. El principal problema que tiene no es la tarea, a un pibe que tiene que trabajar de repositor en un supermercado, de tornero le explican y aprende a manejar el torno, no tiene un problema de tareas, sino lo que les cuesta es ir todos los días a trabajar 8 horas, sostener el ritmo laboral. En parte se debe a que es una tercera generación que no ha visto ni a su padre ni a su abuelo trabajar y por otro lado porque no tiene la sociabilidad que da la escuela. La persona que se levanta todos los días, se lava la cara, los dientes y va la escuela, más allá de que aprenda mucho o poco, tiene un método, una rutina que le sirve para desarrollarse en la vida. El problema de los jóvenes excluidos es que no tienen métodos por eso todo les cuesta más. Ese es el principal problema que tiene hoy Argentina.

APU: ¿Coincidís con esa lectura de que esos chicos fueron en buena parte protagonistas de los saqueos de fin de año?

DA: Sí, efectivamente. En los saqueos hubo agitadores y quienes promovieron el tema y en parte se enganchan los pibes. El problema de los saqueos, si bien hubo agitadores, trabajó sobre una base social existente en los barrios que tiene que ver, en parte con la inflación, también con que fue un mal año para la construcción, hubo menos changas y con que hay un sobre-endeudamiento.

En los barrios es fácil acceder al consumo, uno con una cuota se lleva la motito o compra algo a crédito. Si no tiene trabajo se le va complicando entonces, diría que los saqueos trabajaron sobre la base de un cierto mal vivir, de dificultades económicas que no tiene que ver con hambre. No tiene nada que ver la situación de Argentina hoy comparada con la del 2001, donde efectivamente había hambre y un 57 % de pobreza.

En Gran buenos Aires, Córdoba, Rosario, los grandes centros urbanos, se mezclan las tres cosas que le queman la cabeza a una persona que es, estar hacinado, no tener lugar en la casa, no tener trabajo, o tener trabajo precario y viajar mal. Esas tres cosas se combinan y lo que hace es complicarle la vida a una persona, en este caso, en los saqueos quienes agitaron aprovecharon esta situación.

APU: Estos jóvenes ¿Qué edad promedio tienen?

DA: Son jóvenes de 16 a 24 años, con una particularidad, que el 30 % de las madres en Argentina tienen menos de 24 años o sea, hablamos de jóvenes que son pibes y padres a la vez. Estamos hablando de un universo importante en Argentina que no es que nunca estudian ni trabajan, sino que no logran mantenerse. Tienen más apoyo del Estado porque efectivamente ha habido más política social en los últimos años con la asignación universal por hijo pero como no están entrando al mundo del trabajo, su horizonte de futuro es complicado.

Obviamente un pibe que consigue trabajo gana menos que uno que vende droga o que está vinculado a la política y el propio pibe se pregunta si esto le sirve. Engancha una changuita donde le prometen $800 y en realidad le pagan $600 porque le descuentan las dos porciones que se comió llevando las cosas de un lado al otro. Una dificultad real para entrar al mundo del trabajo y mucho uso de los adultos sobre los propios jóvenes.

APU: Me acuerdo que hace un par de años te entrevistamos y nos dijiste ese minsmo número. ¿Provienen de datos oficiales?

DA: Provienen de las encuestas permanentes de hogares. Hay tres números para discutir en Argentina que son todos datos oficiales. Uno es plantear, los jóvenes que no trabajan, no estudian o tienen trabajo precario, ahí hay 1millón y medio de chicos. Segundo, los que no estudian ni trabajan que son los que estoy planteando, que hay 900 mil y tercero, los que nunca estudian ni trabajan, que están en situación recontra crítica que son 400 mil. Cualquiera de estos tres datos sale de las estadísticas oficiales, más allá de los números, es el problema más grave la Argentina.

APU: ¿Hoy fijás ese como el problema central?

DA: Argentina tiene un conjunto de problemas que tienen que ver con el trabajo informal, con la gente que trabaja de manera precaria, con el problema de la vivienda, con la pobreza extrema que todavía tiene una parte de la población, con violencia en el hogar. Hay varios problemas pero a mi modo de ver, "el" problema tiene que ver con los jóvenes.

APU: ¿Cómo encarar ese tema? ¿Qué políticas hay que aplicar?

DA: En primer lugar, claramente ha habido más políticas, la asignación por hijo llega a 3.600.000 chicos, cuyos padres cobran $340 por niño para que en el caso de los chicos menores de 18 años completen la escuela. Ahí hay un punto importante, sobre todo para los chicos de 14 a 18 años. Para los que van a la escuela o cruzan la escuela en algún momento, el tema de las netbook o de la inclusión digital es una cosa interesante. El Ministerio de Trabajo ha encarado programas vinculados a más y mejor empleo.

Mi impresión es que hace falta un cambio importante. Creo que hay que generar un fondo federal de inclusión joven, esto es, establecer el 0,5 % de producto interno, es decir, un fondo permanente por los próximos 10 años, gobierne quién gobierne, establecerlo como política de Estado con diferentes elementos. Uno, financiar una red de 20 mil tutores que son, una maestra, un técnico de club de barrio, es un cura, un pastor, son personas que tienen legitimidad en el barrio.

La función del tutor es, cuando el chico hace tres días que no va a trabajar o no va a la escuela, le golpea la puerta de la casa y le dice, "ponete las pilas". Es reconstruir el método, acompañar y ayudar al joven a que no se caiga y vincularlo con la escuela y con el trabajo. Esto es una tarea, un método, ir tres veces a la semana a ver al chico, una vez a la semana con la escuela, con el trabajo.

Esto a mi modo de ver requiere una red de 20 mil tutores. Después hay un segundo punto que es el tema del trabajo para los jóvenes que les cuesta mucho conseguirlo. Creo que hay que ir a un esquema de derecho al primer empleo. Empresa que toma jóvenes como primer empleo tiene una deducción impositiva, importante, es decir, le conviene a una empresa tomar a un joven porque económicamente, se le achica el pago de impuestos de manera significativa.

Junto con eso hay que trabajar con el tema de becas para completar la escuela secundaria. Nosotros tenemos que lograr que todos terminen la escuela secundaria y además el tema del crédito, masificar el crédito, muchos de estos jóvenes realmente están endeudados. Hay que ir a un esquema de créditos con tasa subsidiada especial para los jóvenes excluidos y volver con el tema de las escuelas de oficio y capacitación. Creo que esos elementos hay que trabajarlos en los próximos años en escala, no es que no hay programas en Argentina pero estamos lejos de llegar a los 900 mil jóvenes. Mi visión es que hay que crear este fondo y atender directo, de manera rápida a ese conjunto de jóvenes, con una política de Estado fuera de la discusión electoral, es decir, esto lo hacemos gobierne quién gobierne los próximos 10 años.

APU: Ese fondo del cual charlabas que incluía esta lógica de tutores... ¿Estás pensando en un programa social que exista en América Latina?

DA: Hay experiencias en América Latina. Brasil está encarando un programa muy grande ya, “Bolsa familia”, que es un programa que llega a 14 millones de hogares, a 40 millones de personas, toda una Argentina junta, con algo parecido, programa de becas, trabajan sobre toda la familia, no sólo los jóvenes y tiene que ver con becas, acompañamiento cultural, tutores. Chile está haciendo también algo parecido, están arrancando hace unos años en Colombia.

Hay experiencias y, de hecho, Argentina también las tiene, chicas, en algunos lugares del conurbano bonaerense, creo que hay que masificarlas. El Programa Envión también tiene esa lógica de acompañar con tutores, generar incentivos para que el joven entre al trabajo o termine la escuela. Lo que hay que darle es una escala muy grande, lo que pasa en Argentina es que si hay 3 pibes en el barrio que están en el Programa y los demás no, no generan ejemplaridad, no generan método, no cambian la situación, por eso el Programa Envión, que me parece un iniciativa muy buena, en mayor escala y con becas más grandes, empezaría a cambiar la cosa.

APU: ¿Cuándo hablamos del 0,5% del PBI de cuánta plata hablamos?

DA: De 7.000 millones de pesos, algo realmente bajo para la Argentina si pensamos que estamos hablando del problema social más grande. Seguramente tomar esos fondos del presupuesto implica hacer menos en otras áreas y será una discusión; pero si es como planteo, que acá está “el” tema central, estamos hablando de un presupuesto que no es tan complicado hoy para el Estado.

APU: La lectura que predominó en torno a los saqueos hizo mucho foco en quienes, por detrás, los habrían organizado. ¿De alguna manera esto desvió la mirada del problema en el afán de buscar responsables?

DA: El árbol no nos tiene que tapar el bosque. Que hubo agitadores y que hubo intereses políticos detrás de los saqueos es muy claro, de hecho, buscaron lugares para arrancar muy particulares como Bariloche y Rosario pero no debería tapar que tenemos un problema social de base importante que no tiene que ver con lo que ocurrió en la Argentina hace 5 ó 10 años pero que es clave resolverlo. El país no va a generar un cambio grande si no genera inclusión para los jóvenes.

La idea de que los jóvenes son el futuro es buena a condición de que tengan algo en el presente, que hoy tengan una oportunidad, por eso creo que hay que generar un esquema de rescate grande. Para decirlo brutalmente, el ciclo en el conurbano bonaerense es: el pibe está hacinado en la casa, se va a la esquina porque allí está mejor, en la esquina empieza a consumir –especialmente paco- porque si no consume no se integra al barrio –cuando yo era chico, el que no jugaba a la pelota no tenía su lugar en el barrio-, cuando consume tiene un problema de salud, un problema de adicción y, rápidamente, tiene un problema de endeudamiento y entonces, hay un vivo que propone ideas para cancelar esa deuda.

Ese ciclo son 6 meses y se completa con los medios de comunicación y con nosotros mismos diciendo que estos chicos son los culpables de todo, hay inseguridad por que están ellos y es como una profecía autocumplida. Un pibe arrancó diciendo que no tiene futuro y, efectivamente, todo le demuestra que está en lo cierto. Además, todos los estigmatizamos, a un pibe con buzo y capucha, todos lo vemos como un potencial delincuente con lo cual lo vamos raleando y le vamos dando menos chance, hay que hacer un cambio profundo y decir que esto tiene que ser el tema para los próximos años en política social.

APU: ¿Creés que hay un consenso general en la Argentina respecto de que éste sea uno de los principales problemas sociales del país?

DA: Cuando fui Ministro en la provincia de Buenos Aires arranqué con la AUH e hice un estudio para ver si había que seguir con eso o crear un seguro de desempleo. Esto último me dio muy mal, quedó claro que la gente no quiere saber nada con que alguien tenga un seguro para no trabajar y otro trabaje y cobre lo mismo y que con el tema jóvenes y niños, está dispuesta a hacer cualquier cosa. Es sobre lo único que se puede generar consenso en la Argentina porque, aún con distintas miradas, todos acordamos que es un tema central que no terminamos de resolver. Creo que en la clase política hay consenso en los títulos: que los chicos terminen la escuela secundaria, que mejoren. No hay tanto consenso en el método pero da la impresión de que estamos cerca, es un tema en el que hay consenso social y político.

Creo que es clave sacarlo de la competencia electoral. Hay que dar políticas de Estado y un área que se encargue de esto que persista gobierne quien gobierne. Si lo logramos, eso va a cambiar. Si hacemos una política muy fuerte y muy masiva, en los próximos 5 años podemos reducir a la mitad el problema que aqueja a los jóvenes en la Argentina.

(Fuente: Agencia Paco Urondo)

jueves, 3 de enero de 2013

¿Seguimos siendo el patio trasero de Estados Unidos?

03.01.2013 06:00

Pedro Brieger

América Latina

 

 

¿Seguimos siendo el patio trasero de Estados Unidos?

Las acciones llevadas adelante por la Casa Blanca en la última década, desmienten el supuesto "desinteres" del Imperio hacia una región que sigue siendo una preocupación para la política exterior estadounidense.


Después del atentado a las Torres Gemelas y el Pentágono en 2001 numerosos analistas sostenían que Estados Unidos había relegado América Latina a un segundo plano.

Supuestamente esto se debía a que la “guerra contra el terror” enunciada por el presidente George Bush (h) centraba todos los focos en Afganistán e Irak. Algunos incluso aseguraron que América Latina se había convertido en irrelevante para los proyectos norteamericanos.

Si uno se guiara por los dichos públicos de los principales funcionarios norteamericanos y los debates entre los candidatos presidenciales en todos los procesos electorales desde 2001 hasta la fecha uno podría llegar a la conclusión que -efectivamente- América Latina ocupa un lugar secundario e irrelevante en la política exterior de la Casa Blanca. Mas no es así. Lo demuestra día a día el gobierno de los Estados Unidos aunque algunas de sus acciones no tengan gran alcance mediático.

A la vista están la continuación del bloqueo a Cuba, la red de bases militares en Sudamérica, el Plan Colombia, el fracasado proyecto del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), el apoyo al golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002, la intervención militar en Haití en 2004 para derrocar a Jean Bertrand Aristide, entre tantas otras actividades que incluyó la participación abierta del embajador Paul Trivelli en Nicaragua para unir a la oposición e intentar evitar el triunfo electoral de Daniel Ortega. Ya esta serie de hechos alcanzarían para demostrar que la Casa Blanca no sólo que no considera “irrelevante” a América Latina, sino que es una región vital a sus intereses y su esfera de influencia natural.

Es tan importante la región que a comienzos de 2012 el Congreso de los Estados Unidos aprobó un acta denominada “Contrarrestando a Irán en el Hemisferio Occidental”. Allí se puede leer que Estados Unidos tiene “intereses políticos, económicos y de seguridad vitales en el Hemisferio Occidental (todo el continente americano). Sin aportar pruebas y en base a múltiples aseveraciones vagas se afirma que la República Islámica de Irán está perpetrando operaciones vinculadas al tráfico de drogas, armas y de personas, lavado de dinero, falsificación de documentos, pirateando software y música.

Es tan importante la región que a comienzos de 2012 el Congreso de los Estados Unidos aprobó un acta denominada “Contrarrestando a Irán en el Hemisferio Occidental”.


Además se la acusa de brindar apoyo logístico en el continente a todo tipo de organizaciones terroristas (como la palestina Hamás y el Hezbolá libanés) y a narcotraficantes como Los Zetas mexicanos. Por otra parte, se la vincula a los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA en la Argentina. Leyendo el documento uno podría llegar a la conclusión que las toneladas de cocaína que ingresan a Estados Unidos las transportan iraníes y que casi todos los males de la región recaen sobre sus espaldas.

Una simple lectura del documento permite comprender que Estados Unidos está preocupado porque Teherán estrecha sus vínculos con varios países latinoamericanos para minimizar los efectos de las sanciones internacionales impulsadas por la primera potencia mundial. Algún lector desprevenido puede pensar que esto tiene que ver con los planes nucleares de la República Islámica. Sin embargo, vale la pena recordar que las primeras sanciones contra Irán son del 14 de noviembre de 1979, diez días después de la toma de la embajada norteamericana en Teherán y mucho antes que nacieran Hamas o el Hezbolá, o los iraníes desarrollaran tecnología nuclear. El gran pecado de los iraníes es haber derrocado a la dictadura del Sha Reza Pahlevi -uno de principales aliados de Estados Unidos durante la guerra fría, y fue eso lo que motivó la furia del Departamento de Estado y las multinacionales petroleras que controlaban el negocio del oro negro.

Como se menciona en el documento, la gran preocupación de la Casa Blanca es que Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Venezuela y otros países latinoamericanos estrechen sus relaciones con Teherán. Para evitarlo el Congreso propone realizar un seguimiento de todo aquello vinculado a Irán en el Hemisferio occidental; desde embajadas, centros religiosos, culturales y de caridad hasta medios de comunicación, empresas, puertos y aeropuertos. En pocas palabras, un minucioso monitoreo de toda la región controlado por el Departamento de Estado.

La gran preocupación de la Casa Blanca es que Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Venezuela y otros países latinoamericanos estrechen sus relaciones con Teherán.


En realidad, no es la Republica Islámica de Irán lo que más preocupa a los Estados Unidos, sino que esta corriente de gobiernos progresistas de América Latina se consolide como un bloque independiente. Lo de Irán es una nueva excusa, como en otros momentos lo fue la amenaza comunista.

 

RV: Agente sionista del Mossad y del Comando sur del Ejército norteamericano, es el nuevo Ministro de Defensa chileno

 
MUY GRAVE!!! Esto hay que relacionarlo con el proyecto de hace décadas de la creación del estado sionista en la Patagonia y no nos olvidemos de las declaraciones recientes de Henry Kissinger de que el Estado de Israel dejará de existir en 10 años. Se trasladará el Estado de Israel a la Patagonia?????
Sugiero su lectura aunque no me adhiero a campañas alarmistas es un dato de la realidad y viene de larga data subsistiendo los mismos problemas y las mismas carencias y deficiencias en nuestras defensas soberanas.
 
ev
 
De: Leopoldo Markus [mailto:leopoldo.markus@gmail.com]
Enviado el: jueves, 03 de enero de 2013 01:20 a.m.
Asunto: Agente sionista del Mossad y del Comando sur del Ejército norteamericano, es el nuevo Ministro de Defensa chileno
 

Agente sionista del Mossad y del Comando sur del Ejército norteamericano, es el nuevo Ministro de Defensa chileno

El cro. Andrés Soliz Rada de Bolivia, ex Ministro de Hidrocarburos de aquel país, nos ha hecho llegar un documento que se adjunta por separado, titulado “Defensa Chilena se cuadra con triada EUA-Colombia-Israel”, que fué publicado por el periódico chileno El Ciudadano, en su edición Nº 136 de la 2ª quincena de noviembre de 2012.

En el artículo mencionado, se describe la personalidad de Rodrigo Hinzpeter, nuevo Ministro de Defensa del país trasandino, así como la política oficial del Estado Chileno, a cargo del Presidente Sebastián Piñeira. La designación de Hinzpeter –ex titular del Ministro del Interior-, fué efectuada el 5 de noviembre pasado. La llegada del mencionado ministro y la orientación del gobierno chileno, de estrecha alianza con los EEUU, el Reino Unido, Israel y Colombia, debe llamarnos a alarma a argentinos, bolivianos y peruanos.

La Doctrina Oficial de las FFAA, de neto corte pinochetista, pone el acento en tener a las mismas, dedicadas a combatir la insurgencia, la delincuencia y el narcotráfico, como en México y Colombia. A ello el artículo agrega que, “…Hay indicios de que Hinzpeter, de la mano del Presidente Piñera, hará lo posible por sacar adelante la denominada ‘Primera Estrategia Nacional de Seguridad y Defensa’ que, en concreto, abre la puerta a que las Fuerzas Armadas puedan participar en operaciones dentro del territorio nacional y frente a ciudadanos del país, al asumir tareas relacionadas con el combate a la delincuencia en sus distintas expresiones…”
Por  otra parte, los antecedentes de Hinzpeter, caracterizados por estrechos vínculos con el estado sionista –realizó el servicio militar de tres años en el Estado de Israel y se supone que está ligado al servicio secreto israelí Mosssad- además de hablar de una doble lealtad por parte del mismo, también están indicando la total continuidad del anti argentinismo pro británico de las FFAA chilenas y del Presidente Piñeira. Los argentinos no olvidamos la colaboración que las FFAA chilenas y el asesino Pinochet prestaron a Gran Bretaña en el conflicto de 1982, cuando el envío de la flota colonialista inglesa. Entre otros servicios prestados,  estuvieron la entrega de información a los ingleses, sobre los movimientos de la FAA y la Aviación Naval. Además de ello, Chile prestó refugio a pilotos de helicópteros ingleses derribados por la artillería antiaérea argentina, en la Isla de Tierra del Fuego.
No es nueva la colaboración chilena con Gran Bretaña. Desde la época del Presidente Bulnes en el siglo XIX, la oligarquía chilena, en función de su escaso territorio, siempre tuvo una política antiargentina y de apetitos territoriales por la Patagonia argentina, con el objeto de alcanzar el Océano Atlántico y apoderarse de parte de nuestro territorio. Esa geopolítica es dictada anualmente en los colegios militares y navales chilenos y forma parte de su doctrina militar. Apañada por Gran Bretaña y en calidad de  sub imperio, la oligarquía chilena, durante todo el siglo XX ha desarrollado una política antiargentina. En esa línea de pensamiento geopolítico, Chile en 1879, en una guerra por encargo, agredió a las repúblicas de Perú y Bolivia, inducida por capitalistas ingleses,  con el objeto de efectuar el pillaje del guano y del salitre localizados -hasta ese momento-, en territorio de la República de Bolivia. El resultado final de esa guerra, por encargo inglés, es que Chile cercenó territorio a Bolivia  y su salida al mar.
Los peligros actuales de las FFAA y del Estado chileno, tanto de la designación de Hinzpeter como de la doctrina oficial de aquellas, es que es funcional con los intereses del Comando Sur de los EEUU y del Estado sionista. A juicio de los socialistas de la Izquierda Nacional de la República Argentina, es que, más allá de los argumentos justificatorios de la intervención interna de las FFAA en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, en rigor de verdad una mentira piadosa para reprimir a posibles alzamientos futuros de la clase trabajadora chilena, el otro propósito es la intervención rápida a la República Argentina, a Bolivia o a la República del Perú, en caso de revoluciones nacionales y/o populares que enfrenten al imperialismo y a sus agentes nativos. Esta hipótesis no es tan descabellada como pueda suponerse, si se piensa en la política desmalvinizatoria que se ha venido efectuado en la Argentina, destinada a dejarla totalmente indefensa. Mientras que Chile ha modernizado sus FFAA de aire, mar y tierra, con el beneplácito de los EEUU y de su Comando Sur, la Argentina bajo la presión norteamericana e inglesa ha reducido sus FFAA –debido a las políticas de sabotaje presupuestario, desde Alfonsín en adelante y que el kirchnerismo potenció en su odio antimilitarista-, de los 280.000 efectivos que tenía en 1975 (con 25.000.000 de habitantes) a los menos de 80.000 en la actualidad (con 40.000.000. de habitantes). La flota de mar, obsolescente por falta de renovación del material, no puede navegar por falta de mantenimiento, de combustibles y de repuestos. Ello permite la depredación de nuestro Mar Argentino y que los colonialistas ingleses –armados hasta los dientes en la Fortaleza Falckland-, pueden depredar la pesca, iniciar la exploración de nuestro petróleo y avanzar hacia el Atlántico Sur, burlándose en nuestras propias narices. Lo mismo que ocurre con la Armada, pasa con la FAA, que no puede volar con sus unidades sin mantenimiento ni combustible. El estado argentino, colaboracionista de hecho con el ocupante colonialista, no se ha preocupado en reponer las unidades perdidas en el conflicto del 82. El Ejército Argentino (EA), está en iguales o peores condiciones que la Armada y la FAA. Muchos de sus integrantes más antiguos, son vejados y descalificados y llevados a prisión sin procesamiento, por supuestas conexiones con el Terrorismo de Estado de la Dictadura colonial del 76. Pero el EA, sus funciones de Defensa Territorial no las puede cumplir por falta de doctrina militar e hipótesis de conflicto –cuando tenemos no una hipótesis sino una ocupación cierta de las Islas Malvinas-, entrenamiento de oficiales, suboficiales y enganchados y sin soldados, debido a la absurda supresión del Servicio Militar Obligatorio.  En toda esta etapa de ataques a las FFAA de carácter desmalvinizadora, la Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM), fué reducida, deliberadamente, a la mínima expresión. La DGFM, era el organismo que proveía al Ejército Argentino de todos los elementos que requiere un ejército, como vestuario, calzado, armamento, material de comunicaciones y los elementos que hacen a la guerra moderna como blindados, artillería, misilística, etc. Al igual que con la DGFM, la tarea siniestra de dejar sin los elementos logísticos al EA, las fuerzas de la contrarrevolución imperantes después del 83 y continuadoras del Proceso –aunque se llamen derechohumanistas-, achicaron al Area Material Córdoba que proyectaba y producía aviones civiles y militares y se la entregó la firma imperialista Lockeed para hacer mantenimiento de material aéreo y todavía se le pagaba un canon por el uso de nuestros elementos. No se hace mantenimiento de las naves de superficie y bajo superficie, que integran nuestra Marina de Guerra, debido a la reducción al mínimo minimorum de las instalaciones de los astilleros de Río Santiago (PBA) y Almirante Storni (ex Domeq García) (CF). El rompehielos Almirante Irizar, después del incendio en alta mar, sus arreglos están sin terminar y no se tiene fecha de su conclusión, habiéndose pagado millones por los mismos y por los alquileres de rompehielos rusos, que deben abastecer a nuestras bases antárticas. En pocas palabras, nuestra Armada esta en virtual terapia intensiva.
La hipocresía del imperialismo respecto de las FFAA chilenas y argentinas, puede verse en que las primeras que tuvieron una participación decisiva en el derrocamiento del Gobierno Popular del presidente Salvador Allende y que muchos de sus miembros participaron en actos aberrantes de torturas y asesinatos en el Estadio Nacional de Santiago de Chile y con la dictadura de Augusto Pinochet. Sin embargo muy pocos de sus miembros ha sido juzgado y mucho menos encarcelado y las mismas se han fortalecido ya bajo la dictadura colonial de la Concertación –con la complicidad de socialistas y comunistas-, tanto en la formación de las mismas, como en la producción de armamentos y los propios países imperialistas (EEUU, Gran Bretaña y Francia), los han provisto de material aéreo y naval de última generación. Obviamente todo ello apunta hacia la República Argentina. A diferencia de lo que ocurre con las FFA chilenas, la prensa comercial y la partidocracia han vejado a todos los miembros de las FFAA, hayan participado o no de la dictadura procesista y con diferentes argumentos se descalifica la profesión militar y todos los gobiernos desde Alfonsín en adelante, -sobretodo el kirchnerismo y Cristina Fernández en particular-, han puesto énfasis en rebajar año a año el presupuesto de Defensa, lo cual debe tomarse objetivamente, como de colaboración con el ocupante colonialista y funcional con el plan de neocolonización de la República Argentina.
En síntesis, la designación de Rodrigo Hinzpeter como Ministro de Defensa de Chile, nos indica que los EEUU y el Estado de Israel, han actualizado su intervención decisiva en la formulación de las políticas agresivas de la oligarquía chilena para reprimir internamente al pueblo chileno y a la clase obrera chilena, en caso de alzamientos contra el orden colonial que impusieran Pinochet y el imperialismo en 1973 y 2º, contra las Repúblicas Argentina, Boliviana y Peruana, para ahogar en sangre cualquier revolución nacional que enfrente al imperialismo y pretenda terminar con el Proceso iniciado en 1976.  Por eso es que el imperialismo, “necesita” un país inerme y desarmado. Esa política es coherente desde el punto de vista del Comando Sur y los ingleses –a los que se han agregado los sionistas, de destruir a  las FFAA argentinas, las que deben “pagar” por el delito de haber recuperado las Islas Malvinas el 2 de abril de 1982. Debemos denunciar el armamentismo chileno, funcional con los intereses del imperialismo y el colonialismo y que está protegido por la siniestra alianza del Comando Sur, Gran Bretaña y el estado sionista, que, en otra escala, se parece mucho al rearme alemán ocurrido con el ascenso de Hitler en Alemania (01/01/1933) y que denunciara, el entonces Cnel. del Ejército Francés, Charles De Gaulle, en defensa del interés estratégico de la burguesía y de la Nación francesa. Desde el punto de vista de los intereses de la URSS y de la clase obrera europea, igual denuncia efectuó León Trotsky, ex Comandante en jefe del Ejército Rojo, quién sostuvo en 1933, que si él estuviese a cargo del mismo, movilizaría de inmediato las reservas sobre la frontera polaca e invadiría Alemania, por los peligros que significaría para la URSS y para la paz mundial, el ascenso del nazismo.  Nadie escuchó en aquellos años ni al Cnel. De Gaulle ni a Trotsky y ya sabemos lo que ocurrió con la conflagración de 1939 – 1945, que le costó a la humanidad, 50.000.000 de muertos en la guerra y miles de ciudades destruidas. No dejemos los argentinos que se repita una situación similar, si dejamos avanzar el rearme chileno y la República Argentina esté totalmente inerme e indefensa.
Como argentinos, debemos luchar por recuperar la Patria y reconstruir a nuestras FFAA, las que sin duda vamos a necesitar para sostener nuestra soberanía territorial y nuestros recursos naturales, hoy saqueados por el imperialismo y el colonialismo. No podemos confiar en los políticos partidocráticos, serviles frente al colonialismo, el imperialismo y con un respeto reverencial por el capital financiero. Por eso son ciegos, ante esta realidad patente.
Frente al armamentismo chileno, impulsado por la siniestra tríada del Comando Sur de los EEUU, del sionismo y Gran Bretaña, los argentinos debemos armarnos en Defensa de la Patria, antes de que sea demasiado tarde. Por ello, es que hay que realizar la Revolución Nacional, inconclusa desde el 24 de marzo de 1976.
Leopoldo Markus
Sec. Prensa y Propaganda
Partido Socialista de la Izquierda Nacional (PSIN 2ª época)
Buenos Aires, 3 de enero de 2013
 

http://www.elciudadano.cl/2012/12/23/62059/defensa-chilena-se-cuadra-con-triada-eua-colombia-israel/

Defensa chilena se cuadra con triada EUA-Colombia-Israel

Interrogantes provoca la llegada de Rodrigo Hinzpeter a estratégica cartera
Rodrigo Hinzpeter, ministro de Defensa, saluda a los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas chilenas
Todo apunta a que el ex ministro del Interior continuará una línea doctrinaria copiada de Colombia y que asumirá los objetivos del Comando Sur de Estados Unidos, establecidos para la base que construyeron en Concón. En tanto, en el contexto de la nueva crisis en Gaza (Palestina) parecería oportuno que el nuevo ministro precise sus vínculos con Israel. Y que quede claro si seguirá con el plan piñerista de tener a las FF.AA. dedicadas a combatir la insurgencia, la delincuencia y el narcotráfico, como en México y Colombia.
Uno de los ministros peor evaluados y más cuestionados, Rodrigo Hinzpeter, el pasado 5 de noviembre fue designado por Sebastián Piñera como titular en la cartera de Defensa. La llegada del personero, conocido su perfil político/doctrinario y proclive a gestiones basadas en tesis represivas y autoritarias, levantó una serie de dudas e incertidumbres respecto al camino que tomará el Ministerio de Defensa. Ya con su antecesor, el también derechista Andrés Allamand, este órgano traía una cola de suspicacias y críticas, por las claras muestras de subordinación a políticas extranjeras para aplicar en Chile, que podrían considerarse violatorias de la soberanía nacional.
Hay indicios de que Hinzpeter, de la mano del Presidente Piñera, hará lo posible por sacar adelante la denominada ‘Primera Estrategia Nacional de Seguridad y Defensa’ que, en concreto, abre la puerta a que las Fuerzas Armadas puedan participar en operaciones dentro del territorio nacional y frente a ciudadanos del país, al asumir tareas relacionadas con el combate a la delincuencia en sus distintas expresiones.
También se tienen noticias de que el ex titular de Interior terminará respaldando al subsecretario de Defensa, Oscar Izurieta (ex comandante en jefe del Ejército, quien resultó ser un hombre de la derecha política y por ello aceptó trabajar en la administración piñerista), en su intención de generar una instancia de Inteligencia a partir del denominado Plan de Alerta Temprana, que estaría por encima de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) y de los organismos que cumplen esa función dentro del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea. Esto significa que se estaría dando prioridad a un suprapoder de Defensa.
Está instalada la idea de crear la figura de un Consejero Nacional de Seguridad, que algunos consideran prácticamente como un ‘ministro’ o ‘zar’ de esa área, que en los hechos estaría por arriba de autoridades civiles de Gobierno y oficiales de las FF.AA.
El ex ministro de defensa, Andrés Allamand saludando al jefe del Estado Mayor Conjunto de EEUU, general Martin E. Dempsey
A todo eso se suma el alto gasto en el presupuesto de las instituciones militares, las permanentes amenazas veladas a países fronterizos, las consideraciones especiales a los estamentos militares y la coincidencia ideológica de los altos mandos castrenses con la derecha, como lo demuestra el destino político de prácticamente todos los comandantes en jefe del Ejército, Armada y Fach cuando terminan su misión en el cargo. Esto, obviamente, acomoda a Rodrigo Hinzpeter.
Una imagen reciente muestra a dónde podría llegar el personero de militancia en Renovación Nacional, en su gestión a la cabeza del Ministerio de Defensa. A poco de asumir aceptó recibir de Carabineros la medalla “Honor al Mérito” por “su destacado aporte al desarrollo de la institución” como ministro del Interior y Seguridad Pública.
El respaldo que le negó la ciudadanía -vistos los sondeos y su decisión de no apostar a una candidatura al Congreso que con cierta seguridad podría perder- se lo dieron los policías. El pasado 15 de noviembre la PDI también le rindió un homenaje, en donde le regalaron una réplica de la placa de servicio usada por los detectives.
Hinzpeter volvió a mostrar su rostro, el que mantendrá inalterable en Defensa. Pasó por encima de las denuncias periodísticas, las preocupaciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, de los informes del INDH y del último estudio del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales, en cuanto a la represión, abusos y crímenes cometidos por integrantes de Carabineros (documentados ante tribunales y que llevó a varios uniformados a ser procesados).
Afirmó, ante la tropa policial formada frente a él: “Ustedes actuaron con estoicismo y responsabilidad, respondiendo y aceptando muchas veces con mansedumbre y con hidalguía ese maltrato que se les brinda… Yo me rebelé y me voy a rebelar, me indigné y me voy a indignar”.
Todo presagia que ése será el tono de cercanía y trabajo en Defensa y con los generales y almirantes.
VÍNCULOS CON ISRAEL
“Un judío será el próximo ministro del Interior y jefe de gabinete del presidente electo Piñera”, tituló en la ocasión la Agencia Judía de Noticias. En estas semanas, en círculos israelitas, en la embajada de Israel y en Tel Aviv la designación de Rodrigo Hinzpeter no pasó desapercibida.
Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, junto a Barak Obama, presidente de EUA / Haaretz.com
Diversos medios difundieron hace tiempo que el ahora titular de Defensa es cercano al American Jewisch Committe (Comité Judío Americano), poderoso grupo de influencia en Estados Unidos y América Latina. Una nota sobre su perfil publicada en la revista Qué Pasa señaló que Hinzpeter “es judío creyente… Estudia el judaísmo y asiste con regularidad a una sinagoga ortodoxa”.
En agosto del año pasado El Ciudadano publicó una nota de Matías Rojas donde se indicó: “En marzo de 2011, mientras el Presidente Sebastián Piñera efectuaba su gira por Medio Oriente, una delegación del Comité Judío-Americano, conformada por 18 miembros, fue recibida silenciosamente en La Moneda por el ministro Hinzpeter y los embajadores de Estados Unidos, Inglaterra e Israel. Aunque la visita se extendió por tres días, la prensa nacional no hizo cobertura alguna sobre qué se discutió, quiénes asistieron y a qué acuerdos se llegaron… Hinzpeter también figura como participante de un congreso realizado entre comunidades judías latinoamericanas en noviembre de 2006, organizado por el Comité Judío-Americano en Miami. La declaración final disponible en el sitio del Comité afirma que los representantes de las diversas comunidades involucradas “ratifican su solidaridad con el Estado de Israel en su legitimidad histórica”.
El dirigente del sector derechista de la comunidad hebrea en Chile, Gabriel Zaliasnik escribió en Palabra Israelita, que el ministro de Defensa es de “las personas con inclinaciones políticas y con interés de que la causa de Israel” deba ser escuchada. El parlamentario Eugenio Tuma declaró en su momento que Hinzpeter “es un militante de la causa israelí”.
Causó escozor cuando El Ciudadano, en su cuenta de Facebook, publicó el pasado 5 de noviembre un cartel donde se afirmaba que Rodrigo Hinzpeter había hecho el servicio militar en Israel y lo inconveniente de que alguien con esos supuestos antecedentes pudiera asumir la jefatura del Ministerio de Defensa chileno (lo que causó la ira de la Comunidad Judía de Chile y una posterior respuesta de este medio a través de un comunicado público colocado en su página web). Ignacio James escribió que el personero “se fue a Israel a hacer su servicio militar al terminar su enseñanza media, el que normalmente dura dos años y tres para los que siguen su formación en el siniestro aparato de Inteligencia del Mossad”. En la nota referida en Qué Pasa, Andrés Jana, amigo personal de Hinzpeter, contó que juntos fueron de “viaje de estudios a Israel” en la época de estudiantes. Hay quienes colocaron en Twitter que “Hinzpeter es un agente del Mossad”. Nunca Hinzpeter ha aclarado qué fue a Israel, si en efecto hizo el servicio militar o si recibió algún tipo de instrucción armada, ni ha negado ligas con el Mossad.
Hay cosas extrañas. En cuanto asumió como Ministro de Defensa, en la página Web de la cartera, se publicó su reseña biográfica y se señaló: “Rodrigo Hinzpeter egresó del Liceo A67 Alexander Fleming” y no se hizo alusión alguna a su paso por el Instituto Hebreo
Nadie preocupado del tema, por lo demás, podría obviar el papel clave que jugó Hinzpeter, siendo ministro del Interior, en el caso de la detención del ciudadano pakistaní Saif Khan, en donde se armó una trama que involucró a la CIA, un servicio de seguridad privado de la Embajada de Estados Unidos en Chile, el FBI y la PDI.
El Presidente de Chile, Sebastián Piñera, estrecha la mano de su homólogo de Colombia, Juan Manuel Santos, durante la firma de acuerdos y declaración conjunta de ambos mandatarios, el martes 16 de agosto de 2011, en el Palacio de La Moneda. (EFE/Felipe Trueba)
LAS LIGAS COLOMBIANAS
Hay otro tema que no puede soslayarse. ¿Seguirá Rodrigo Hinzpeter la línea de Andrés Allamand en Defensa de asimilar las políticas militares, de seguridad e Inteligencia de Colombia, asumidas en el encuentro de Sebastián Piñera, Alberto Espina y el propio Allamand con los altos mandos castrenses y agentes colombianos?
El diseño ideado por el ultraderechista ex presidente Álvaro Uribe, se materializó en el documento Política de Seguridad Democrática (PSD) del cual se sacan tesis y visiones que el gobierno de Piñera introdujo en el texto de la Primera Estrategia Nacional de Seguridad y Defensa presentada por Allamand y que ahora intentaría retomar e imponer Hinzpeter.
Básicamente, como en Colombia, se trata de que las Fuerzas Armadas se inmiscuyan en tareas de seguridad interna, combate a la delincuencia y el crimen organizado interno, y en la lucha contra grupos violentos o subversivos. Eso incluye la figura del Consejero Nacional de Seguridad, similar al Consejo de Seguridad de Colombia, instancia que recibió a Piñera, Espina y Allamand, manteniéndose hasta hoy en secreto lo que allí se habló e informó. En la publicación Cambio21 se mencionó que este proyecto “en el mundo académico se le relacionó con el Plan Colombia”, la punta de lanza legal y financiera de Estados Unidos en esa nación para combatir a la guerrilla, al narco y dirigir a los militares colombianos. En entrevista con CNN, el experto Eduardo Santos dijo que todo este plan está “mal copiado de la realidad norteamericana”.
Piñera fue más que claro sobre el plan que quieren implementar y que, hasta ahora, fue detenido por el Congreso. “El contexto global -indicó el Mandatario- de la seguridad de todos los países ha cambiado; hoy trasciende el ámbito tradicional de la Defensa, que es el resguardo de la soberanía, el territorio y el mar de nuestro país; conforme al surgimiento de nuevas amenazas es que se amplía y se extiende hacia temas que no eran parte tradicional de lo que se entendía por el concepto de Defensa y, entre estas nuevas amenazas, cabe destacar el tráfico de armas, el tráfico de drogas, el crimen organizado, la piratería y muchas más”.
Almirante González recibe el saludo del jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, John F. Kelly, durante su reciente visita a Chile (18 al 20 de diciembre). / Foto: Comunicaciones de la Armada.
Las Fuerzas Armadas metidas en esas batallas. Como en México y en Colombia, donde hoy todas las ramas castrenses aparecen ligadas a oscuros y dramáticos casos de corrupción y crímenes al participar en “la guerra contra el narco” y el crimen organizado.
El Plan de Seguridad Democrática de Uribe radica su poder y accionar en el Ministerio de Defensa y en la Presidencia; la Primera Estrategia Nacional de Seguridad y Defensa de Piñera radica en el Ministerio de Defensa y en la Presidencia.
Ambos, por cierto, incluyen el aumento del presupuesto, y ya los congresistas chilenos plantearon su objeción a que los dineros de Defensa vayan a subir de 325 millones de dólares a casi 700 millones de la moneda norteamericana, después de la derogación de la Ley Reservada del Cobre.
HINZPETER FRENTE A REPAROS
Todo el plan diseñado por el Ministerio de Defensa tiene reparos que Rodrigo Hinzpeter tendrá que encarar, empezando por los cuestionamientos a tonos beligerantes ante Bolivia y Perú salidos de la actual administración piñerista cuando Jaime Ravinet y Andrés Allamand ocuparon la silla de ministros en Defensa.
El diputado Patricio Hales planteó claramente la necesidad de “despejar una confusión entre tarea policial y tarea militar” que asumirían las FF.AA. Añadió tajante: “Chile tiene que cuidar no militarizar la lucha contra la delincuencia”. El también diputado Ricardo Rincón manifestó que “las Fuerzas Armadas tienen su rol definido en la Constitución Política de la República, y en ningún artículo se les asignan funciones en relación al narcotráfico, trata de personas o seguridad interna”.
En cuanto al Plan de Alerta Temprana auspiciado por el ex jefe del Ejército y actual subsecretario de Defensa, Oscar Izurieta, la directora de “Aainteligencia”, Andrea Lodeiro, escribió que “ha surgido una competencia por controlar el flujo de información entre la cartera de Defensa y la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), servicio que por ley es el único encargado de ejercer un rol coordinador del Sistema Nacional de Inteligencia (SIN)”. En la misma línea del proyecto de Allamand, en este caso, según la especialista, se abre “el camino para que avance un plan que tendería a militarizar el sistema y a radicar en Defensa la administración de información altamente sensible”.
Hay un tópico que cuestiona Andera Lodeiro, pero que está en sintonía con la doctrina Hinzpeter. “Dentro de los puntos cuestionados estaba la tendencia a sobredimensionar la seguridad declarando la estrategia como ‘la política de las políticas’ y, en este contexto, proponer la figura de un Consejero de Seguridad con amplio acceso y control sobre el área de inteligencia”. No vaya a ser que el ministro nombre al ex fiscal Alejandro Peña en ese cargo…
BASE EN CONCÓN Y DAVID PETRAEUS
Seguramente algo que Rodrigo Hinzpeter no revisará y rubricará sin más, es la permanencia de la base militar de Estados Unidos en la localidad de Concón. Como se informó en el reportaje de Mauricio Becerra en estas páginas (Nº123, abril 2012), la unidad militar está en el Fuerte Aguayo, y a pesar de estar formalmente asignada a tareas de Fuerzas de Paz de Naciones Unidas, la dependencia de mando y operación responde al Comando Sur del Ejército de Estados Unidos. Todo fue afinado y finiquitado con un apretón de manos del ex ministro de Defensa Andrés Allamand y el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta.
El Presidente Sebastian Pinera saluda al secretario de Defensa norteamericano, Leon Panetta, durante una reunión en La Moneda, el 26 de abril de 2012. (Foto: AFP/Martin Bernetti).
El analista político uruguayo Raúl Zibechi indicó que el 8 de octubre en Punta del Este, en la décima Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas, Panetta “Se enfrentó con varios ministros de Defensa de la Unasur, aunque contó con el apoyo entusiasta de Chile–que se encargó de elevar las propuestas previamente negociadas con el Pentágono– y de Colombia, sus aliados sudamericanos. No pudo impedir que Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Surinam y Venezuela se negaran a aceptar un sistema de “asistencia humanitaria” coordinado por militares, mientras que Guyana y Uruguay se abstuvieron”. Este rol de ‘portavoz de los intereses norteamericanos en Latinoamérica’, ya quedó de manifiesto en la entrevista que El Ciudadano le realizó en agosto de 2010 a Juan Emilio Cheyre, ex comandante en jefe del Ejército chileno (2002-2006). El ahora director del Centro de Estudios Internacionales de la Pontificia Universidad Católica de Chile, afirmó que “La Unasur, hasta el momento, es una declaración de intenciones. Para que tenga éxito necesita […] algo muy importante, no tener una visión de confrontación con otros organismos relevantes. La Unasur yo no la veo para reemplazar a la OEA. La OEA es el único foro en América donde nos sentamos con Estados Unidos y con Canadá. Considero ilegítimo tener pactos sin Estados Unidos y Canadá.”
Hay una coincidencia clave con lo que sería la doctrina que seguiría Rodrigo Hinzpeter en Defensa y la política que quiere imponer Sebastián Piñera. En la base de Concón está instalado un comando MOUT, la sigla traducida al español de Operaciones Militares en Territorios Urbanos. Es decir, fuerzas militares actuando en ciudades, localidades, zonas urbanas, con mucha movilidad, versatilidad, uso de armamento para esas acciones, y que en realidad apunta más a enfrentamientos internos que guerras externas.
Esto tiene que ver con lo que David Rohde escribió en The New York Times en cuanto a nuevas armas cruciales “en las operaciones contrainsurgentes”.
David Petraeus, el jefe de la CIA que acaba de dimitir por un escándalo de infidelidad, es nada más y nada menos que uno de los firmantes de un manual -junto al general James Amos- que explica doctrinariamente la existencia de bases como la que está en Concón y que parece tener sin cuidado al gobierno de Piñera, a Hinzpeter y a muchos ciudadanos. “Se espera que soldados y marinos sean constructores de naciones lo mismo que guerreros. Ellos deben estar preparados para ayudar a restablecer instituciones y fuerzas locales de seguridad y asistir en la reconstrucción de los servicios básicos. Ellos deben ser capaces de facilitar el establecimiento de la gobernabilidad local y el imperio de la ley”.
Lo que viene es sintomático: “La lista de tareas (de esas fuerzas, como el MOUT) es larga; hacerlas involucra una cooperación y coordinación con muchas agencias intergubernamentales, de la nación huésped (en este caso Chile) y del ámbito internacional. Conducir una campaña de contrainsurgencia exitosa requiere de una fuerza flexible, adaptable, dirigida por líderes ágiles, bien informados y astutos culturalmente”.
Todo se acomoda y se parece mucho a la doctrina y voluntad del ministro de Defensa de Chile, expresado en su proyecto Ley de Fortalecimiento del Orden Público, conocida como Ley Hinzpeter, destinada a inhibir y reprimir las expresiones de manifestación y protesta de ciudadanos, cuidar las instituciones y al personal policial.
Esa será una de las tareas de Rodrigo Hinzpeter mientras esté en Chile la base MOUT y sobre todo si se produce una situación de desastre natural que requiera “la reconstrucción de servicios básicos” o una explosión social o insurgente que reclame “restablecer instituciones”.
Y es que a pesar del abultado presupuesto asignado a la Defensa chilena, el accionar de nuestras Fuerzas Armadas ha mostrado una serie de errores, irregularidades y descuidos fatales, tal como fue evidenciado en el reportaje de El Ciudadano Nº127 (junio 2012): “Las debilidades de las FFAA para socorrer a la población”. Allí se cuestiona el actuar de cada una de las ramas de la Defensa en situaciones como la muerte de 44 conscriptos en Antuco (2005), el terremoto y tsunami de 2010, y el accidente que costó la vida de 21 personas (entre ellas Felipe Camiroaga) en 2011.
Seguramente que Rodrigo Hinzpeter intentará que mucho de todo esto pase desapercibido, levantará el argumento mediático de que son elucubraciones afiebradas, que se trata -como ya lo dijo- de bullying de “periodistas de izquierda” o relativizará todo. Pero que hay temas sensibles en sus manos y que pueden influir en la realidad de chilenas y chilenos, es algo tangible. Si en Defensa es mal evaluado y sale mal parado como de Interior, habrá, quizá, una afectación para el país.
Por Equipo El Ciudadano
El Ciudadano Nº136, segunda quincena noviembre 2012